En apenas seis meses, el Estado ha comprado USD 2,5 millones en hojas de papel bond
La categoría más recurrente en las compras públicas en Ecuador es la de suministros de oficina. Solo entre enero y junio de 2026, hubo 2.435 órdenes de compra de miles resmas de papel bond.

Imagen generada con inteligencia artificial que muestra una bodega de almacenamiento con miles de resmas de papel bond.
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Dentro de los suministros de oficina que usan todas las oficinas del Estado ecuatoriano, el papel bond es el que más se requiere. Solo entre enero y junio de 2026, el Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) ha registrado 2.435 órdenes de compra de resmas.
Las órdenes varían radicalmente en volumen y frecuencia, dependiendo de las necesidades de cada institución. No obstante, gracias a que ese producto se encuentra dentro del catálogo electrónico siempre mantiene un costo estable. Esto implica que ninguna entidad podría adquirir papel bond por un precio o proveedor distinto a los que se encuentran en esa tienda virtual.
Actualmente, el precio tiene un techo de USD 4,03 por cada resma de papel bond A4 de 75gr, que contiene 500 hojas blancas. Y las instituciones públicas adquirieron USD 2,4 millones en este material, que con ese precio unitario daría un promedio de 616.321 resmas solo en el primer semestre del año. Es decir, poco más 308 millones de hojas de papel bond.
Sin embargo, los precios bajan dependiendo de la cantidad de resmas y del proveedor. Lo que hace que la cifra real de papel que continúa utilizando el Estado sea mucho mayor. Por ejemplo, la institución que encabeza la lista de aquellas que más compran este producto es la Dirección Provincial del Consejo de la Judicatura de Pichincha, que cuenta con un gigantesco archivo físico de las causas y expedientes de la provincia.
En su última orden de compra de papel bond, en mayo, la Judicatura de Pichincha adquirió 47.760 resmas, con un valor unitario de USD 2,36 y un precio final de USD 112.713. Previamente, en noviembre de 2024, la entidad hizo dos compras, una de 16.230 paquetes por USD 43.804 y otra de 49.628 resmas por USD 134.591. Mientras que, en septiembre de 2023, adquirió 67.785 por USD 187.764.
El segundo lugar lo ocupa la matriz del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, uno de los epicentros de la tramitología en el país, con una compra de USD 91.493. Le siguen otras entidades judiciales: la Fiscalía de Guayas (USD 59.377) y la Judicatura de Manabí (USD 35.250).
Otras entidades que están en lugares altos este primer semestre del año son: la Universidad Estatal del Sur de Manabí, la Empresa Eléctrica Electrosur, la Universidad de Guayaquil y la Secretaría Técnica de la Amazonía.
Y, como Quito es la capital administrativa del país, ese cantón también encabeza el consumo de papel bond estatal. Sin embargo, el resto de cantones que más papel consumen no son necesariamente los más poblados. Por ejemplo, Santo Domingo, Manta y Durán no aparecen en el top 10.
Una digitalización que no termina de cuajar
Aunque el Estado ecuatoriano ha dado grandes pasos en la digitalización de la administración pública, las iniciativas 'cero papeles' todavía no cumplen con su nombre, sea porque ciertas entidades públicas todavía imprimen buena parte de sus documentos o porque exigen a la ciudadanía que imprima papeles innecesarios, como los turnos obtenidos virtualmente o recibos de pago.
El Sistema de Gestión Documental Quipux, del Ejecutivo, y la implementación masiva de la firma electrónica en el sector público empujaron la integración estatal y la reducción del uso de archivos físicos. También lo hizo la Ley para la Optimización de Trámites Administrativos y la facturación electrónica exigida por el Servicio de Rentas Internas.
Sin embargo, esos esfuerzos chocan con la brecha digital y la disparidad significativa en el acceso a tecnología e internet entre zonas urbanas y rurales, lo que limita la capacidad de muchos ciudadanos de utilizar los servicios digitalizados.
Además, todavía hay instituciones públicas que operan con sistemas que no se conectan entre sí, por la ausencia de una plataforma estatal integrada. Esto sigue obligando a las entidades y ciudadanos a presentar papeles que ya existen en otras instituciones o funciones del Estado.
A esto se suman factores como que no todos los procesos de digitalización en Ecuador han implicado una simplificación de los procesos, ya que algunos replican las mismas complejidades de los trámites presenciales. Y, en parte, la resistencia al cambio, sea por costumbre o desconfianza, tanto en los funcionarios públicos como en la ciudadanía.
La industria del papel bond
En el sector papelero de Ecuador existe una distinción entre la fabricación de pulpa blanqueada de papel bond (molino primario) y la transformación o conversión de bobinas gigantes importadas en resmas, formatos o rollos finos.
Ecuador no produce la materia prima indispensable para el papel bond a escala industrial, por lo que la oferta local está constituida por empresas convertidoras y procesadoras que importan grandes bobinas madre, principalmente de Brasil, Colombia, Chile o Asia, y las cortan, empacan y distribuyen.
Según las partidas arancelarias del Banco Central, Ecuador importa papel bond de dos maneras: el cortado en hojas estándar para oficina o fotocopiadora y el presentado en rollos o bobinas continuas.
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