Cinco distritos de Quito están en alto riesgo por rutas del narcotráfico: Los Lobos van tras la cocaína rosa
La Policía Nacional alerta de una expansión de grupos criminales en Quito y Pichincha. Los Lobos, Los Choneros, Los Tiguerones y Los R tienen presencia y buscan absorber a pequeñas redes criminales. Otras bandas menores se estarían tomando el nombre de las más prominentes.

Militares realizan controles de armas y drogas en un autobús en Quito como parte de un plan de lucha contra la delincuencia.
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AFP
Autor:
Redacción primicias
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El Distrito Metropolitano de Quito y la provincia de Pichincha enfrentan una expansión de organizaciones criminales que buscan consolidar espacios de influencia relacionados con el microtráfico de drogas, la extorsión, el secuestro y el robo organizado.
Ese es el diagnóstico del Centro de Operaciones Estratégicas de la Policía Nacional en un informe que ubica a cinco distritos de Quito en un nivel de riesgo “alto” en relación con las rutas del tráfico de drogas, armas, municiones y explosivos (Tamex).
La semaforización identifica a los distritos La Delicia, Eloy Alfaro, Calderón, Los Chillos y Quitumbe dentro de la categoría crítica. En Pichincha, Cayambe también comparte la calificación de riesgo alto.
Tras una escalada de denuncias por extorsiones, casos de sicariatos, el hallazgo de un cuerpo decapitado y un alto volumen de desapariciones, el Gobierno activó el Plan de Protección Quito el 3 de agosto de 2026 en la ciudad.
La expansión de actores criminales en Quito y Pichincha
Dentro de esta dinámica, el Grupo Armado Organizado (GAO) Los Lobos ha sido catalogado por el Estado como el actor de mayor agresividad expansiva y violencia en la capital. La banda mantiene una confrontación constante con el GAO Los Choneros, en medio de pugnas por el control del microtráfico, los puntos de expendio y las redes de distribución de droga para el consumo interno.
En tanto, Los Choneros conservan una postura orientada al sostenimiento de plazas y redes criminales posicionadas, según el diagnóstico criminal.
“La expansión de estructuras criminales hacia sectores urbanos periféricos ha generado disputas por el control de puntos de expendio de sustancias y otras economías ilícitas, incrementando los niveles de violencia en determinadas zonas de la capital”.
Informe Subcomando General de la Policía Nacional.
En ese escenario, Los Lobos están absorbiendo “estructuras locales, ampliado su dominio sobre el expendio de droga y monopolizando la violencia criminal”, expansión que aumenta niveles de confrontación, según los informes de respaldo del más reciente estado de excepción. El Grupo de Delincuencia Organizada Transnacional (GDOT) Tiguerones completa el trío de principales organizaciones criminales en Quito.
En Pichincha, la Policía atribuye la "creciente complejidad en materia de seguridad" también a la expansión de grupos criminales por el control de economías ilícitas. A nivel provincial los principales actores criminales son Los Choneros, Los Lobos -que protagonizan “alianzas temporales” y “enfrentamientos armados” para acaparar más territorio, y el Grupo de Delincuencia Común Los R.
En el Distrito Noroccidente de Pichincha -que incluye los cantones Puerto Quito, San Miguel de los Bancos y Pedro Vicente Maldonado-, operan Los R y Los Lobos. Las dos estructuras habían mantenido pugnas violentas en el distrito, pero ahora se reporta en la zona una caída de homicidios del 50%.

Los Lobos pugnan por dominar todo el mercado de microtráfico
La catalogación de cinco distritos de Quito en riesgo alto por rutas de la droga responde, según Renato Rivera, investigador de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (Gitoc), a una dinámica geográfica e histórica más que a un fenómeno enteramente nuevo.
Las periferias son convertidas en nodos de tránsito y acopio. "Son distritos periféricos que funcionan como los ingresos y salidas de Quito", explica Rivera. Quitumbe, en el sur, o La Delicia, en el norte, albergan barrios vulnerables y marginales, como La Roldós o La Bota, que han registrado históricamente altos niveles de conflictividad, dice el académico especializado en economía del crimen organizado.
Rivera destaca que la capital funciona como una "ciudad natural de paso" en la ruta de las drogas desde la frontera norte a los puertos marítimos. Espacios periféricos como Puembo, cercano al aeropuerto, son señalados por albergar bodegas que facilitan lógicas de almacenamiento intermedio de armas, agrega. El sector hace parte de la parroquia rural de Tumbaco, que consta en la semaforización.
Los cantones Rumiñahui, Puerto Quito, Mejía y los distritos quiteños de Tumbaco y Manuela Sáenz se ubican en riesgo medio en las rutas narco; el distrito Eugenio Espejo está en nivel medio-alto.
Sobre el comportamiento de Los Lobos, Rivera dice que el grupo tiene un objetivo estratégico que incluye el control de las drogas sintéticas como el tusibí (tusi o "cocaína rosa"). Se trata de un cóctel o mezcla peligrosa de drogas que se ha expandido en discotecas, fiestas y barrios de Quito, que no contiene la molécula psicodélica 2C-B ("two-cee-bee"), de la que toma el nombre, dice el especialista.
“Los Lobos están buscando controlar los precios, controlar todo el mercado, no solo de las drogas ilícitas tradicionales, sino que están dando un salto al control de las nuevas sustancias psicoactivas, entre ellas el mercado del tusibí”.
Renato Rivera, analista regional de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (Gitoc).
Escenario fragmentado y el "uso de marca" criminal
A pesar del complejo escenario de seguridad, los indicadores de violencia letal en Quito muestran una realidad muy distinta a la que se vive en las provincias de la Costa ecuatoriana. "Quito ve una reducción de los homicidios intencionales en comparación con el año anterior, se sitúa en una tasa históricamente baja, estimada entre 7 y 8 homicidios por cada 100.000 habitantes", puntualiza Rivera. En 2025, Guayaquil tuvo una tasa de 85 homicidios por cada 100.000 habitantes.
Esta diferencia se explica por tres factores analizados por el experto:
Predominio de redes locales pequeñas:
- A diferencia de la Costa, en Quito opera un sinnúmero de redes de microtráfico y pandillas menores que no responden directamente a las directrices de las megabandas nacionales.
Toman el nombre de bandas mayores:
- Muchas de estas pequeñas estructuras locales utilizan el nombre de grandes organizaciones (como "Los Lobos") para sembrar temor, sin que necesariamente exista una subordinación orgánica real. Rivera cita como ejemplo la relación histórica entre la delincuencia local de Quito (como la antigua banda de 'Mamá Lucha' y la estructura de Colón Pico de Los Lobos) y las alianzas actuales bajo la marca del grupo armado. “También pasa que se utiliza el nombre de la organización del día de hoy, pero son estructuras mucho más viejas”.
Mayores capacidades institucionales en Quito
- Al ser la capital del país, la Policía Nacional, las agencias de seguridad e incluso el sistema de justicia -sometidos a mayor escrutinio público- poseen una capacidad de respuesta y recursos superiores ante eventos críticos como secuestros o desapariciones, lo que actúa como un factor de contención frente a un escenario de criminalidad abierta.
Pichincha registró 165 crímenes en entre enero y julio de 2026, un 18% menos que el mismo periodo de 2025 (cuando se registraron 183 muertes violentas). En Quito la reducción fue del 15%, con 142 homicidios en los primeros siete meses del año, frente a los 157 del mismo corte en 2025.
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