Los cinco sectores más peligrosos para cruzar las calles en Quito, 32 peatones murieron en seis meses
El sur y las autopistas periféricas de Quito concentran los puntos más críticos de atropellamientos en los primeros seis meses de 2026. Uno es Solanda, donde vecinos exigen semáforos y controles.

Avenida Mariscal Sucre, ubicada en el sur de Quito, 2 de julio de 2026.
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Andrés Salazar / Primicias
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Quito registra 203 atropellamientos en sus calles durante el primer semestre de 2026, una alarmante estadística que dejó 32 peatones muertos y 205 heridos. Este escenario, agudizado por la reciente muerte de un adulto mayor arrollado por un bus en el sector de Santa Rita (Solanda), ha reabierto la discusión entre ciudadanos que exigen control frente a la velocidad de los carros.
El detalle de las víctimas muestra una realidad de vulnerabilidad vial: los adultos mayores de 60 años concentran la mayor cantidad de muertes, acumulando 12 fallecidos en el semestre, mientras que los jóvenes, de 18 a 35 años, registran la mayor cantidad de lesionados, con un total de 65.
Estas cifras, proporcionadas por la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), reflejan que el riesgo para los peatones se ha incrementado.
Las zonas más peligrosas
Dentro de las vías urbanas, Quitumbe encabeza la lista de zonas con más accidentes con 17 siniestros, seguido muy de cerca por Solanda, que registra 15 y 19 personas heridas.
En esta última zona, los moradores denuncian que los vehículos transitan de forma temeraria. "Hay mucho carro que transita muy veloz y a cada rato se escucha de atropellos aquí", relata Yadira Ponce, moradora de Solanda, quien asegura que en el sitio donde falleció el adulto mayor ya se registraban otras seis muertes, por lo que exige semáforos eficientes y presencia policial constante.
En ese lugar de la avenida Mariscal Sucre existe un semáforo, pero los ciudadanos deciden cruzar por otras zonas más cercanas a sus puntos de llegada. Incluso, deciden esperar más tiempo, superando los cinco minutos en lugar de movilizarse hacia puntos seguros de cruce.
¿Funcionan los puentes peatonales?
Para Marcela Riera, especialista en seguridad vial, la gravedad de estos accidentes de tránsito radica en que la ciudad “sigue pensada para los carros y no para los peatones”.
Riera advierte que, aunque el límite en zonas pobladas es de 50 km/h, los carros circulan superando los límites de velocidad permitidos, convirtiendo cualquier impacto en fatal. Esto se debe a que mientras mayor velocidad tenga un vehículo, mayor afectación tendrá el peatón y el conductor tendrá menor capacidad de frenado.
Para solucionar esto, propone reducir los límites a 50 km/h en avenidas principales como la Mariscal Sucre (Occidental), que dejaron de ser periféricas y hoy atraviesan populosos barrios residenciales.
La experta descarta que la solución sea construir más pasos elevados, ya que subir más de 50 escalones es imposible para adultos mayores o personas con discapacidad.
"Construir más puentes peatonales no es la solución, son obsoletos y excluyentes".
Marcela Riera, especialista en seguridad vial.
Además, detalla que cruzar por un puente peatonal le toma a una persona seis veces más tiempo que cruzar a nivel de calle de forma segura y semaforizada, por lo que urge reemplazarlos por pasos peatonales a nivel de calzada con semáforos eficientes.
La inseguridad peatonal no se limita al área urbana; en las autopistas estatales de Quito, controladas por la Policía Nacional, los accidentes de tránsito se incrementaron un 53%, pasando de 128 a 196 incidentes en el primer semestre de 2026.
Estas vías de alta velocidad cobraron la vida de 38 personas y dejaron 114 heridos, siendo el Eje Vial E35 Sur y el Eje Vial E35 Norte las carreteras más peligrosas de la periferia, donde la velocidad de los carros es un verdadero peligro para quienes intentan cruzar.
Campaña para evitar atropellos
Ante la peligrosidad de estas autopistas periféricas, hay actores de la sociedad civil que están tomando medidas. Ese es el caso de la comunidad educativa de la parroquia de Pifo, al nororiente de Quito.
En el último año, al ver que dos habitantes sufrieron accidentes graves por atropello al intentar cruzar la vía rápida cercana, la Unidad Educativa Charles Spurgeon organizó una campaña de educación vial. Andrea Orozco, estudiante de ese colegio, dijo que durante siete meses aprendieron sobre los riesgos y medidas que deben tomar todos los actores viales.
"Buscamos hacer que la gente entienda que la vida se puede perder en un solo momento".
Andrea Orozco, estudiante del colegio Charles Spurgeon.
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