Kairos: la pulsera para controlar la ansiedad que desarrollan tres universitarios de Ecuador y que ganó un premio en China
Tres estudiantes de la Universidad San Francisco de Quito ganaron un premio de USD 1.500 en China por el desarrollo de una pulsera inteligente, diseñada para controlar la ansiedad.

Francisco Terán y Vanessa Almagro muestran un 'mock up' de la pulsera inteligente de monitoreo de salud mental que desarrollan desde la Universidad San Francisco de Quito, en julio de 2026.
- Foto
Robel Revelo / Primicias
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Un ambiente de historias personales con episodios de ansiedad y el uso de chatbots de inteligencia artificial para cuidar la salud mental fueron el "disparo inicial". Con esa idea, un grupo de tres estudiantes universitarios en Ecuador empezaran un proyecto para desarrollar una pulsera para monitorear posibles episodios de ansiedad y por el que ya han recibido reconocimiento en un concurso internacional en China.
Francisco Terán, Vanessa Almagro y Janneth Cabascango lograron destacar de entre 428 equipos provenientes de 70 universidades de más de 20 países, que compitieron en el China International College Students' Innovation Competition 2026 - Middle East Regional Contest.
De esos más de 420 proyectos, solo 30 llegaron a la final. Kairos, la idea de Francisco, Vanessa y Janneth, permitió que estos estudiantes ecuatorianos ganen 10.000 yuanes (cerca de USD 1.500), tras recibir un Bronze Award.
"Cuando nos enteramos que habíamos llegado a la final fue una sorpresa realmente muy linda, porque habíamos dedicado al proyecto varias noches sin dormir y mucho trabajo", recuerda Vanessa, una estudiante de 20 años de las carreras de Ingeniería en Ciencias de la Computación y de Administración de Empresas.
Los esfuerzos de estos jóvenes ocurren en medio de un contexto nacional en el que diversos estudios recopilados en un artículo publicado en 2025 en la Revista Ecuatoriana de Neurología muestran que en Ecuador hay una prevalencia de la ansiedad de entre el 20% y el 42% en la población general, que en el caso de los estudiantes universitarios llega al 65,9%.

La idea de un chatbot que evolucionó a un monitoreo fisiológico
Francisco, de 24 años, que estudia en la carrera de Ingeniería en Matemáticas Aplicadas y Computación, cuenta que la idea detrás de Kairos empezó con las necesidades que en ocasiones sentía que tenía él mismo en salud mental.
"A veces no tenía con quién hablar, entonces yo lo hacía con ChatGPT, que tampoco es lo más sano", recuerda este joven. Por eso, en primera instancia pensó en crear un chatbot de acompañamiento. Sin embargo, después de conversar con Vanessa la idea cambió y apuntó más a un monitoreo fisiológico enfocado en la salud mental.

Actualmente, el desarrollo de Kairos está enfocado en rastrear la evolución y cambios que pueden ocurrir con el ritmo cardíaco (los latidos por minuto), la variación de la frecuencia cardíaca (la velocidad con la que cambia el ritmo del corazón), la temperatura, la sudoración y el sueño.
Todo esto, para anticiparse a posibles cuadros de ansiedad antes de ser percibidos por el usuario.
Es así que la pulsera, que se conecta a un celular, muestra mensajes del tipo "Tu ritmo cardíaco está agitado, ¿todo bien?", para después sugerir técnicas de regulación emocional como el 'grounding', que consiste en contar o tocar objetos físicos cercanos, o en ejercicios de respiración.
En caso de que estos no resulten, la pulsera también puede ser programada con contactos de emergencia, si es que el dispositivo no recibe respuesta del usuario y los signos vitales cambian de manera inusual por un tiempo sostenido.
Respecto al nombre, los estudiantes comentan que se inspiraron en el concepto griego de 'kairós', que suele ser traducido como "en el momento justo".
Una medición sensible
"No queremos diagnosticar. Si lo hiciéramos, haríamos más mal que bien. Primero, medimos algunos signos fisiológicos y después, con un modelo de lenguaje, hacemos que la plataforma brinde información básica para ayudar al usuario", explica Francisco.
Aunque al inicio pensaban en un dispositivo capaz de ayudar a controlar diversos cuadros o trastornos psicológicos, después de conversar con la doctora en Psicología María Cazares optaron por enfocarse en la ansiedad.
Cazares explicó a PRIMICIAS que la pulsera que los estudiantes desarrollan debe ser muy precisa. Esto porque, por una parte está la ansiedad que las personas sienten de manera regular, bajo condiciones normales, y cuyas sensaciones y efectos fisiológicos son prácticamente los mismos para todos.
Pero no sucede lo mismo con la ansiedad patológica, que se mantiene en el tiempo puede llegar a interrumpir la rutina o rendimiento diario.

Además, existen ansiedades específicas llamadas fobias, que son miedos puntuales, por ejemplo, a estar en espacios sociales o viajar en avión. Estas no pueden ser distinguidas únicamente mediante síntomas fisiológicos.
De todas formas, ilustra la psicóloga, las expresiones fisiológicas más frecuentes de quienes están bajo un episodio de ansiedad normal son el aumento del ritmo cardíaco y la sudoración. Además la calidad y tiempo de sueño también es un aspecto a considerar, pero no como un aspecto fisiológico sino conductual, que surge como consecuencia de un estado de ansiedad.
¿Qué necesita y a qué aspira Kairos?
"Todavía estoy trabajando en propuestas. Una de ellas que no me parece exageradamente cara para un desarrollo bueno, es por USD 10.000, aunque tenemos también otras opciones más ambiciosas", expone Francisco, quien espera completar el proyecto dentro de dos años.
De momento, explica el equipo, dos entidades dentro de la USFQ están las interesadas en el financiamiento para el desarrollo de Kairos. Por una parte NestLAB, que es la incubadora de startups de la universidad, y por otro el Vicedecanato Politécnico. Parte de la fase inicial de desarrollo, que incluiría testeo en situaciones reales, también sería financiada con el premio de USD 1.500 que ganaron por el concurso en China.
La opción más cara, pero también la ideal según dice Francisco, es que puedan trabajar con universidades y fabricantes de Shenzhen, que el estudiante describe como el 'Sillicon Vallley' de China.
Vanessa cuenta que la meta final que tiene con Kairos es llegar a la mayor cantidad de gente para así ayudar a quienes necesiten un acompañamiento digital (que no sustituye a un profesional) para hacer frente a la ansiedad. Aunque sus esfuerzos de momento se enfocan más en ayudar a comunidades universitarias, con posibles aplicaciones en entornos laborales para cuidar la salud mental de los trabajadores.
Compartir: