Un año del operativo Lanza del Sur: ataques de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico han dejado al menos 227 muertos y denuncias de crímenes de guerra
Los bombardeos a supuestas lanchas del narcotráfico en el Caribe y en el Pacífico no dan indicios de terminar aunque la DEA concluyó que no han afectado el suministro ni el precio de la cocaína

Un Marine estadounidense vigila una zona marítima no identificada en el Pacífico oriental durante un operativo del Comando Sur el 28 de agosto de 2026.
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Perfil de @Southcom en X.
Autor:
Redacción Primicias / EFE
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La campaña de ataques de las fuerzas armadas de Estados Unidos contra supuestas embarcaciones del narcotráfico en el Caribe y el Pacífico ha dejado al menos 227 muertos en un año y no se vislumbra que Washington ponga fin a este operativo cuya legalidad ha sido cuestionada.
El 2 de septiembre de 2025, el presidente estadounidense Donald Trump explicaba a periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca que el Pentágono había "neutralizado" una "embarcación que transportaba droga, una gran cantidad de droga" en el Caribe.
Poco después, Trump compartía en redes sociales imágenes de vídeo desclasificadas: 29 segundos en blanco y negro que mostraban una lancha convertirse en una bola de fuego tras un "ataque cinético"
El mandatario aseguró que se trataba de "narcoterroristas" de la banda criminal transnacional venezolana Tren de Aragua y que la operación había matado a 11 personas.
Concluía, además, con una advertencia para "cualquiera que medite siquiera introducir drogas en Estados Unidos".
¿Crímenes de guerra?
Más tarde se supo que en esa acción fueron atacadas en realidad dos lanchas, que dos personas sobrevivieron al primer bombardeo y que el almirante estadounidense Frank Bradley ordenó atacarlos nuevamente mientras estaban indefensos en el agua, matándolos.
La Administración Trump se defendió alegando que el segundo ataque fue legal y que fue necesario para destruir por completo un cargamento de droga, mientras que algunos expertos jurídicos y miembros del Congreso afirmaron que la acción pudo constituir un crimen de guerra.
El Inspector General del Pentágono, un organismo de control independiente del Departamento de Defensa, investiga desde el pasado mes de mayo la legalidad de los ataques.
Pero las denuncias e investigaciones no han impedido que la campaña, más tarde bautizada como 'Lanza del Sur, haya seguido implementándose.
Los barcos ecuatorianos y los ocho desaparecidos
Después de esa primera acometida del 2 de septiembre de 2025 el Comando Sur (SOUTHCOM) comenzó a reportar de manera regular distintos ataques, principalmente a través de redes sociales y con información incompleta, por lo que no se cuenta con una cifra precisa de fallecidos.
El consenso de varios medios y otras entidades que han tratado de contabilizar en detalle a las víctimas del operativo es que al menos 68 embarcaciones han sido destruidas y no menos de 227 personas han en los ataques, mientras que solo se ha documentado el rescate de tres sobrevivientes.
Una investigación de la organización Human Rights Watch publicada el pasado mes de julio indicó que fuerzas armadas estadounidenses estuvieron involucradas en ataques con drones contra las embarcaciones ecuatorianas 'Don Maca', 'Negra Francisca' y posiblemente 'Fiorella', con un saldo de ocho personas desaparecidas.
El diario The Washington Post señaló posteriormente que el ataque al pesquero 'Fiorella' fue una operación de la CIA y Amnistía Internacional pidió a Estados Unidos investigar de forma imparcial y urgente el supuesto ataque contra la embarcación aún desaparecida.
Lanza del Sur se enmarcó en la estrategia de presión militar que Washington activó a finales del año pasado sobre el expresidente venezolano Nicolás Maduro, a quien finalmente el Pentágono capturó el pasado 3 de enero tras un ataque al Fuerte Tiuna, en Caracas.
No hay indicios de que los ataques terminarán

No obstante, la Casa Blanca no ha dado indicación alguna de que vaya a finiquitar la operación.
Si acaso, el establecimiento de la Coalición contra los Cárteles de las Américas (A3C) -conformada por Estados Unidos, Ecuador y otros 17 países de Latinoamérica y el Caribe- o la llegada al poder en Colombia del presidente Abelardo De la Espriella anticipan campañas aún más agresivas.
"La victoria consiste en que todo el territorio de nuestros socios esté bajo el control de esos Gobiernos afines. En otras palabras; cuando Colombia sea capaz de controlar su propio territorio, y no los cárteles, cuando Ecuador pueda controlar su territorio, y no los cárteles, o cuando Venezuela controle su territorio, y no los cárteles", explicó un funcionario estadounidense en una llamada con motivo del aniversario de Lanza del Sur.
La fuente explicó que la campaña han provocado "reducciones récord" en las actividades marítimas ilícitas detectadas por el Comando Sur, lo que incluye un 65% menos en el Caribe occidental, un 60% menos en el Caribe oriental y casi el 50 % en las costas del Pacífico.
"Los estamos obligando a cambiar de ruta. Los estamos obligando a gastar más dinero. Los estamos obligando a asumir mayores riesgos", afirmó con respecto a la presión ejercida por la operación sobre los cárteles y bandas, de los cuales una veintena han sido declarados como organizaciones terroristas extranjeras por Washington desde el retorno de Trump al poder en enero de 2025.
Sin embargo, una evaluación de la Administración de Control de Drogas (DEA) estadounidense, citada por The Washington Post a finales de julio pasado, concluyó que a un año del inicio de esta campaña los ataques no han afectado el suministro ni el precio de la cocaína y han llevado a que los grupos criminales desarrollen nuevas estrategias y tácticas para transportar drogas.
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