Decevale hizo negocios con Chérrez gracias a maniobras ilícitas

Economía

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

26 Abr 2021 - 0:01

Edificio del Decevale, en las calles Pichincha 334 y Elizalde, centro de Guayaquil, el 22 de septiembre de 2020. - Foto: API

Decevale hizo negocios con Chérrez gracias a maniobras ilícitas

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

26 Abr 2021 - 0:01

El Decevale no cuenta con una certificación ni ha cumplido con los estándares internacionales de regulación financiera. Debido a esto, contrató a dos empresas relacionadas con Jorge Chérrez, para servicios de custodia.

Durante 27 años, el Depósito Centralizado de Compensación y Liquidación de Valores (Decevale) no ha cumplido con los principios que establece la Organización Internacional de Comisiones de Valores (Iosco, por sus siglas en inglés).

Iosco es una organización internacional que reúne a los reguladores de valores del mundo y los mercados de futuros.

Así lo reconoce Roberto González, presidente del directorio del Decevale desde enero de 2021: “el Decevale no está certificado ni calificado por los grandes depósitos internacionales”.

Y esa falta de certificación o calificación permitió al depósito contratar a las empresas Ibcorp Investments e Institutional Custody Services (ICS). Ambas firmas prestaban servicios de custodia y subcustodia.

Esos negocios se hicieron, con administraciones anteriores, a pesar de que la Ley de Mercado de Valores lo prohíbe, explica González.

Además, Ibcorp Investments e ICS son empresas representadas por Jorge Chérrez, también conocido como ‘El Mago’.

Los negocios entre el Decevale y Chérrez han desembocado en una millonaria estafa al Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional (Isspol). Se trata de una pérdida de por lo menos USD 534 millones, que son parte de un total de USD 838 millones destinados a operaciones irregulares.

El escándalo financiero del Isspol se destapó en 2020 porque el Instituto no puede encontrar los títulos que supuestamente estaban en custodia del Decevale.

Fue así que el 4 de febrero de 2021 Chérrez reconoció que los valores del Isspol están en un subcustodio del Decevale, que sería ICS.

El dinero del Isspol

¿Por qué el Decevale asegura no tener en su custodia los valores del Isspol? Porque cedió su custodia a un tercero en el extranjero.

Todo empieza en 2003, cuando Luis Álvarez, entonces gerente de operaciones del Decevale, firmó un contrato para servicios de custodia y administración con Ibcorp Investments, representada por Chérrez.

El negocio se hizo a pesar de que Ibcorp se constituyó tres años después, en 2006.

A través de ese primer negocio, disfrazado de asesoría, se concedía amplios poderes a Chérrez. Este último, a nombre del Decevale, pudo sugerir instituciones de custodia y administró el capital y valores depositados.

Incluso una cláusula del contrato prohíbe al Decevale administrar directamente esas cuentas, ya que serían gestionadas a través de Ibcorp.

Diez años después, en 2013, aparece un nuevo negocio para que ICS sea el custodio internacional del Decevale, ha dicho la exministra de Gobierno, María Paula Romo.

Según Romo, ICS es una empresa domiciliada en Florida-Estados Unidos, que está en proceso de liquidación desde 2018.

A eso se suma el hecho de que ICS también es representada por Chérrez, lo que genera conflictos de interés.

Para Roberto González, actual presidente del Directorio del Decevale, los contratos entre el depósito y las empresas de Chérrez se hicieron “aparentemente para demostrar una supuesta capacidad de custodia internacional”.

Incumplimiento de normas

El Decevale jamás tuvo autorización de la Superintendencia de Compañías para contratar custodia con ICS. Tampoco hay evidencia que esa compañía tenga tal calidad.

Por otra parte, el Decevale debía cumplir con dos principios de la Organización Internacional de Comisiones de Valores o Iosco, para la infraestructura de mercados financieros:

Además para garantizar el principio 11, Iosco precisa una serie de reglas que debe cumplir un depósito centralizado de valores:

  • Emplear reglas, procedimientos y controles apropiados para salvaguardar los derechos de los emisores y tenedores de valores. Evitar la creación o eliminación no autorizada de valores y realizar una conciliación periódica y al menos diaria de las emisiones de valores.
  • Mantener prácticas contables sólidas y realizar auditorías, para verificar que sus registros sean precisos. Proporcionar una contabilidad completa de sus emisiones de valores.
  • Cuando se registra la emisión de valores (solo o en conjunto con otras entidades) se debe verificar y contabilizar la emisión inicial. Y hay que asegurarse de que los valores recién emitidos se entreguen de manera oportuna.
  • Realizar una conciliación periódica y al menos diaria de los totales de emisiones de valores en el DCV para cada emisor (o su agente emisor). Además garantizar que el número total de valores registrados para una emisión sea igual a la cantidad que esa emisión tiene en los libros del depósito.
  • La reconciliación puede requerir la coordinación con otras entidades si el DCV no registra (o no registra exclusivamente) la emisión del valor o no es el registrador oficial.

Pero, ¿qué ocurría en el Decevale? Tan solo en su sistema tecnológico ya incumplía con esos requisitos.

Según González, titular de la entidad, la plataforma de tecnología del depósito fue hecha ‘in house’ (internamente). “Es un desarrollo casi artesanal, que no está homologado, no ofrece la confiabilidad del caso“, señala.

Debido a esto, el sistema del Decevale produce información o estados que no corresponden a la realidad.

González agrega que una vez terminada la auditoría interna de Decevale se solicitará la certificación internacional. “Así el depósito puede competir en igualdad de condiciones con otros, y ofrecer servicios que hoy no tiene”, indica.

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