El Guayaquil de hace un siglo recupera el color gracias a la inteligencia artificial

Tecnología

Autor:

Nelson Dávalos

Actualizada:

25 Jul - 0:05

Antes y después de una foto restaurada con inteligencia artificial. Lugar: almacén de Lorenzo Tous en Guayaquil. - Foto: Edgar Landivar

El Guayaquil de hace un siglo recupera el color gracias a la inteligencia artificial

Autor:

Nelson Dávalos

Actualizada:

25 Jul - 0:05

¿Qué ocurre cuando un ingeniero eléctrico junta sus conocimientos con sus aficiones? Las respuestas pueden ser muchas, pero en el caso de Edgar Landívar -un amante de la historia y la fotografía- fue la recuperación de escenas históricas de Guayaquil con sus colores originales.

Aunque suena simple, la tarea fue compleja y requirió de la aplicación de técnicas de inteligencia artificial, pues las imágenes fueron originalmente captadas a blanco y negro y no existían colores de referencia exactos.

En este punto entra la tecnología. Landívar, empleó lo que se conoce como redes adversarias de neuronas (GAN, por sus siglas en inglés). “Estos son algoritmos de inteligencia artificial que permiten colorizar y dar vida a las fotos antiguas”, dice Landívar.

En términos simples, lo que hace ese algoritmo es “aprender” mediante otras fotografías que ya han sido restauradas. Así estos GAN aprenden a diferenciar tejidos, texturas y los colores de las prendas.

Y sobre la base de ese aprendizaje restaura las imágenes y las pinta con los colores que el algoritmo “entiende” que debería tener un prenda, superficie, o incluso la piel de los personajes retratados.

Como buen aficionado a la fotografía, Landívar sabe que antes de restaurar una imagen debe entender la historia y el contexto que hay detrás. “Antes las fotos eran sinónimo de un gran evento, algo ceremonioso”.

Así lo hizo antes de emprender esta tarea con más de 100 fotografías que muestran el Guayaquil de inicios del siglo pasado y que juntó en un libro -que aún no se ha publicado- que se titula Historia de Guayaquil, el puerto a colores y que rinde homenaje a esa ciudad por su 200 años de Independencia.

Los coautores de este libro son sus amigos Vicente Adum y Paúl Estrella.

Una tarea minuciosa

Edgar Landívar, un gran aficionado de las historia, explica a PRIMICIAS algunos puntos claves para que su trabajo sea la más fiel posible a la realidad. “Cuando una foto se coloriza se convierte en un retrato vívido, la gente la ve como una situación más natural”.

El sistema de inteligencia tiene algunos errores, aunque a criterio de Landívar son imperceptibles y no afectan al espíritu de la imagen. Además recuerda que siempre, luego del trabajo del algoritmo es importante la labor humana para hacer algunos ajustes.

Para poder restaurar una fotografía es necesario seguir cuatro pasos, según Landívar.

  1. Escaneo de la fotografía original a blanco y negro.
  2. Corrección de imagen: con un programa de edición se retocan imperfecciones de la foto a blanco y negro como manchas o roturas.
  3. Colorización: este paso se hace mediante el algoritmo de inteligencia artificial.
  4. Retoque de color: en este procedimiento se corrigen colores que simbolicen importancia en la foto como banderas o trajes militares o policiales.

Misma tecnología, diferentes usos

El método de redes adversarias de neuronas con inteligencia artificial también se emplea para conocer cómo serían los rostros reales de personajes famosos que fueron pintados en su época.

El fotógrafo holandés Bas Uterwijk en su cuenta de Instagram expone imágenes híper realistas de personajes históricos como la Reina Isabel I, Napoléon Bonaparte y Vincent van Gogh.

El artista usa la herramienta Artbreeder para transformar las pinturas en fotografías que simulan la realidad.

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