Fitzpatrick: “Es un crimen lo que pasa en los hospitales de Ecuador”

Política

Autor:

Allen Panchana Macay

Actualizada:

18 Jun - 0:03

El embajador de Estados Unidos en Ecuador, Michael Fitzpatrick, junto al prefecto de Manabí, Leonardo Orlando, el 17 de junio de 2020. - Foto: Enrique Hernández

Fitzpatrick: “Es un crimen lo que pasa en los hospitales de Ecuador”

Autor:

Allen Panchana Macay

Actualizada:

18 Jun - 0:03

El embajador de Estados Unidos en Ecuador, Michael J. Fitzpatrick, recorre Manabí para entregar insumos médicos. Sobre los Bucaram dice a a PRIMICIAS que “cuando hay personas que están siendo buscadas por la Justicia ecuatoriana, que vengan acá, que den la cara a todo el pueblo ecuatoriano”.

El embajador Fitzpatrick dice que ha seguido de cerca los últimos acontecimientos políticos en Ecuador, particularmente los escándalos de corrupción en los hospitales públicos, que dejan docenas de detenidos y también de prófugos.

Entre ellos algunos de los miembros de la familia del expresidente Abdalá Bucaram, quienes actualmente se hallan en Estados Unidos. 

El embajador acepta comentar con PRIMICIAS, medio que ha seguido de cerca sus actividades en Manabí, esta realidad que ha golpeado a Ecuador. 

¿Cómo ve Estados Unidos que, en medio de la pandemia, se hayan malversado recursos del Estado, sobre todo, en los hospitales públicos?

Es una lástima, francamente. Más que una lástima: es un crimen. Eso es obvio para todo el pueblo ecuatoriano. Todos los gastos y todas las inversiones se hacen con plata del pueblo. En este momento hay muchas investigaciones de la Fiscalía. Es importante que se siga la evidencia a donde sea, a donde vaya la evidencia, todo se tiene que investigar. 

Hay unos presuntos responsables que están en Estados Unidos, me refiero a los Bucaram. ¿Estados Unidos ha tomado acciones como revocar sus visas? 

Yo no puedo hablar sobre el caso particular de las visas. Las personas aludidas siempre pueden hablar del tema. Y entiendo que algunos de ellos han confirmado la revocación de sus visas. 

En el caso de los Bucaram y sus allegados, ¿fueron revocadas las visas?

Como le digo, hay que hablar con las personas, yo no puedo confirmarlo. Si ellos quieren hablar de la revocación de sus visas es su derecho. En mi país tenemos un compromiso de trabajar de cerca con el Estado ecuatoriano: si hay nexos de estos crímenes denunciados, en mi país vamos a investigarlos. ¡Claro que sí! 

¿Qué pasa si piden asilo, por ejemplo, quienes ya están en Estados Unidos, como Dalo Bucaram, su hermano Michelle y la esposa de Dalo, Gabriela Pazmiño?

Cualquier persona tiene el derecho a pedir asilo, pero todo eso pasa por una corte y unos jueces independientes. No es parte de mi jurisdicción.

Entonces, una sugerencia mía es que cuando hay personas que están siendo buscadas por la Justicia ecuatoriana, que vengan acá, que den la cara a todo el pueblo ecuatoriano. 

Si no tienen nada en su contra, pues no hay ningún problema. Pero si tienen que pagar una sentencia, que paguen la sentencia aquí en Ecuador, donde cometieron el crimen.

¿Qué asistencia está dando Estados Unidos a Ecuador para frenar redes de corrupción como las detectadas en los hospitales públicos?

Estamos ayudando de varias formas: una, por supuesto, es manifestar siempre nuestro apoyo firme y sólido a una prensa independiente y profesional. Gracias a la prensa independiente varios de estos casos han salido a la luz pública.

También hay que tener una Fiscalía independiente y profesional; ayudamos con capacitación técnica, expresamente en el combate al crimen transnacional organizado y también crímenes financieros muy complicados. 

¿Y el apoyo de unidades especiales de inteligencia?

También. Todo es parte de una red de apoyo que estamos ofreciendo al país.

¿Estados Unidos busca trabajar nuevamente, como lo hizo durante 10 años, en un puesto de operaciones (FOL) desde de la Base Aérea de Manta?

Bueno, esa es una discusión y decisión del gobierno ecuatoriano. En este momento estamos haciendo  mucho, mucho esfuerzo binacional para intervenir contra los narcotraficantes de otras formas, es decir, sin el uso de la base.

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