Cuando Washington sacó a Rumiñahui del bolsillo de los ecuatorianos

Economía

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

9 Ene 2020 - 0:03

Julio Álvarez sostiene algunos sucres que son parte de su colección de billetes. - Foto: PRIMICIAS

Cuando Washington sacó a Rumiñahui del bolsillo de los ecuatorianos

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

9 Ene 2020 - 0:03

El 9 de enero el dólar cumple 20 años como moneda oficial de Ecuador, después de que el sucre fuera literalmente destruido por años de mal manejo de la política monetaria. La transición fue difícil, pero necesaria para sostener una economía que se encaminaba hacia una hiperinflación.

A pesar de que el dólar cumple su segunda década como la moneda corriente de Ecuador, el recuerdo del sucre sigue vivo en la memoria de los ciudadanos, por lo menos de aquellos mayores de 30 años.

El sucre salió por primera vez a circulación un 22 de marzo de 1884, para reemplazar al peso ecuatoriano. Pero 116 años después el sucre también vería su final.

La noche del 9 de enero del año 2000, el entonces presidente Jamil Mahuad, anunció en cadena nacional a los ecuatorianos que el país se dolarizaría.

Para muchos, fue solo el reconocimiento de una realidad, pues Ecuador ya se hallaba dolarizado de manera informal. Varios comercios solo recibían dólares para protegerse de una inflación galopante.

“He llegado a la conclusión de que el sistema de dolarización es un sistema conveniente y necesario para el Ecuador. Es la salida que ahora tenemos, es el camino por donde debemos transitar. La cotización será de 25.000 sucres”, dijo Mahuad en aquella inolvidable cadena.

La decisión se dio en medio de una crisis financiera y monetaria sin precedentes en el país: la inflación ya amenazaba con convertirse en hiperinflación.

Las especies de sucre fueron recopiladas por el Banco Central y se encuentran distribuidas en las casas de moneda del país.

Museo Numismático

Guardando sucres

Algunos ecuatorianos aún recuerdan las denominaciones, los personajes y los colores de las diferentes monedas y billetes de sucre. Julio Álvarez, de 84 años de edad, es uno de ellos.

Desde hace más de 70 años Álvarez se dedica a la numismática y a la filatelia o a la colección de monedas y de billetes.

Aunque colecciona miles de souvenirs de múltiples países, Álvarez considera que los más importantes de su acervo son los viejos sucres de Ecuador.

Al mirarlos y compararlos con los dólares dice que “los sucres ilustraban la realidad nacional, en ellos aparecían personajes como Antonio José de Sucre, Rumiñahui y Eloy Alfaro“, quienes fueron reemplazados por imágenes de los padres de la patria estadounidense, como George Washington, Abraham Lincoln y Benjamin Franklin.

20 años, tres etapas

El director del Observatorio de la Política Fiscal, Jaime Carrera, divide a las dos décadas de dolarización en Ecuador en tres etapas:

Jaime Carrera, director del Observatorio de la Política Fiscal.

Jaime Carrera, director del Observatorio de la Política Fiscal.  Cortesía

  • 2000-2006

    En esos años Ecuador tenía fresco el dolor de la crisis de 1999, por lo que estuvo abierto a adoptar las medidas que exigía la dolarización.

    Durante aquellos seis años, el país mantuvo un gasto público del 21% del PIB, hubo superávit fiscal, se redujo la deuda externa, había fondos de ahorro, se redujo la pobreza, se emitió una ley de responsabilidad fiscal que limitó el gasto público. Por todo eso la economía creció 4%.

    En ese periodo la economía tuvo su mejor desempeño en los últimos 50 años.

  • 2007-2018

    Este período coincide con el nuevo boom petrolero.

    Durante estos años todos los fundamentos de la dolarización se desajustaron. El gasto público aumentó y por eso el país tuvo que endeudarse.

    Se emitieron bonos basura, se hipotecó el petróleo, se solicitaron créditos a China, se pidieron préstamos poniendo como garantía el oro del Banco Central y se destruyeron los fundamentos de la dolarización.

  • Mediados de 2018

    Este fue un periodo en que Ecuador debió readaptar el gasto fiscal, las tasas de interés, la productividad, la competitividad y las expectativas a la disciplina que exige la dolarización.

    Es muy difícil luego de una economía de ficción, sostenida con petróleo y con deuda, retomar la disciplina del dólar.

    La dolarización es un sistema que exige reducir el gasto, tener superávit, exportar más, atraer inversiones, reformar el mercado laboral y, en rigor, tener una economía más eficiente.

    En este tercer período el problema que vemos es que la sociedad, la economía y la política no están dispuestas a acatar las medidas que exige la dolarización.

A pesar de que el dólar ha tenido altibajos en estos 20 años sus beneficios son evidentes.

“Permitió controlar la inflación y la devaluación de la moneda, que era un problema permanente de la época. Además, ayuda a mantener el poder adquisitivo de las personas por ser una moneda fuerte en comparación con otras divisas”, dice Carrera.

El dólar facilita el acceso a crédito, preserva el valor de los ingresos de las personas y da estabilidad a los bienes y servicios, y por lo tanto a la economía”, dice Carrera.

Y agrega que como consecuencia de la indisciplina fiscal en 1998 la economía ecuatoriana ya se encontraba dolarizada, aunque no de manera oficial.

“Las personas compraban y vendían en dólares, ahorraban en dólares, arrendaban en dólares. El país se dolarizó por obligación, más que por convicción“, concluye Carrera.

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