Aeroarte, una “novelería” que se planificó en julio de 2020

Sociedad

Autor:

Juan Manuel Yépez

Actualizada:

25 Ene 2021 - 0:03

La exposición Aeroarte, ubicada en el trayecto de la Aerovía de Guayaquil, se inauguró el 19 de enero de 2021. - Foto: Juan Manuel Yépez

Aeroarte, una “novelería” que se planificó en julio de 2020

Autor:

Juan Manuel Yépez

Actualizada:

25 Ene 2021 - 0:03

El proyecto Aeroarte tuvo un costo de USD 980.000. Son 14 cuadros, ubicados en vallas en la ruta de la Aerovía de Guayaquil, concebidos por cuatro artistas ecuatorianos y 10 extranjeros.

El primer contacto visual con la exposición denominada Aeroarte ocurre cuando los vagones de la Aerovía se aproximan, a 13 metros sobre el río Guayas, desde Durán a la estación Cuatro Mosqueteros. Esta última se ubica en las calles Malecón y Loja, en el centro de Guayaquil.

Pero Margarita Franco, una comerciante de 45 años, no lo nota sino hasta que el vagón retoma el recorrido a lo largo de la calle Loja, pasando por el Hospital Luis Vernaza, y la avenida Quito, desde la calle Quisquís hasta Víctor Manuel Rendón.

Los cables, edificios y los pilares de la terminal cubren por momentos el cuadro de una mujer con mascarilla, gorra médica y un estetoscopio entre sus brazos, en medio de una explosión de tonalidades pasteles azules, morados y magentas.

Su autor es el artista digital italiano Alessandro Pautasso, conocido como Kaneda.

Margarita piensa que puede ser una enfermera o una doctora que estuvo en la primera línea hospitalaria, cuando el coronavirus arrasó con miles de vidas guayaquileñas en 2020.

Lo observa unos segundos, pero su atención regresa al celular para tomar fotos.

Es sábado 23 de enero de 2021 y ella dedicará la mañana a pasear por Guayaquil, antes de regresar a su negocio en el cantón Durán.

Se sorprende cuando se entera de que el proyecto Aeroarte, impulsado por la Alcaldía de la ciudad, a través de la Fundación Guayaquil Siglo XXI, costó USD 980.000.

“Está bonito, pero se necesitan otras cosas. Para esas novelerías, sí hay plata”, sentencia.

Ella es parte del 41,8% de personas que contestaron una encuesta de PRIMICIAS sobre la iniciativa: es una novelería. El 41,5% la califica de arte urbano y el 16,8% asegura que Aeroarte genera contaminación visual.

Municipio defiende el proyecto de arte 

El gerente de la Fundación Guayaquil Siglo XXI, Xavier Álvarez, defiende la iniciativa creada para rendir tributo a la ciudad y su gente en la lucha contra la pandemia.

Esta entidad comenzó a planificar Aeroarte “Guayaquil y sus héroes durante la pandemia de Covid-19” en julio de 2020.

Después de una investigación previa de casi 200 artistas nacionales y extranjeros, la Fundación seleccionó finalmente a 14. Cuatro son ecuatorianos y 10 son internacionales, a continuación sus nombres:

  • Okuda, pintor, escultor y diseñador español, considerado uno de los mayores exponentes del Street Art.
  • Dr. Alderete, ilustrador argentino.
  • Marly Gallardo, ilustradora ecuatoriana, nominada en 2020 por Forbes como una de las jóvenes artistas más influyentes menores de 30 años.
  • Millo, artista de Street Art de Europa.
  • Roger Ycaza, artista ecuatoriano Premio Nacional de Ilustración en 2011 y 2014.
  • Craig & Karl, con más de 100 colaboraciones para marcas como Nike, Google, Vogue y Apple.
  • Ana Juan, la española con mayor cantidad de portadas diseñadas para la revista New Yorker.
  • Sofía Zapata, la ecuatoriana incluida en la publicación “los 500 mejores ilustradores jóvenes del mundo”.
  • Yo Az, artista francés con colaboraciones para Sony Music, Nike, Converse, Adobe y Vice.
  • Lalo Huesca, artista mexicano, cuyas obras oscilan entre el realismo mágico y los cómics vintage.
  • Don Choto, artista ecuatoriano digital, cuyo trabajo ha sido expuesto en Perú, Argentina, España, México, Brasil y Panamá.
  • Gabriel Maragaño, diseñador e ilustrador chileno.
  • David de Ramón, artista español nombrado en 2014 por la editorial internacional Taschen como uno de los 150 mejores ilustradores del mundo.
  • Alessandro Pautasso, ilustrador italiano que ha colaborado con Disney, Adidas y otras multinacionales.

Las 14 obras, ubicadas en vallas con fines exclusivamente artísticos y no comerciales, tienen diferentes formatos: dos de 7,5 x 10 metros, ocho de 8 x12 y cuatro obras finales que van desde los 200 hasta los 450 metros cuadrados.

Los materiales de impresión, dice Xavier Álvarez, son de alta calidad, resistentes al sol, viento y lluvia y tienen una garantía técnica de durabilidad, pero no precisó de cuánto tiempo.

Proceso de selección de artistas no fue público

Los artistas locales no estuvieron al tanto de esta convocatoria, porque no fue pública.

Aunque no tiene objeciones sobre la estética de las obras, el presidente de la Casa de la Cultura de Guayas, Fernando Naranjo, cuestiona el proceso.

“Surge la cuestión de si hubo una suerte de curaduría previa o una convocatoria democrática… al parecer esto no ocurrió. El proyecto sacrificó, en aras de la espectacularidad, la posibilidad de ser democrático”.

Fernando Naranjo, presidente de la Casa de la Cultura del Guayas.

El arquitecto Luis Alfonso Saltos, experto en urbanismo y planificación territorial, coincide con Naranjo y agrega que Aeroarte solo intenta marcar el trayecto de la Aerovía, ubicando obras que no integran a los barrios.

Y pone como ejemplo los teleféricos de Medellín o de La Paz, donde se usaron los techos de las casas para mostrar expresiones artísticas desde el aire.

Pese a que descarta una contaminación visual, normada exclusivamente para las vallas publicitarias, Saltos cree que se trata de motivar a la ciudadanía a que use la Aerovía.

Este medio de transporte, a un mes de su inauguración, aún no ha demostrado ser una solución de movilidad.

La propuesta planteaban movilizar a 40.000 personas diarias, pero esa cifra solo ha llegado a la mitad en sus primeros días, “porque se trata de un tema más turístico que de una propuesta concreta y articulada de movilidad”.

Florencio Compte, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Guayaquil, cree que usar vallas para mostrar arte es positivo para la gente.

Pero observa un marcado contraste entre las muestras pictóricas y los techos oxidados y en mal estado de las casas cercanas al circuito, detalles que deben ser tomados en cuenta por las autoridades para no afectar el turismo en la ciudad.

Más allá de la estética de las obras o de sus autores, Inés Manzano, experta en Derecho Ambiental, considera que sí existe contaminación visual porque esa ruta ya está saturada con cables, letreros, edificios y hasta por las propias estaciones de la Aerovía.

“Si estuviera en una avenida con menos contaminación, con más espacios verdes, ahí sería diferente”, puntualiza.

Margarita Franco es más sencilla en su análisis: la exposición podrá adornar el trayecto de la Aerovía, pero no esconder el mal manejo de una crisis sanitaria, en la que han muerto más de 14 mil personas en Ecuador.

También le puede interesar: 

Noticias relacionadas