Confirmado: Xi Jinping recibirá esta semana a Donald Trump en su segunda visita de Estado a China
China promoverá con Trump la "estabilidad" en las relaciones internacionales y el presidente estadounidense presionará a Pekín por su apoyo económico y militar a Irán y a Rusia.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de China, Xi Jinping, se observan antes de una reunión en Busán, Corea del Sur, el 30 de octubre de 2025.
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Andrew Caballero-Reynolds / AFP
Autor:
Redacción Primicias / Agencias
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China confirmó este lunes 11 de mayo que el presidente estadounidense Donald Trump visitará Pekín esta semana para reunirse con el líder chino Xi Jinping, quien utilizará la oportunidad para promover la estabilidad internacional con el mandatario norteamericano, mientras que éste presionará a los chinos por su apoyo económico y militar a Rusia e Irán.
La visita de Estado de Trump se llevará a cabo entre el miércoles 13 y el viernes 15 de mayo, en un momento de grandes discrepancias bilaterales, principalmente por las restricciones estadounidenses a las tecnologías destinadas a China, los aranceles, las amenazas a Taiwán o la guerra contra Irán.
El viaje se produce en un momento de tregua comercial pactada por ambos líderes en octubre en la ciudad surcoreana de Busan y estará precedido por las negociaciones comerciales que el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, mantendrán el miércoles próximo en Seúl.
Un portavoz de la cancillería china dijo este lunes que durante la reunión entre los mandatarios, China intentará promover "más estabilidad" en las relaciones internacionales,
China ocupa cada espacio que pierde Estados Unidos
"China tiene la intención de trabajar con Estados Unidos en pie de igualdad, en un espíritu de respeto y preocupación por el interés mutuo, con el fin de desarrollar la cooperación, gestionar las diferencias y aportar más estabilidad y certeza en un mundo inestable e interdependiente", dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun.
"La diplomacia al más alto nivel desempeña un papel estratégico y orientador insustituible en las relaciones entre China y Estados Unidos", añadió en rueda de prensa.
Trump, por su parte, presionará a Xi Jinping por su apoyo a Irán y a Rusia, dijeron el domingo varios funcionarios estadounidenses a periodistas.
"Esperaría que el presidente ejerza presión", dijo un alto funcionario, bajo condición de anonimato, en una llamada con periodistas.
El funcionario señaló que Trump ha planteado ante Xi, en "múltiples ocasiones", la cuestión de los ingresos que China genera para Irán y Rusia a través de la venta de petróleo, así como la venta de bienes de doble uso (militar y civil).
Irán "en el centro de las conversaciones"

"Espero que esa conversación continúe", añadió.
El primer viaje del republicano a China desde su regreso a la Casa Blanca (Trump ya visitó el país durante su primer mandato, en 2017) estará marcado por la pompa y la ceremonia e incluirá una visita al famoso Templo del Cielo y un lujoso banquete estatal, detalló la administración estadounidense.
Trump ya había previsto viajar a China a finales de marzo pasado, pero la visita fue aplazada después de que el mandatario afirmara que debía permanecer en Estados Unidos para gestionar la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El embajador chino ante la ONU, Fu Cong, advirtió recientemente de que si el estrecho de Ormuz seguía cerrado durante la visita de Trump a Pekín, ese asunto estaría "inevitablemente en el centro de las conversaciones”. El canciller iraní, Abas Araqchi, visitó la semana pasada China, donde se reunió con su homólogo Wang Yi.
El propio Trump afirmó la semana pasada que hablará con Xi sobre Irán y sostuvo que el líder chino ha sido "muy amable" respecto a un conflicto que afecta directamente a las necesidades energéticas de China, dependiente en buena medida de los suministros procedentes del golfo Pérsico.
La guerra comercial y Taiwán

Pekín, principal socio comercial de Teherán, ha condenado reiteradamente los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y ha defendido una salida mediante el diálogo, aunque también ha subrayado la necesidad de respetar la soberanía y la seguridad de los países del Golfo.
La agenda comercial seguirá, no obstante, en el centro de la cita, después de que la tregua de Busan rebajara parte de la presión arancelaria, permitiera reactivar compras chinas de productos agrícolas estadounidenses y aliviara parcialmente las restricciones chinas sobre tierras raras.
La visita también llega marcada por la rivalidad tecnológica, después de que Washington reforzara los controles a la exportación de chips avanzados empleados en inteligencia artificial y de que China acelerara sus esfuerzos de autosuficiencia en semiconductores y otros componentes críticos.
A esos asuntos se suma Taiwán, cuya soberanía China reclama y que Pekín considera el núcleo de sus intereses fundamentales y la base política de la relación con Washington.
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