El drama de las familias con niños con autismo en Ecuador: El sueldo de los 'maestros sombra' ahora corre por su cuenta
Una directriz emitida por el Ministerio de Educación clasifica el acompañamiento de los 'maestros sombra' como un "servicio particular", trasladando todo el costo económico a las familias. Colectivos de padres de niños con autismo protestaron en Quito exigiendo la derogatoria de la norma, mientras el Gobierno aclara que este personal no es un requisito obligatorio para estudiar.

Un grupo de padres de niños con autismo realiza un plantón frente al Ministerio de Educación en Quito, el 8 de julio de 2026.
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Robel Revelo / Primicias
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Una nueva directriz del Ministerio de Educación obliga a las familias de niños con autismo y discapacidades a pagar con sus propios recursos el sueldo de los maestros sombra dentro de los planteles educativos. La normativa generó que un grupo de padres llegue hasta los exteriores de esa institución para exigir la derogatoria del documento, pues consideran vulnera el derecho a la educación de quienes no pueden costear a estos profesionales por su cuenta.
Estas nuevas directrices para el personal de apoyo externo en las aulas, emitidas en mayo de 2026, plantean una serie de cambios para los 'maestros sombra'. Estos profesionales, especializados en educación inclusiva, acompañan de forma personalizada a los niños dentro de las aulas en casos específicos determinados por un médico.
Hasta antes de que el Ministerio emita estas directrices, no había una normativa clara sobre este tema. Un acuerdo de 2023 únicamente limitaba a la entrada de personal externo, por lo que dejaba muchos de los procesos bajo protocolos de cada institución.
"La directriz es restrictiva de derechos porque supedita a que, si el niño necesita un apoyo externo como una maestra sombra, la familia tiene que pagar por el profesional", asegura Cynthia Andino, presidenta de la Fundación Aleluya, parte de la Red Nacional de Organizaciones Trastorno con Espectro Autista.
La Fundación Aleluya sostiene que el Estado debería asumir su responsabilidad de garantizar todos los apoyos y ajustes necesarios, incluida la provisión de maestros sombra cuando sea requerido.
El acuerdo anterior tampoco requería que los maestros sombra y el personal de acompañamiento sea profesional. Por lo que muchas familias, sobre todo de escasos recursos, optaban por que alguno de sus miembros familiares asuman el rol de maestros sombra de sus hijos.
Con la nueva norma, esto se acaba: los familiares solo podrán asistir en el cuidado básico del niño.

Nuevas directrices para profesionales externos en las aulas
La Fundación Aleluya y otras organizaciones recibieron la notificación de las nuevas directrices el 22 de mayo.
El documento señala que todas las instituciones educativas (desde fiscales hasta particulares) deben tener un equipo de inclusión, "el cual tendrá la responsabilidad de orientar, acompañar y articular acciones que favorezcan la atención educativa pertinente y el desarrollo de procesos inclusivos en beneficio de los estudiantes con necesidades educativas específicas asociadas o no a la discapacidad".
Sin embargo, cuando se necesite un "maestro sombra", esto es un "servicio complementario contratado de manera particular".
En estos casos, la normativa establece que los padres también deben presentar informes médicos con las necesidades de los niños para validar la presencia de profesionales externos, documentos cuyos costos también asumen las familias.
El documento también da a las instituciones un plazo máximo de 15 días hábiles para dar una respuesta a los procesos de acompañamiento, algo que desde la Fundación Aleluya argumentan deja a los niños sin su soporte conductual, además de correr el riesgo de una suspensión repentina del proceso de adaptación.
Sin embargo, el Ministerio aclara que "contar con la presencia de un profesional externo no constituirá un requisito obligatorio para el acceso, permanencia, promoción o culminación del estudiante dentro del Sistema Nacional de Educación"
Cynthia explica que estas directrices empezaron a ser implementadas desde mayo aunque no están publicadas en el Registro Oficial. Según indicó la activista, desde el Minedec les han dicho que los actos administrativos de carácter normativo no tienen porqué estar en el Registro Oficial. Es por esto que la activista también acusa una vulneración a la seguridad jurídica.

Una cuestionada "suerte" y un futuro incierto
Los problemas que tienen los niños con autismo en Ecuador y sus padres no son recientes. El abogado David Sperber, vicepresidente de la Fundación Aleluya y esposo de Cynthia, cuenta que en enero de 2024 los especialistas recomendaron que su hijo William (11 años) ingrese a una institución educativa regular, pero con el apoyo de una maestra sombra.
Pese a contar con este apoyo, David relata que 15 colegios rechazaron el ingreso de su hijo, razón por la que incluso llegaron a presentar acciones de protección ante la Corte Constitucional.
Como el caso de William hay miles más, explica David, y recalca que tras la difusión pública de su caso varios padres de otras partes del país les contactaron para exponerles problemas similares que han tenido con sus hijos.
Nancy Carrera, madre de Thiago, un niño de 11 años, cuestiona la "suerte" o "privilegio" que han tenido para encontrar un plantel en el que los docentes se muestran abiertos a tener a infantes con autismo o algún tipo de neurodivergencia.
"Mi preocupación es que mi hijo va avanzando en la escolaridad. Ya está en sexto de básica, pero esta escuela solo tiene hasta décimo de básica. Con mi esposo conversábamos que tarde o temprano vamos a necesitar un maestro sombra que no vamos a poder pagar"
Nancy Carrera, madre de un niño con autismo
Nancy explica que actualmente deben asumir los gastos de al menos cuatro tipos de terapias que desde la escuela le exigen para seguir en la misma. Cada mes debe presentar certificados de que su hijo reciba estas terapias. Por todo eso, explica la mujer, su familia debe gastar cerca de USD 500 al mes, a los que se sumaría la contratación a futuro de un maestro sombra, con el que los gastos ascenderían sobre los USD 1.000, según cuenta.

"En mi caso, que podemos pagar una escuela particular más las terapias, no me imagino cómo será la vida de un niño de una familia con pocos recursos, con un carnet que lo único para lo que te sirve es para pagar menos en los pasajes de buses", reflexiona Nancy.
Fernando Gonzalón, padre de Thiago, añade que un desafío adicional que vivieron en la búsqueda de encontrar una escuela para su hijo era el de encontrar un espacio que sintieron fuera libre de bullying y de drogas.
"Todo niño tiene un potencial impresionante
Erika García, psicóloga y madre de un niño de 5 años con autismo grado 3, comparte su frustración al exponer que estuvo por seis meses buscando una escuela que acepte a su hijo en el Valle de los Chillos. 15 rechazaron la admisión de su niño.
"¿A dónde mando a mi hijo?¿A dónde mandamos a tantos niños?¿A estos miles de niños autistas?", cuestiona Erika, quien añade que su hijo ya cuenta con un maestro sombra por quien debe pagar USD 400 por cinco horas.

Esta madre se apena cuando cuenta que ve que su hijo es "súper inteligente" al mencionar su habilidad con el inglés, las matemáticas y la memoria.
"Al final todo niño tiene un potencial impresionante, pero lamentablemente los espacios que deberían haber, esos medios o herramientas para que estos niños avance, no existen"
Erika García, madre de un niño con autismo
PRIMICIAS pidió un pronunciamiento al Ministerio de Educación sobre los reclamos de los padres en el plantón de este martes, que concluyó después de una reunión entre las autoridades de la cartera de Estado. Hasta el cierre de esta nota, el Ministerio no se ha pronunciado. PRIMICIAS conoció que en la reunión los funcionarios dijeron que iban a revisar los reclamos presentados a la institución.
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