Miércoles, 12 de junio de 2024
Firmas

Iliquidez e insolvencia, los casos de SVB y del Signature Bank

José Xavier Orellana Giler

José Xavier Orellana Giler

Graduado de la Escuela de Negocios Darden de la Universidad de Virginia, socio de la firma ecuatoriana de estrategia y finanzas corporativas Ahead Partners, exasesor McKinsey and Company y ex VM de Comercio Exterior.

Actualizada:

16 Mar 2023 - 5:28

Dos viejos dichos se aplican casi siempre a estas situaciones. Uno dice que primero una empresa entra en insolvencia y, después, en iliquidez. 

Y el otro, aún más antiguo, que los árboles no crecen hasta el cielo.  

Esto en referencia a las caídas del Silicon Valley Bank y del Signature Bank en Estados Unidos.

Primero, todo negocio corre el riesgo de caer en bancarrota, especialmente cuando el ciclo de negocio no es favorable, ya sea por la ralentización de la economía o por un alza de las tasas de interés.

Segundo, hay características de los bancos comerciales que los hacen más vulnerables: la calidad de los activos, el nivel de apalancamiento y la brecha de plazo (duración) entre activos y pasivos.

Los activos de un banco comercial se pueden dividir entre los que generan ingresos, como la cartera de crédito, la inversión en títulos y otros. Y los que no, como los edificios.

Por ejemplo, en la crisis de 2008, la caída de los precios de los bienes raíces en Estados Unidos causó un colapso de los bonos emitidos con base en hipotecas (mortgage backed securities) y los derivados (instrumentos financieros que se basan en un activo subyacente, como las hipotecas).

Esto porque muchas de esas hipotecas fueron otorgadas a personas que tenían poca capacidad para honrar los créditos (subprime). Hubo casos de desempleados que obtuvieron crédito hipotecario, por ejemplo.

En el caso de Signature Bank existía un gran porcentaje de activos en criptomonedas, que habían perdido valor, por lo que la pérdida contable era significativa.

Apalancamiento es la utilización de deuda para financiar una operación, comparado con el patrimonio de una entidad.

Un mayor apalancamiento reduce el margen de error que puede tener un banco. 

Si un banco tiene un gran porcentaje de activos que pierde valor rápidamente, se genera un problema de solvencia.

Por ejemplo, un banco puede tener una estructura de USD 10 millones en patrimonio y de USD 90 millones en pasivos, y digamos que tiene USD 100 millones en cartera de crédito.

En este caso, una pérdida de 1% del total de activos o USD 1 millón reduce el patrimonio en un 10% y genera un serio problema a la institución financiera.

En Ecuador, los bancos comerciales actualmente tienen un nivel de apalancamiento desde nueve hasta 14.

Mientras que en Estados Unidos, durante la crisis de 2008, hubo niveles de apalancamiento de hasta 33.

En el caso de Silicon Valley Bank, hablamos de un banco prestamista para empresas nuevas del sector tecnológico, que sufrió una corrida de fondos al anunciar una pérdida en su venta de Bonos del Tesoro de Estados Unidos y de 'mortgage backed securities'.

Tanto los títulos valores de renta fija como de renta variable, así como las rondas de valoración de startups, han sufrido caídas significativas de su valor, tras haber vivido un periodo de alzas sucesivas por el recorte de las tasas de interés en Estados Unidos para reactivar la economía luego de la pandemia.

Dado que el primer mandato de la Reserva Federal de Estados Unidos es de contener la inflación, es probable que vuelva a incrementar las tasas de interés en 25 puntos básicos.

Sin embargo, hace falta una mejor regulación del sistema bancario en el primer mundo, dado que la innovación continúa y va más rápido que las leyes.

Por el momento, estamos lejos de lo que sucedió en 2008, pero no podemos perder de vista que hay complicaciones en dos grandes bancos europeos. 

BIZBROKER:

El sistema bancario colombiano generó USD 3.000 millones en utilidades.

Fabio Medeiros, jefe de Morgan Stanley Brasil, espera una mayor consolidación de las empresas petroleras pequeñas que han crecido adquiriendo activos en estos últimos años.

En 2022, las compras y ventas de empresas en Latinoamérica se centraron en los sectores de energía (especialmente energía renovable y activos de transmisión), salud y retail.

Las 10 marcas de comida más populares en Estados Unidos el año pasado fueron: McDonald's, Starbucks, Chick-Fil-A, Taco Bell, Wendy's, Dunkin, Burger King, Subway, Dominos y Chipotle.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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