Quién es Raúl Castro, el anciano símbolo de la Revolución Cubana al que Estados Unidos quiere capturar
Aunque dejó formalmente el poder hace años, el hermano menor de Fidel Castro aún conserva influencia sobre las decisiones estratégicas de Cuba. ¿Raúl Castro verá el fin de la Revolución Cubana?

El expresidente de Cuba, Raúl Castro, asiste a la conmemoración del Día Internacional del Trabajo el 1 de mayo de 2026 en La Habana.
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EFE
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Nunca alcanzó la estatura mitológica de Fidel Castro y se acostumbró a su papel, no tan a la sombra como se difunde erradamente, dentro de la Revolución Cubana. Hoy, Raúl Castro, hermano del 'Comandante Fidel' y con 94 años, aparece como el símbolo a suprimir para que Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, concrete su plan de derribar al régimen comunista de Cuba.
Aparentemente, es un sinsentido que, con su edad y a estas alturas, Estados Unidos haya creado un marco legal para capturar al anciano Raúl Castro, tal como pasó con Nicolás Maduro, o para justificar un ataque mortal, como pasó con la cúpula islámica de Irán.
No obstante, aunque dejó formalmente el poder hace años, el hermano menor de Fidel Castro aún conserva influencia sobre las decisiones estratégicas de Cuba. Además, la Revolución Cubana no cuenta con figuras conocidas en el exterior porque Fidel Castro incentivó tanto su culto a la personalidad que no existe nadie que resalte más que Raúl Castro como símbolo del régimen.
El actual presidente Miguel Díaz-Canel, con el carisma de una nuez, no simboliza nada, aunque de todos modos también es un blanco de Estados Unidos.
Raúl Castro, el hermano pragmático
Raúl Castro nació el 3 de junio de 1931 en Birán, en el oriente de Cuba, dentro de una familia acomodada de origen gallego. Desde joven abrazó posiciones marxistas más ortodoxas que las de Fidel y desarrolló una estrecha relación con la Unión Soviética, rasgo que marcaría su trayectoria política.
Participó junto a Fidel en el célebre asalto al Cuartel Moncada en 1953, pasó por la prisión y luego formó parte del exilio en México, desde donde los hermanos y otros "barbudos" como el argentino Ernesto 'Che' Guevara organizaron la expedición del yate Granma en 1956. Esa acción es considerada el punto de partida de la revolución que derrocó a Fulgencio Batista en 1959.
Si Fidel fue el gran orador de la Revolución Cubana, Raúl se convirtió en el constructor institucional del régimen. Durante casi medio siglo dirigió las Fuerzas Armadas Revolucionarias, una de las estructuras más poderosas del Estado cubano y sostén de la dictadura.
Desde ese cargo fortaleció la relación con Moscú, profesionalizó el aparato militar y construyó un entramado económico controlado por militares que ejerció influencia decisiva sobre sectores como turismo, hoteles, puertos y comercio exterior.
Raúl Castro, siempre pragmático, entendió algo vital: en Cuba, quien controla a las Fuerzas Armadas controla el sistema político. Esa red de lealtades castrenses explica por qué, incluso retirado, continúa como figura de enorme peso simbólico y práctico dentro del Partido Comunista y del aparato estatal.
La enfermedad de Fidel en 2006 abrió el camino para el ascenso definitivo de Raúl Castro a los cargos máximos. Primero asumió el poder de forma provisional. Luego ocupó oficialmente la Presidencia entre 2008 y 2018. Más tarde mantuvo el cargo de primer secretario del Partido Comunista hasta 2021, puesto considerado el verdadero centro de poder político de la dictadura.
Raúl Castro dejó los cargos, pero no el poder
Desde 2018, el presidente cubano es Miguel Díaz-Canel, primer gobernante de la isla sin el apellido Castro desde 1959. Pero pocos observadores creen que Díaz-Canel ejerza un liderazgo completamente autónomo debido a los resortes de poder que Raúl Castro consolidó en la milicia.
La propia familia Castro ha reconocido públicamente que Raúl Castro sigue de cerca las negociaciones con Washington y participa en decisiones importantes. Además, conserva la lealtad de sectores militares y del aparato de seguridad.
Aunque sus apariciones públicas son escasas y su salud muestra signos de fragilidad, todavía aparece en actos simbólicos del régimen, muchas veces vestido con el uniforme militar verde olivo, como señal de continuidad revolucionaria. Hace pocas semanas encabezó un provocador acto del Primero de Mayo frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana.
Quizás ese fue un error, pues llamó la atención de Donald Trump al punto de que Washington formalizó cargos judiciales contra Raúl Castro por presuntos delitos relacionados con el caso Hermanos al Rescate.
Se verá si Donald Trump finalmente ordena la captura de Raúl Castro, pero la imputación tiene un peso emblemático significativo: dejando de lado las historias de espías que a todos nos gustan, Esta vez Estados Unidos apunta directamente contra uno de los líderes históricos del régimen cubano. Y también se verá si Raúl Castro está dispuesto a rendirse y ver el fin de la Revolución Cubana.
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