Ecuador pasa a alerta naranja por fenómeno de El Niño, aunque aún no hay fecha para el inicio de las lluvias
COE Nacional anunció que Ecuador pasa de alerta amarilla a naranja por la evolución de las condiciones asociadas al fenómeno El Niño. ¿Cuál es el alcance de esta medida?

El presidente del COE Nacional, Roberto Luque, junto a la secretaria nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, durante una reunión técnica sobre el fenómeno de El Niño, el 16 de julio de 2026.
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Secretaría de Riesgos
Autor:
Gonzalo Herrera
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Ecuador elevó la alerta de amarilla a naranja por la evolución del fenómeno de El Niño, este lunes 20 de julio de 2026, mientras reviven las preocupaciones por una eventual escasez de alimentos como la vivida durante el episodio de 1997-1998.
La medida se aplicará en 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias, informó Carolina Lozano, secretaria del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional, tras una reunión de aproximadamente dos horas en la que participaron ministros y representantes de los organismos técnicos del país.
El cambio de alerta responde al incremento de la temperatura del océano Pacífico por encima de sus valores normales y a las evaluaciones realizadas durante las últimas cuatro semanas por el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen).
“A partir de hoy estamos pasando de alerta amarilla a alerta naranja”, anunció Roberto Luque, presidente del COE Nacional.
Las autoridades, sin embargo, insistieron en que la alerta naranja no equivale todavía a una declaratoria oficial del fenómeno de El Niño. Para llegar a ese escenario deberán coincidir completamente las condiciones oceanográficas y meteorológicas.

¿Qué significa la alerta naranja por El Niño en Ecuador?
Luque explicó que uno de los principales componentes necesarios para el desarrollo del evento ya está presente: el calentamiento anormal del océano.
“Las condiciones para el fenómeno de El Niño están dadas. La temperatura del océano se encuentra arriba del promedio normal”.
Roberto Luque, presidente del COE Nacional
Eso no significa, aclaró, que las lluvias intensas vayan a comenzar inmediatamente o durante los próximos meses. La interacción entre el océano y la atmósfera todavía debe evolucionar y, por ahora, los organismos técnicos no cuentan con suficiente certeza para fijar una fecha.
Aunque existen proyecciones internacionales que ubican posibles impactos entre noviembre y diciembre, Luque consideró prematuro asumir esos meses como definitivos.
“Per se no hay un pronóstico de cuándo podrían empezar las lluvias. Eso depende de temas meteorológicos que hoy no estamos en capacidad de predecir con suficiente certidumbre”, señaló.
El Gobierno también anticipa otros efectos antes de una eventual temporada de precipitaciones fuertes. Entre ellos constan cambios en la pesca, alteraciones en el avistamiento y comportamiento de aves, así como posibles sequías e incendios forestales en la Amazonía.
El Comité Erfen deberá presentar desde ahora informes quincenales para actualizar la evolución del evento. El siguiente escenario sería la declaratoria formal de El Niño, siempre que terminen de configurarse las condiciones técnicas requeridas.
COE Nacional aprueba plan de acción ante El Niño
Durante la sesión, el COE Nacional adoptó tres resoluciones de aplicación inmediata:
- Aprobar el Plan de Acción Nacional ante el evento El Niño y disponer su ejecución como prioridad nacional.
- Ordenar al Comité Erfen la emisión de reportes quincenales sobre la evolución del fenómeno.
- Encargar a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y a la Secretaría General de Comunicación una estrategia informativa dirigida a la ciudadanía.
El detalle de las acciones de cada cartera de Estado será difundido mediante un boletín oficial.
Según Luque, el Gobierno ha considerado un presupuesto cercano a USD 600 millones, que reúne inversiones de diferentes ministerios en infraestructura, mantenimiento y adquisición de equipamiento preventivo.
Solo 161 de 246 gobiernos locales presentaron sus planes
La preparación local continúa siendo uno de los principales puntos de preocupación del COE Nacional.
Los municipios y prefecturas tenían hasta el 22 de junio para presentar sus respectivos planes de acción. Sin embargo, de 246 gobiernos autónomos descentralizados, únicamente 161 remitieron la documentación solicitada.
Además, 46 de esos planes fueron devueltos después de que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos detectara observaciones que deben corregirse.
Lozano anunció que equipos técnicos ofrecerán acompañamiento en territorio para que los gobiernos locales completen o mejoren sus propuestas, pero recordó que municipios y prefecturas constituyen el primer nivel de respuesta ante una emergencia.
Entre sus responsabilidades constan el desazolve de ríos, el mantenimiento de alcantarillado, la limpieza de sistemas de aguas lluvias y la ejecución de inversiones destinadas a reducir riesgos.
“Son planes que no debieron ejecutarse únicamente de cara a El Niño, sino todos los años, por responsabilidad con la ciudadanía”, cuestionó Lozano.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos elevó una consulta a la Procuraduría General del Estado para determinar si puede adoptar sanciones contra las administraciones que incumplieron la disposición. Hasta el momento, esa respuesta continúa pendiente.
“Vamos a poner el dedo sobre la llaga cuando eso no esté ocurriendo y hacérselo saber a la ciudadanía”, Luque.
Por ahora, el COE Nacional no ha fijado una fecha para las lluvias ni ha confirmado cuál será la intensidad definitiva del evento en el país.
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