Política

Autor:

Carolina Mella

Actualizada:

11 Feb 2021 - 0:04

Imagen del centro de mando del CNE mientras se emiten los primeros resultados oficiales, el 7 de febrero de 2021. - Foto: API

Nicanor Moscoso: fue un error del CNE haber dado cifras

Autor:

Carolina Mella

Actualizada:

11 Feb 2021 - 0:04

El anuncio tardío del Consejo Nacional Electoral de un empate técnico para el segundo lugar entre los presidenciables Yaku Pérez y Guillermo Lasso, mantiene en vilo a la ciudadanía.

En el tercer programa de Hable con el experto, de PRIMICIAS, Nicanor Moscoso, expresidente del Tribunal Contencioso Electoral, respondió ante las dudas del conteo de votos y la proclamación de dos candidatos a segunda vuelta.

¿Qué significa un empate técnico?

Ecuador utiliza un mecanismo de información rápida que se usa en todas las elecciones en América Latina, en donde no hay el voto electrónico, que sólo existe en Brasil y Venezuela, y es donde pueden entregar los resultados definitivos la misma noche del proceso electoral. 

Como nosotros tenemos todavía el procedimiento manual, y para que el país esté informado en poco tiempo, se usa el conteo rápido.

Es un dato estadístico con actas definitivas. Se tomó el 6% aproximadamente en todo el país, en la misma proporción en cada parroquia o recinto electoral. Normalmente tiene un margen de error del 0,3% o 0,5%. 

¿Qué sucedió el domingo? El Consejo Nacional Electoral tuvo su muestra, donde el señor Arauz tenía más o menos el 32% de votación y en el segundo lugar existían dos cifras que apenas los separaba por el 0,07%, una cantidad muy estrecha, que por el margen de error, no se lo debió anunciar. 

Considero que fue un error haber dicho los valores que tenían cada uno y ponerlos en pantalla, aún más en orden. 

Ellos lo que debieron decir es que del resultado del conteo rápido, en primer lugar el señor, Andrés Arauz, con el 32%.

Para el segundo lugar, existe un empate técnico entre los señores Yaku Pérez y Guillermo Lasso, que no nos permite entregar una posibilidad de quién es el segundo y tendremos que esperar hasta que finalice el conteo de las actas. 

¿Cómo se desempata? 

Aquí vale un voto. Un voto puede dar matemáticamente el mismo porcentaje, pero lo que vale es el voto numérico. Es decir, si un candidato va a tener 1 ‘441.001, con ese ‘un voto’ gana. 

Esto es la cantidad de votos, quien tendrá la mayor cantidad de votos, sin importar los porcentajes. Podemos llegar a que la diferencia sean 100 votos. 

¿Cómo afectaría el resultado del reconteo de actas con novedades que son de casi el 7%?

Las actas con novedad significan que no están ingresadas todavía en el conteo general. Y lo que se hace es verificar cuál ha sido la novedad para que el sistema no las haya podido recibir. 

Lo que hace el sistema es digitalizar la información y si no están claras, si no están bien las sumas, si no se reflejan las firmas, entonces tiene que verificarse. 

Si se trata de problemas subsanables, las actas ingresan sin tener que contar los votos. 

¿En cuánto tiempo más se podrá resolver esto para tener un resultado definitivo?

Eso dependerá de la agilidad que tengan cada una de las provincias. Solo en Guayas había 1.800 actas, pero si se ponen las mesas y delegados suficientes, este es un trabajo que no debería ir más allá de 3 o 4 días. 

Pero no se debe masificar el trabajo por querer hacerlo más rápido y quieran desplegar 200 mesas, sólo van a tener mucha gente y confusión.

Mejor hacerlo bien, con los testigos adecuados, cámaras en cada mesa para que se filme lo que se está haciendo.

¿Cómo se escogieron a los asambleístas ahora que se votó en plancha?

Los asambleístas ya fueron escogidos por los partidos políticos. Ellos escogieron la forma en la que iban ubicados en la papeleta. 

Porque ya no se vota entre listas. Si un partido saca tres asambleístas, los designados son los tres primeros de la lista y sus respectivos suplentes. 

Antes, que se podía elegir entre lista, lo importante era la cantidad de votos. Si el número tres sacaba más votos que el que estaba primero en la lista, entonces entraba el que estaba en la tercera posición. 

Esto es lo mejor que puede suceder para los partidos políticos, porque existe más disciplina de los asambleístas. 

Porque antes, cuando ganaban la curul por votos, por ejemplo,  el número tres decía ‘me pusieron en tercera posición, pero por mis méritos gané el cargo’ y en ese momento se separan del partido. 

Y se fraccionaba internamente el partido… 

Se peleaban hasta por tener los delegados en el CNE. Era un caos. 

Pero el método de escrutinio de Webster fraccionó aún más la Asamblea.

Si se hubiese aplicado el método D’Hont, la lista que ahora reúne el 32% de los votos, hoy tendría hasta unos 65 asambleístas y estaría cerca de una gobernabilidad. 

Y en ese momento ya no tienen importancia esas minorías que muchas veces van de uno a ver qué pescan en la Asamblea. Esos son los que causan los problemas. 

Si un presidente necesita ir a las minorías donde va a negociar con 10 o 15 asambleístas, ahí comienzan los problemas, porque no se habla de ideologías sino de intereses. 

Porque para encontrar apoyos, comienzan a pedirle la Gobernación, el agua potable, el tránsito; es decir, diferentes instituciones, y por último terminan entregando los hospitales. 

Eso es lo malo de esas minorías móviles.

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