Los Bonos del Estado están en el centro de la controversia entre los maestros jubilados y el gobierno

Sociedad

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

2 Ago - 11:02

Los Bonos del Estado están en el centro de la controversia entre los maestros jubilados y el gobierno

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

2 Ago - 11:02

El pago del incentivo jubilar a los docentes no es nuevo. Entre 2013 y 2014, durante el gobierno de Rafael Correa, los maestros retirados recibieron el 100% de su jubilación compensatoria en bonos. Los profesores piden el dinero en efectivo.

En 2019, el presupuesto del Estado para el pago de los incentivos jubilares a maestros es de USD 350 millones: USD 110 millones se cancelarán en efectivo a los mayores de 70 años o con enfermedades catastróficas.

El monto restante, USD 240 millones, será pagado con bonos del Estado.

En mayo de 2017, el Gobierno anunció que había heredado una deuda de USD 1.200 millones. Era una cuenta pendiente del gobierno anterior con más de 24 mil jubilados (entre docentes y trabajadores públicos).

El ministerio de Finanzas asegura que, hasta la fecha, ha cancelado el incentivo jubilar a 12.725 personas por USD 664,8 millones.

El ministro de Finanzas, Richard Martínez, dice que 4.700 jubilados han abierto una subcuenta en el Banco Central para iniciar el trámite de pago con Bonos del Estado. Unos 255 jubilados ya recibieron ese pago.

Según el ministerio, los bonos emitidos no tienen restricciones, a diferencia de los emitidos en 2013. Es decir, se pueden negociar con instituciones públicas.

PRIMICIAS explica las claves del pago con bonos.

  • ¿Qué son los bonos del Estado?

    Son títulos valores de renta fija cuyo monto será reembolsados en capital e intereses dentro de un plazo determinado.

    “Básicamente es deuda interna del Estado y, en el caso de los bonos del magisterio, el plazo es hasta que el docente cumpla 70 años”, dice Gonzalo Cucalón, gerente de la casa de valores BanRío. 

    Es decir, si el maestro tiene 61 años, recibe papeles del Estado durante nueve años. Si cumple 62, el bono tiene una vigencia de ocho años y así sucesivamente. 

  • ¿Qué puede hacer el maestro con sus bonos?

    El docente tiene dos opciones: invertir o vender los bonos. Si opta por invertir, los papeles se colocan en una casa de valores y ganan intereses, dependiendo del plazo o tiempo por el que fueron emitidos. 

    Un bono de un año paga una tasa de interés mensual de 2,35% y uno de 10 años, tiene una tasa de 10,5%. 

    “Mientras más años tenga la vigencia del bono emitido, más alto es su valor”, explica Cucalón. 

  • ¿Qué pasa si el docente decide venderlos?

    Si un maestro jubilado vende la totalidad o una parte del bono en una casa de valores, el valor nominal del bono tendrá un castigo o descuento. 

    Este descuento dependerá del valor de los bonos en el mercado, según la oferta y demanda. 

    “Si hay muchos bonos emitidos del mismo tipo, el precio es bajo. Hay quienes los venden de manera anticipada y sufren descuentos altos”, expresa el gerente de BanRío. 

    En 2013 y 2014, cuando se emitieron los primeros bonos del magisterio, el descuento llegó al 40%. Cinco años después, el castigo inferior al 20% del valor nominal del bono. 

Docentes quieren efectivo 

Margarita Peña se jubiló en 2014 y, a pesar del ofrecimiento del Ministerio de Educación, dice que recibió el 100% del incentivo jubilar en bonos del Estado.

A diferencia de sus colegas, ella esperó tres años antes de vender los papeles que había recibido. En este tiempo obtuvo un pago mensual de USD 212 por los intereses que generaron los bonos.

Cuando los negoció en 2017, recibió cerca de USD 45.000 luego de un castigo del 13% por venderlos antes de la fecha de vencimiento.

Ricardo Ramírez, vocero de los jubilados en Guayas, dice que se rehúsan a aceptar el pago de la deuda con bonos, entre otras cosas por los testimonios de colegas retirados en 2013 y 2014.

“Ellos perdieron plata porque vendieron sus bonos en el afán por cubrir sus necesidades médicas con liquidez y no con papeles”, dice el docente.

Por otra parte, entre los docentes que protestan hay quienes se jubilaron en el periodo comprendido entre 2008 y 2010. Ellos reclaman que en el gobierno de Correa recibieron solo la mitad del incentivo jubilar que les correspondía.

En Quito, una treintena de maestros jubilados mantiene una huelga de hambre en las afueras de la Asamblea. Ellos, como sus colegas del Guayas, tampoco quieren recibir Bonos del Estado.

Algunos de ellos hablaron para la cámara de PRIMICIAS:

La versión de las dos partes

Hasta el 1 de agosto de 2019, la huelga de hambre de los 30 jubilados continuaba en los exteriores de la Asamblea Nacional. Exigen el pago de sus compensaciones jubilares en efectivo.

El presidente de la Coordinadora de Maestros Jubilados del Ecuador, Alfonso Yánez, dijo que han mantenido 250 diálogos con el Gobierno.

En la última reunión, el pasado 31 de julio, había un preacuerdo listo.

Como parte de ese acuerdo, una de las propuestas era que el Ministerio de Finanzas enviara una reforma económica que estableciera una contribución por una sola vez, por parte de la ciudadanía y a ejemplo de la que se hizo tras el terremoto en Manabí, para ayudar a cubrir la deuda con los jubilados.

El Ministerio tenía un plazo de tres semanas para elaborar y enviar la reforma a la Asamblea.

Pero el acuerdo se desbarató, según dijo una fuente del gobierno a PRIMICIAS, porque “actores políticos” intervinieron a última hora y sabotearon el consenso al que habían llegado las partes.

Las negociaciones continúan, ahora los jubilados aceptan la propuesta de la reforma y que se pague parte de las obligaciones en bonos, pero se oponen a un pago por cuotas (o prorrateado) de la parte de la deuda que sería cancelada en efectivo.

Yánez asegura que el acuerdo se rompió porque las autoridades querían que, en caso de que faltara dinero, se enviara un proyecto de ley a la Asamblea para que la ciudadanía ‘ayude’ a pagar la deuda de los jubilados.

Noticias relacionadas