En un mitin con reguetón, Cynthia Viteri lanza su candidatura

Política

Autor:

Juan Manuel Yépez

Actualizada:

25 May 2022 - 17:52

La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, en el anuncio de su reelección, el 25 de mayo de 2022. - Foto: API

En un mitin con reguetón, Cynthia Viteri lanza su candidatura

Autor:

Juan Manuel Yépez

Actualizada:

26 May 2022 - 9:51

La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, anunció su reelección para las seccionales de 2023, acompañada por el líder del partido Jaime Nebot, en el coliseo Voltaire Paladines Polo.

“Alcaldesa, tírese un paso”, coreaba El Tita, músico urbano esmeraldeño, que amenizó el anuncio de reelección de la alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, en el coliseo Voltaire Paladines Polo, la tarde del 25 de mayo de 2022.

Viteri llegó bañada en confeti junto al líder del Partido Social Cristiano (PSC), Jaime Nebot, con quien se ubicó en un cuadrilátero en medio del coliseo, rodeado por pantallas led, mientras El Tita gritaba a todo pulmón que “Cynthia es lo que quiere la gente”.

De inmediato, Nebot mandó a callar a las vuvuzelas y recurrió a la memoria para resaltar el trabajo de Viteri. Y comenzó con su gestión durante la pandemia de Covid-19, a inicios de 2020.

En abril de ese año, recordó Nebot, en un solo día murieron de coronavirus 460 ciudadanos “y un mes después alcanzamos cero muertos, poniendo el ejemplo en el mundo”.

Nebot continuó el relato del modelo socialcristiano. “¿Quién estuvo con ustedes?, la alcaldesa Cynthia Viteri y la empresa privada, que con civismo y solidaridad asistieron a los más necesitados”.

El exalcalde de Guayaquil precisó que pese a que el Municipio usó recursos para controlar la pandemia, nunca descuidó la gestión de servicios básicos, porque “gobernar es hacer muchas cosas bien y rápido”. Y parafraseó al expresidente Rafael Correa: “Prohibido olvidar”.

El presidente Guillermo Lasso también recibió lo suyo: “No hay que tener compasión con quienes nos han tenido en esta inseguridad catastrófica. Hay que ayudar, pero la competencia es del Gobierno”, espetó Nebot, ante el deliro de sus militantes.

Agregó que no se puede permitir que el régimen “gaste más en fotocopias que en obra pública”, y que si la gente reclama “es porque quiere vivir bien”.

Nebot le encargó a Viteri que vele por los intereses de la sociedad, porque ella es la candidata indiscutible del PSC para Alcaldía.

“Hasta hace poco, no había ningún aspirante, (el exprefecto de Guayas) Nicolás Lapentti también quiso ser candidato, pero la nueva ley se lo impide porque no nació en Guayaquil, así que nadie le quita (a Viteri) el nombramiento de alcaldesa”, aseguró Nebot.

Luego, Viteri tomó el micrófono y de entrada advirtió al Ministerio del Interior (aunque dijo de Gobierno), que les quitará todos los bienes que el Municipio ha entregado a la Policía para la seguridad de Guayaquil, si no se toman medidas para combatir a la delincuencia.

“El país tiene menos medicinas y menos escuelas, pero más delincuencia y más asesinatos. Muchas obras están paralizadas por las ‘vacunas’ que les piden a los contratistas. Si no hacen algo para precautelar la vida de la gente, nosotros vamos pedir todos los bienes entregados al Gobierno”, dijo Viteri.

Agregó que se los dará a la gente para que vigile sus barrios y defienda a la ciudad.

Si Lasso tuvo a Anthony, el niño que quiere ser Presidente y que fue mencionado en su mensaje a la Nación, Viteri llegó con David, Danny, Salma y Natasha, a quienes el Municipio atendió con educación y salud.

Aprovechó el cuadrilátero del Paladines Polo para retar a los demás aspirantes al Sillón de Olmedo a que se midieran con ella. Es decir a Jimmy Jairala, de Centro Democrático; y al exgobernador de Guayas, Pedro Pablo Duart.

“Podrán tomar sus manos, pero no su corazón, que le pertenece a esta Alcaldía, a esta mujer, porque soy y me visto como ustedes, aunque eso les duela a muchos”, aseveró Viteri.

Y advirtió a quienes “andan desorientados y que se pierden” cuando van a sectores populares como La Ladrillera, Flor de Bastión o la Trinitaria, que “el pueblo les va a decir fuera”.

Al terminar el discurso, El Tita puso a bailar a Viteri, quien “tiró unos pasos” al ritmo del reguetón, mientras Nebot se secaba el sudor e intentaba escapar de aquella danza frenética, bajándose del cuadrilátero.

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