‘Viaje sin regreso’: desentrañar la verdad a través de un libro

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

30 Sep 2019 - 0:05

Susana Morán, Jonathan Bock, de la FLIP; Eirc samson, Yadira Aguagallo y Soraya Constante, durante el lanzamiento de 'Viaje sin regreso', el 25 de septiembre de 2019. - Foto: Cortesía Edu León

‘Viaje sin regreso’: desentrañar la verdad a través de un libro

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

30 Sep 2019 - 0:05

‘Viaje sin regreso’ es el traslado en formato libro de una investigación que un grupo de periodistas hiciera sobre el secuestro y asesinato de Javier Ortega, Paul Rivas y Efraín Segarra, entre marzo y abril de 2018.

El resultado de este proceso está cerca de ganar un Premio Gabo, en la categoría de cobertura; sin embargo, lo más importante radica en el ejercicio de memoria y responsabilidad que esta publicación intenta al publicar datos y contexto que ayudan a ver cómo la verdad es aún, en este caso, una lucha.

A veces, las mismas circunstancias son las que permiten hacer algo para que el dolor o la ira no sea lo único que se mueva. Había mucho de eso mientras se conocía sobre el secuestro y posterior asesinato del equipo periodístico conformado por Javier Ortega, Paul Rivas y Efraín Segarra.

Colegas y amigos de los tres se comunicaban vía chat, algo debían hacer.

Los hechos no resultaban convincentes, las versiones oficiales no tenían sentido, no había manera de estar seguros de nada.

Entonces entró el periodismo. Un grupo de 10 de ellos del lado ecuatoriano decidieron hacer su trabajo para desentrañar esos datos que huían. En el lado colombiano también se gestaba algo -de la mano de la Fundación para la Libertad de Prensa- y ambos esfuerzos se juntaron en uno solo, que dieron por resultado Frontera Cautiva, un proyecto de periodismo digital y multiformato.

Viaje sin regreso es una variación de este trabajo. Es llevarlo al apartado libro. Es un nuevo formato que se complementa con el anterior, lo que, como dice Diego Cazar, uno de sus 30 coautores, “aporta a la necesidad de ampliar audiencias y mantener vigente el tema mientras no se avizore acciones tendientes a dar respuestas, reparación y justicia”.


 

Pasar de una forma a otra

Se trataba de llegar a más audiencias, o a otro tipo de audiencia. O para buscar lo que Cazar define como “una experiencia más reposada, reflexiva y, sobre todo, un ejercicio de memoria más tradicional”.

Ángela Meléndez, también parte del equipo de investigación, comenta en este video cómo se produjo el paso al libro y lo que el grupo de autores busca con la publicación.

Viaje sin regreso deja al lector con una idea clara sobre los hechos y omisiones que permitieron no solo el secuestro, sino el asesinato del equipo. Esto a través de una serie de datos que resultan ser la novedad en la publicación y que permiten establecer la responsabilidad de los funcionarios de los gobiernos de Ecuador y Colombia en este hecho.

¿Se lo puede ver como un ataque a estructuras de poder? Diego Cazar lo responde:

“Esta investigación no es producto de una aversión o afinidad hacia ningún político o gobernante. Es el resultado de la observación y la interpelación permanente al poder y al ejercicio del poder. Estas investigaciones muestran la incompetencia, la indolencia, la negligencia y la ineficiencia del poder como estructura fallida”, dice.

En el siguiente video, Ángela Meléndez aclara cómo llegaron a la investigación estos nuevos detalles que el libro ofrece, incluso después de la publicación de Frontera Cautiva, que es uno de los trabajos nominados a los Premios Gabo, en la categoría de Cobertura.

Tanto la plataforma como este libro son el resultado de reuniones por las noches o en fines de semana, de distintos manejos de fuentes, de definición de roles (las periodistas Soraya Constante y Susana Morán, que son parte del equipo, viajaron a la frontera para recolectar datos), de un trabajo que debió organizarse para que funcionara, entre redactores, correctores y editores.

Entre los que se incluye a Estefanía Celi, periodista de PRIMICIAS.

Estos productos son también la consecuencia de un proceso brutal y extenuante de ‘factchecking’ (verificación de datos).

Pero, sobre todo, funcionan como una exigencia de verdad, de mantener la memoria ante un hecho que desde el poder no ha dado respuestas a los familiares de los asesinados, ni a seres cercanos a otras personas que han perdido la vida en circunstancias parecidas.

Esto no es exclusivo a este caso, los coautores del libro lo aseguran cada vez que pueden.

Sí, una exigencia de verdad que llevó al equipo a presentar, antes que a nadie, el resultado de su investigación a los padres, hermanos, hijos y parejas de Javier, Efraín y Paúl días antes de que apareciera Frontera Cautiva, en octubre de 2018.

Un instante de dolor, de ira, de incredulidad. Eso es lo mismo que puede sentir quien lee Viaje sin regreso. A veces esas emociones, cuando se comparten, permiten que se movilicen otras cosas, otras luchas.

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