"Todo el mundo salía desesperado", vecinos cuentan cómo huyeron ante el incendio en La Vicentina
Los vecinos de La Vicentina e Itchimbía, en el centro norte de Quito, vivieron por segunda ocasión temor por un nuevo incendio forestal en el sector, que esta vez amenazó a una gasolinera.

Imagen de incendio en el sector de La Vicentina el 16 de septiembre de 2026.
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Quito ha vivido una serie de grandes incendios forestales en los últimos días, llegando a quemarse más de 1.000 hectáreas durante el verano de 2026, según las autoridades.
"La gente empezó a encerrarse porque el humo era terrible", dice Raúl Auqui, morador de la tercera edad de Itchimbía que recuerda el incendio en La Vicentina que llegó a metros de una gasolinera la noche del 16 de septiembre de 2026.
El fuego que había empezado en la parte baja de La Vicentina subió loma arriba, motivando la acción de algunos vecinos que lanzaban agua desde baldes, mientras otros optaban por huir con sus hijos, abuelos o mascotas, detalla.
"Recolectábamos agua de allá o de algún tanque de agua, veníamos acá. Como abrieron los hidrantes ya no había agua en algunas partes", agrega Raúl apresuradamente. Detrás de él se ven zonas de vegetación quemadas que el jueves 17 de septiembre son vigiladas por efectivos del Cuerpo de Bomberos de Quito
Lube Catota, otra moradora, dice que sintió peligro cuando las llamas se acercaron a una gasolinera ubicada en la avenida Velasco Ibarra, por la cantidad de viviendas en la zona.
Cuando empezó el incendio, Catota estaba en su trabajo y que tuvo que pedir permiso para ver la situación cerca de su hogar.
La mujer dice que fue recibida por una "cortina de humo sumamente espesa" que agravaba su cuadro de rinitis alérgica.
"Salvarse o esperar que nos quememos"
Yadira Solorzano es una de las vecinas de la calle Reynaldo Espinoza, que queda a unos 120 metros de la gasolinera. Relata que la emergencia la motivó a irse de su hogar pese al peligro de que sea consumido por el fuego.
"Esto era terrible. No se veían las casas, todo el mundo salía desesperado, unos agarrando a sus niños para salir, porque era algo insoportable", comenta.
Esta ciudadana cuenta que si bien algunos vecinos de esa calle participaron en las labores para lanzar agua y prevenir de alguna manera el avance del fuego, muchos optaron por irse.
"Era salvarse uno o esperar que nos quememos", resume.
Respecto a la idea de haber dejado su hogar pese a la presencia cercana del fuego, Yadira cuenta que en su caso primó la idea de "lo que importa es salvar la vida, los bienes materiales se recuperan".

Alrededor de las 10:00 de la mañana esta mujer regresó a su hogar, pero con la sorpresa de que el humo en la parte baja de La Vicentina continuaba.
Yadira siente más calma en comparación pues, este jueves, hay presencia constante de los bomberos.
Dicha presencia, por ejemplo, permitió sofocar rápidamente unas llamas que se reactivaron cerca del Pasaje Illescas, en uno de los bordes de la avenida Velasco Ibarra, según pudo observar un equipo de PRIMICIAS, a unos 330 metros de la gasolinera ubicada en esa vía.

Desechos orgánicos e hidrantes que no sirven
Galo Hidalgo, subteniente del Cuerpo de Bomberos de Quito, comenta que algunos de los desafíos que hubo para combatir el incendio en esta zona fueron el terreno inclinado, que facilita la propagación del fuego, además de desechos orgánicos de podado de césped que se había botado en una ladera.
En la zona también hay puntos donde algunas personas dejan desechos inorgánicos, como muebles con pintura o laca, que no solo funcionan como combustible para el fuego sino que también pueden generar humo con más compuestos tóxicos nocivos.
Hidalgo, así como otros efectivos de emergencia, observan que al menos un hidrante de la zona no funciona, y que tuvo que recurrir a un recientemente instalado gabinete contra incendios.
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