Gabriela Rivadeneira, la carta para frenar una segunda implosión en el correísmo
La expresidenta de la Asamblea Nacional fue la elegida por Rafael Correa para liderar a la Revolución Ciudadana. Entre sus objetivos, Gabriela Rivadeneira busca saldar la deuda histórica del correísmo: "garantizar ética, transparencia y democracia interna".

Imagen generada con inteligencia artificial, que muestra de fondo al expresidente Rafael Correa y Luisa González, y en primer plano a Gabriela Rivadeneira.
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El retorno de Gabriela Rivadeneira a Ecuador abre un nuevo capítulo en la Revolución Ciudadana (RC). El correísmo apuesta por una de sus figuras icónicas, que ha estado alejada de la tarima nacional por un autoexilio de seis años, para liderar y recuperar la organización política golpeada por los casos de corrupción y pugnas internas.
Rivadeneira fue una de las jóvenes revelaciones del extinto Alianza PAIS, ya que empezó su vida política temprano, con cargos locales y militancia en agrupaciones de izquierda. Para 2010 ya era parte de la directiva nacional del correísmo, en 2013 fue electa como asambleísta nacional y se convirtió en la primera mujer en presidir el Legislativo, con apenas 30 años.
Cuando Rivadeneira apenas empezaba a proyectarse como una figura política nacional, el mismo Rafael Correa vaticinó que era su "posible sucesora" para la Presidencia de la República. Ahora, más de una década después, tras tres herederos fallidos, una escisión partidista, tres derrotas electorales, tres banderas políticas y un nuevo cisma a la vista, el exmandatario retoma esa predicción.
La Revolución Ciudadana se alista para escoger su nueva directiva nacional el sábado 16 y el domingo 17 de enero de 2026. La cita será en Manta y la única lista en pie para la contienda electoral es liderada por Rivadeneira, con la venia del mismo Correa.
Sin espacio para las sorpresas, Rivadeneira reemplazará a Luisa González, dos veces candidata presidencial, y presidenta de la agrupación desde octubre de 2023, cuando Marcela Aguiñaga renunció al cargo, después de encargarse de la refundación del partido.
Los retos de la Revolución Ciudadana
Con la época de hegemonía del correísmo atrás, los principales enemigos de la Revolución Ciudadana son la obstinación de su máximo líder y el cansancio y división en sus filas, especialmente entre aquellas figuras más 'tradicionales', que se quedaron en Ecuador en el peor momento del correísmo.
Aunque casa adentro lo nieguen, el malestar por el manejo del movimiento por parte de ciertos líderes, es cada vez más público y notorio. El principal grupo que enfrenta esa discordia es el de las autoridades locales electas por la lista 5, los alcaldes y prefectos que se han alejado de la obstinación del exmandatario en diversos temas y posturas.
Cuatro de los principales desencuentros en la RC giran en torno al respaldo ciego a Nicolás Maduro por parte de una facción de la agrupación, pese al fraude electoral con el que permaneció en el poder en Venezuela; la negativa a reconocer las derrotas presidenciales de Luisa González; la ausencia de debate y democracia internos; y el discurso inflamatorio del mismo Correa en redes sociales, que suele poner en apuros a sus representantes en el país.
Todo eso y más es lo que tendrá que enfrentar Gabriela Rivadeneira. Sin contar que probablemente en agosto de 2026 deberán llevarse a cabo las elecciones primarias de candidatos, de cara a las elecciones seccionales de 2027, en las que se elegirán miles de autoridades locales.
La próxima presidenta de la RC ya adelantó su emoción por recorrer el país y reencontrarse con la militancia en las parroquias y cantones. Además, previo a la convención, aseguró a sus compañeros que el hecho de que haya existido una lista única para dirigir a la agrupación no afecta la supuesta democracia interna.
En una transmisión en redes sociales, Rivadeneira explicó a los correístas los objetivos de su retorno al país y a la dirección del movimiento. La convención nacional tendrá seis ejes de discusión, alimentados con aportes previos de los miembros: coyuntura y línea política, fortalecimiento de la RC, trabajo legislativo y de fiscalización, gobiernos autónomos, comunicación política y fuerza de las ideas.
Sin embargo, la misma reunión como tal tendrá sus retos. Puesto que mucho dependerá de quiénes lleguen a la cita. Por ejemplo, en el primer eje se afirma nuevamente que el gobierno de Daniel Noboa sería ilegítimo por un presunto fraude electoral, aspecto con el que muchas figuras de la lista 5 no estuvieron de acuerdo.
Eso impactará directamente en el cuarto eje, puesto que las principales autoridades locales electas por la Revolución Ciudadana en 2023 fueron las primeras en reconocer la victoria del oficialismo. Además, plantearon su incomodidad a Correa, sobre el manejo de la agrupación, pero fueron reprochados públicamente por el exmandatario, quien ya ha dado de baja al menos a dos de ellos: Marcela Aguiñaga, Prefecta de Guayas, y Pabel Muñoz, alcalde de Quito.
Algo similar podría pasar en la discusión del tercer eje, puesto que la bancada de la Revolución Ciudadana ha ido menguando y ciertos legisladores han tomado decisiones también criticadas por el ala radical del correísmo.
Todo esto lleva al gran problema del movimiento, que es su estructura y manejo interno. Por lo que el segundo eje será el más complejo de tratar, si es que se permite la deliberación interna. La misma Rivadeneira aceptó que en ese tema recibieron la mayor cantidad de aportes.
Aquí, la futura presidenta de la lista 5 explicó que se tratará "la canalización institucional del conflicto". Es decir, "cómo hacer que cada uno de los conflictos que se presenten tengan un proceso, tengan una mediación, llegar a acuerdos, consensuar; de eso se trata la política", al menos en teoría.
Uno de los episodios más recordados es la amenaza de Correa de renunciar a la Presidencia si las legisladoras de su movimiento, que apoyaban la despenalización del aborto, continuaban con su proyecto legislativo en 2013, lo que derivó en la sanción de tres de ellas y el silencio de alrededor de una veintena.
Y eso es justamente algo que el correísmo no ha logrado hacer desde su nacimiento. La organización política se ha regido siempre por el criterio y órdenes inmutables de su líder.
Eso no ha cambiado. Las personas que se han alejado del movimiento y las filtraciones de conversaciones telefónicas han demostrado que esa ausencia de democracia interna es uno de los factores que más debilita a la tendencia.
En su plan de trabajo, Rivadeneira plantea como objetivo específico "garantizar ética, transparencia y democracia interna", una deuda que ninguno de sus siete predecesores ha podido saldar.
El primer escenario en el que se verá si cumple o no con esa meta serán las próximas elecciones seccionales, en las que la Revolución Ciudadana se juega su futuro político, sea para recuperar apoyo popular o terminar de desintegrarse entre los pulsos y egos internos.
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