"No me sueltes, no me abandones", le dijo un niño a un bombero de Quito cuando lo encontró tras cinco días del terremoto en Venezuela
Carlos, un niño venezolano de 12 años, fue rescatado con vida por los Bomberos de Quito, el 29 de junio de 2026, en La Guaira, Venezuela, a cincos días de los dos terremotos.

Parte del equipo USAR de Bomberos de Quito, en labores de búsqueda y rescate, en La Guaira, Venezuela, el 30 de junio de 2026.
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Bomberos de Quito / X
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Un equipo de 46 hombres y mujeres, junto a dos binomios caninos (dos perros de rescate y sus guías), conformaron la misión de ayuda humanitaria del Cuerpo de Bomberos de Quito que viajó a Venezuela para colaborar en las labores de rescate, tras los dos terremotos ocurridos el 24 de junio de 2026 en la nación caribeña.
La misión retornó el 2 de julio a Ecuador, luego de siete días de arduo trabajo en el estado La Guaira, considerada como la 'zona cero' de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, que hasta ahora ha dejado 2.645 fallecidos, más de 12.600 heridos y más de 15.000 damnificados, según el último reporte de las autoridades venezolanas de este 3 de julio.
El equipo USAR ECU-01 del Cuerpo de Bomberos, especializado en la búsqueda y rescate de personas atrapadas en estructuras colapsadas, logró rescatar a dos personas con vida durante los siete días de labores:
- Marlene, una mujer de 80 años, rescatada el 27 de junio.
- Carlos, un niño de 12 años, rescatado el 29 de junio, en coordinación con el equipo de USAR de República Dominicana.
Este es el testimonio del capitán Danilo Mendoza, jefe de Operaciones de USAR ECU-01, sobre el rescate de Carlos:
"En el quinto día de trabajo, desde que ocurrieron los terremotos, nuestro equipo sale a trabajar con la mejor predisposición, queríamos salvar a un montón de gente, pero nuestra misión principal era un niño y se cumplió nuestro deseo.
Era un edificio residencial de nueve pisos, en el sector de Macuto (estado La Guaira), que se destruyó y se cayó en su totalidad. Luego de haber localizado y buscado, comenzamos nuestro trabajo, eran seis metros de profundidad. El rescate duró aproximadamente seis horas, estuvimos cortando madera, perforando y creando un acceso para poder ingresar y tener contacto con Carlitos.
Yo tuve contacto directo con él, pude ver las condiciones en las que se encontraba, tapado en su totalidad, sin movilidad, porque todas las lozas, toda la estructura estaba sobre él. Aparentemente, se encontraba en una cocina, debajo de mesas, de madera y de una estructura de concreto que me impedía llegar hacia él.
La mejor impresión que yo tuve fue cuando pude cogerle de la mano, sentir su calor y poder saber la distancia a la que él estaba; inmediatamente pude crear un acceso muy pequeño para poder ingresar y ver las condiciones en las que se encontraba.
Me abrazó fuerte y su primera expresión fue: 'No me sueltes, no me abandones, ayúdame'. En ese momento, mi reacción como profesional y ser humano fue decirle: 'De aquí no te suelto para nada'.
Aparentemente no tenía lesiones. Estuvo en un espacio muy pequeño, donde tuvo oxigenación, pero casi sin poder moverse, allí sobrevivió los cinco días, sin nada de claridad. Cuando accedí hasta él, puede ver que estaba bien, asustado y deshidratado en su totalidad.
Pudimos hidratarlo, monitorearlo, y sacarlo sano y a salvo para entregarlo a sus familiares. Es una alegría inmensa porque regresó a la vida. Me atrevería a decir que fue un milagro porque la maquinaria comenzó a trabajar para remover escombros y pudo ser afectado.
La alegría de un bombero es impresionante; somos buenos técnicos, buenos profesionales, pero también somos seres humanos y nos duele lo que está pasando con nuestros hermanos venezolanos. Quedamos satisfechos con el trabajo".
Trabajo de la misión
Luego de llegar a Venezuela, en las primeras horas del 26 de junio, la primera labor del equipo USAR ECU-01 fue instalar la zona de recepción y despacho de las Naciones Unidas, para recibir y registrar a todos los equipos de búsqueda y rescate internacional, explicó el comandante Esteban Cárdenas, jefe del Cuerpo de Bomberos de Quito, este 3 de julio, en rueda de prensa.
Según los registros que levantó la misión, 53 equipos reconocidos por las Naciones Unidas ingresaron a Venezuela con más 2.500 rescatistas y alrededor de 250 binomios caninos. Las operaciones de rescate se establecieron en 152 sitios: "Todos fueron cubiertos al 100%", resaltó Cárdenas.
Los equipos medianos, como el de Quito, tiene un tiempo límite de operación de siete días, mientras los de mayor tamaño, un tiempo de trabajo 10 días, explicó el Jefe del Cuerpo de Bomberos.
Cárdenas explicó que sus operaciones se enfocan en el rescate de personas en condiciones de difícil acceso. Hasta este 3 de julio, por la mañana, los equipos internacionales USAR habían logrado el rescate de 14 personas vivas y la recuperación de 47 cuerpos, indicó el comandante.
Pero, aclaró que, en las primeras 24 horas, tras los terremotos, los equipos locales y la propia ciudadanía rescataron más de 3.000 personas.
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