El confinamiento aumentó el consumo de cacao en el mundo

Economía

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

15 Ene 2021 - 0:04

Imagen referencial. Personal de la empresa de cacao Guangala, en Guayaquil. - Foto: Cortesía Anecacao

El confinamiento aumentó el consumo de cacao en el mundo

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

15 Ene 2021 - 0:04

En diálogo con PRIMICIAS Francisco Miranda, presidente de Anecacao, habla sobre los retos y oportunidades de la producción de cacao en Ecuador.

Uno de los productos ecuatorianos al que le fue bien en 2020, a pesar de la pandemia de Covid-19, es el cacao.

Ecuador sigue siendo el primer productor cacaotero de América y el cuarto del mundo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Entre enero y noviembre de 2020, las exportaciones de cacao y sus elaborados se elevaron 26%, hasta alcanzar los USD 821 millones, según el Banco Central.

Y hasta diciembre las exportaciones de cacao habrían llegado a USD 908 millones, representados en 360.800 toneladas del producto, según la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecacao).

¿Por qué el cacao se lució en medio de la crisis? Por varios factores. Uno de ellos es que “durante el confinamiento los mercados internacionales empezaron a consumir mucho cacao”, explica Francisco Miranda, presidente de Anecacao.

En ese contexto, las previsiones del sector cacaotero ecuatoriano apuntan a que en 2025 las exportaciones lleguen al menos a las 500.000 toneladas.

En diálogo con PRIMICIAS Miranda habla sobre el desempeño de la producción de cacao en Ecuador, que asciende ya a 600.000 hectáreas de cultivo, lo que equivale a la extensión de la provincia de Cotopaxi.

Francisco Miranda, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecacao).

Francisco Miranda, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecacao).  Cortesía Anecacao

¿Cómo le fue al sector cacaotero durante la pandemia?

2020 ha sido un año muy extraño. Comenzamos con las noticias del confinamiento, lo que hizo que nos preocupáramos por el manejo de las cadenas logísticas, por la caída del consumo de chocolate en el mundo y por los problemas que estaban atravesando otros sectores, como el banano y el camarón.

Pero, con el pasar del tiempo, vimos que el encierro tuvo un impacto muy bajo entre los agricultores, quienes siguieron trabajando y mantuvieron la cadena de comercialización de cacao activa.

También vimos que durante el confinamiento los mercados internacionales empezaron a consumir mucho cacao. Mientras que la demanda de chocolate doméstico sostuvo la disminución del consumo de los segmentos de hoteles, restaurantes, panaderías y aeropuertos.

¿Los países productores de cacao crecieron en 2020 o el caso de Ecuador es diferente?

El caso de Ecuador es distinto porque muy pocos países tienen acceso a la finura del cacao ecuatoriano. Cuando uno exporta volumen esto se pierde en la inmensidad de los mejores cacaos, mientras que el chocolatero puede procesar directamente el grano con las comunidades y transformarlo en un producto de altísima calidad.

¿Por qué 2020 fue un año bueno en términos de producción y calidad?

El cacao necesita mucho cuidado poscosecha. Eso a veces no se consigue por la necesidad que tienen los agricultores de comercializarlo. En 2020, por el confinamiento, los agricultores tuvieron más tiempo y lo dedicaron a esa parte del proceso, lo que derivó en una mejor calidad del grano.

Los agricultores también dedicaron más tiempo al cuidado de las plantaciones de cacao, a la poda, a las fertilizaciones.

¿Qué otros factores ayudaron al crecimiento de la producción en Ecuador?

El país vivió un año climatológico excelente. Eso hizo que tuviéramos un año muy productivo, de calidad y con un promedio de precios por encima del de los últimos cinco años.

Ecuador es el modelo que el resto de países quiere replicar, porque en los últimos años ha triplicado su productividad.

Cuando yo era más joven se decía que lo máximo que se podía producir era una tonelada por hectárea, ahora el objetivo son tres toneladas por hectárea.

¿Qué variedades de cacao se comercializaron en 2020?

El cacao tradicional de Ecuador es el fino de aroma, también conocido como de Arriba o Nacional.

En los últimos 20 años también se ha comercializado el CCN-51. Se habla de que hay una distribución equitativa del mercado entre las dos variedades.

Pero están ingresando nuevas genéticas EPP, que ha sacado el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Ecuador (Iniap), y que son más similares al cacao Nacional.

¿Cuál es la diferencia entre el cacao Nacional y el CCN-51?

El cacao Nacional tiene una tradición aromática floral que es única en el mundo. Eso lo hace exótico y muy demandado.

El CCN-51 tiene características más cítricas, de nueces, hacia sabores más chocolatosos. Esta variedad es más productiva que el cacao tradicional. Aunque las nuevas genéticas tienen una productividad similar e incluso superior a la del CCN-51.

¿En qué posición se encuentra el país en la lista de productores de cacao?

Estamos terceros o cuartos. La producción mundial cacaotera se concentra en un hub productivo africano. Entre Costa de Marfil y Ghana generan más del 60% de la producción mundial de cacao. Aunque, es un cacao que se produce con niveles de inequidad social y de destrucción ambiental terribles.

El modelo cacaotero productivo mundial está inmerso en miseria y pobreza, es muy duro.

En ese contexto Ecuador entra con una propuesta distinta, de mejora social y ambiental. Pero, cuando llegamos a las barras de los chocolateros no nos diferencian. Es algo en lo que hay que trabajar.

¿En qué mercados hay potencial para el cacao ecuatoriano?

El cacao no se consume directamente, sino que va a las moliendas, que son unas mega fábricas en donde se muele el grano para transformarlo en pasta de cacao, licor o polvo que son vendidos a las grandes chocolateras.

Hasta hace pocos años había solo moliendas europeas y americanas, pero muchas de esas empresas movieron su modelo productivo hacia el sudeste de Asia. Por eso Indonesia y Malasia ahora son dos de los principales destinos del cacao ecuatoriano.

Usted decía que los mercados internacionales demandaron más cacao durante el confinamiento. ¿Qué pasó con el consumo interno?

El consumo per cápita de chocolate en Ecuador es uno de los más bajos del mundo, lo que es triste, ya que tenemos productos fantásticos. Por eso es necesario incentivar su demanda para tener un ecosistema con más marcas de chocolate, que tengan un valor agregado.

¿Por qué es bajo el consumo de chocolate en Ecuador?

Según registros históricos, el chocolate caliente era la bebida preferida de las familias. Esa costumbre se perdió aparentemente por una migración hacia el consumo de bebidas calientes como el café.

Además en los años 70 y 80 se vendió la idea de que el chocolate era malo para la salud, que engordaba, cuando en realidad es beneficioso por la cantidad de polifenoles que tiene y que son antioxidantes naturales.

¿Cómo ve el futuro el sector cacaotero ecuatoriano?

El árbol de cacao tiene una vida útil de más de 40 o 50 años por eso la producción cacaotera está para quedarse y aumentar.

En los últimos dos años las zonas productivas en el país pasaron de 400.000 hectáreas a más de 600.000 hectáreas. Eso demuestra que más personas están interesadas en este tipo de cultivo.

En la región Sierra hay zonas que no han sido tradicionalmente cacaoteras, como el cantón de Puerto Quito y el Valle del Chota, donde se están dando siembras novedosas de cacao.

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