Ni el veneno les hace falta: Descubren inusual ataque de los segadores contra ranas en Ecuador
¿Arácnidos que cazan ranas? Un nuevo estudio científico revela que los segadores u opiliones, artrópodos que no tienen veneno, son depredadores en la Amazonía y el Chocó Andino de Ecuador.

Observaciones de campo de la depredación de ranas por opiliones, orden de arácnidos, en Ecuador.
- Foto
Cortesía Inabio
Autor:
Redacción Primicias
Actualizada:
Compartir:
A menudo, los arácnidos (arañas, escorpiones y ácaros) son representados como presas de animales más grandes. Sin embargo, en las profundidades del Chocó Andino y la Amazonía ecuatoriana, la historia es otra: los cazadores están siendo cazados.
Investigadores en Ecuador documentaron cómo un grupo de arácnidos, conocidos como segadores por su cuerpo compacto, patas largas y carecer de veneno, tienen la capacidad de capturar y devorar ranas vivas.
El estudio, denominado 'Los opiliones (Arachnida: Opiliones) como depredadores subestimados de anuros en el Neotrópico', fue desarrollado por investigadores de Mashpi Lodge, Fundación URU, Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) y otras entidades de Ecuador, Venezuela, Colombia y Uruguay. Se publicó en la revista 'Nature and Evolution' a finales de abril de 2026.
Los segadores, también conocidos como opiliones, son uno de los 11 órdenes dentro de los arácnidos, una categoría que agrupa varias familias de estos organismos con características similares y que alberga alrededor de 6.700 especies.
Estos arácnidos son fundamentales en los ecosistemas porque actúan como descomponedores y ayudan a controlar poblaciones de pequeños insectos como los mosquitos.
La dieta de estos animales suele incluir materia vegetal, hongos y partículas resultantes de la descomposición. Sin embargo, este estudio documentó cómo cumplen otro rol dentro de la cadena alimenticia.
"Los opiliones son conocidos como oportunistas, comen lo que se encuentran en el bosque. Pero las ranas estaban vivas cuando fueron encontradas, por lo que estos animales pasan a ser depredadores", destaca Esteban Calvache, biólogo de Mashpi Lodge y uno de los autores del estudio.
¿Cómo cazan si no tienen veneno?

A diferencia de las arañas o los escorpiones, los segadores carecen de glándulas venenosas. Entonces, ¿cómo logran someter a un anfibio? La clave está en su "armadura" y su fuerza física:
- Quelíceros: Poseen piezas bucales que actúan como tenazas mecánicas para sujetar y masticar.
- Escudo dorsal: Una estructura rígida que les brinda protección durante el forcejeo.
- Estrategia: En lugar de paralizar con toxinas, utilizan la fuerza bruta para inmovilizar a sus presas.
Los investigadores observaron cómo, en el noroccidente y la Amazonía ecuatoriana, los segadores capturan, inmovilizan y consumen ranas, incluso de tamaño similar al suyo. Entre 2020 y 2025, documentaron cuatro casos de segadores alimentándose de presas que no fueron fáciles: anfibios como la rana payaso, característica por las líneas de color amarillo, blancas o naranjas en su lomo; y la rana de lluvia, conocida por su color café amarillento y verde oscuro con manchas para camuflarse.
¿Por qué es importante este hallazgo?
Más allá del impacto visual de un arácnido devorando a una rana, este descubrimiento reescribe la cadena alimenticia de los ecosistemas tropicales.
Los segadores son considerados bioindicadores: su presencia y comportamiento dictan qué tan saludable es un bosque. Entender que también controlan poblaciones de vertebrados permite a los científicos diseñar mejores estrategias de conservación para el Chocó y la Amazonía.
En la investigación se mencionan casos similares en Brasil, Colombia y Venezuela.
"Esto abre la puerta a nuevas investigaciones sobre la dieta de organismos poco estudiados", destaca Calvache. Además, se plantea importantes interrogantes sobre las estrategias depredadoras de estos arácnidos.
"Tener mayor contexto del valor de un organismo crítico para el ecosistema, como los opiliones, aporta más a la conservación de las especies", concluye el investigador. Estos arácnidos, poco estudiados, cumplen un rol de indicadores de la calidad del ambiente.
Compartir: