Usuarios denuncian aumentos "inexplicables" de hasta el 300% en las planillas de luz; Gobierno anunció subsidio por ola de calor
En la planilla de mayo se reflejará una reducción en el monto por consumo de energía, pero hay críticas de usuarios y gremios por la medida anunciada como ‘alivio’ ante ola de calor.

Imagen que muestra la sala de una casa en Guayaquil, donde una familia utiliza un ventilador para mitigar la ola de calor y evitar altos costos en planillas de luz. 21 de abril del 2026.
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Calificado como un ‘alivio’, el anuncio de aplicar un subsidio a las planillas de luz en las zonas perjudicadas por la ola de calor que vive Ecuador representa un ahorro que, sin embargo, no ‘refresca’ las acaloradas críticas por algunos incrementos en facturas y por cortes de energía.
El presidente Daniel Noboa anunció el 20 de abril de 2026 su decisión de ordenar un “alivio en la planilla de luz en las zonas afectadas por la tormenta solar: hasta 180 kilovatios hora (kWh) por hogar”, un subsidio que -señaló- “representa un ahorro real y una inversión de millones de dólares por parte del Estado en sus familias”.
La medida, presentada como paliativo por la tormenta de calor, busca beneficiar a los hogares de provincias como las costeras que han tenido que duplicar el uso de artefactos enfriadores y aires acondicionados para mitigar los efectos del aumento de la temperatura. Este mes, por ejemplo, Guayaquil ha superado los 35 grados centígrados, según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).

No obstante, en Guayaquil, el consumo de 180 kilovatios hora -valor tope del subsidio anunciado por el gobierno- corresponde, en su mayoría, a hogares de estratos residenciales populares que, por su economía, no cuentan con artefactos de aire acondicionado, explica el académico de la Escuela Superior Politécnica del Litoral, Alejandro Chanaba.
“180 kilovatios es para una casa pequeña, con lo básico, con una refrigeradora, un ventilador, no aire acondicionado, y dos focos en la casa, es un beneficio para el estrato social más bajo. Hay que hacer una diferencia, el subsidio no va a ser el mismo para quien vive en Samborondón o en la entrada de la 8".
Alejandro Chanabá, investigador de la Espol.
Solo un ventilador
María Carriel, de 55 años, vive en el suburbio oeste de Guayaquil y consume cada mes un valor cercano a los 180 kWh de energía eléctrica. En su casa, de cinco metros de frente por 15 de fondo, solo cuenta con una refrigeradora, una lavadora, cocina y un televisor.
“Solo tengo un ventilador en la sala, no hay para poner en los cuartos, en las noches el calor no se soporta, me toca salir a la sala por el ventilador, a veces pienso que me va a dar algo”, cuenta esta madre de familia que vive con su hijo y que sufre de hipertensión arterial.
Cuando sube la temperatura, en las tardes y noches, María siente que le falta el aire, que se ahoga, que algo le oprime el pecho. Sin embargo, su sueldo como empleada doméstica y lo que gana su hijo no le alcanzan para pagar la planilla por el consumo de un aire acondicionado.
“Eso aumenta la planilla, me va a salir más y no tengo cómo pagar, por eso solo tengo un ventilador pequeño. El subsidio que dice el gobierno sería una ayuda, pero para el bolsillo, no para soportar el calor. Me saldrá la planilla baja un mes, pero el calor va a seguir, el ventilador no abastece, no refresca”.
María Carriel, 55 años
El subsidio que recibiría María sería de unos USD 20 en su planilla, el mismo valor que cada mes paga a la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) por el servicio de energía, es decir que su factura de abril le saldría prácticamente gratis. No obstante, este valor de subsidio en sectores del mismo Suburbio de Guayaquil o en ciudadelas del norte se duplica y triplica.
Esto ocurre por el consumo de enfriadores o aires acondicionados, artefactos que en años anteriores se utilizaban por horas, pero que, en este invierno, por la tormenta de calor, se llega a usar durante todo el día, analiza el académico de la Espol.
“El consumo ha aumentado, si antes yo prendía mi aire acondicionado y lo ponía en 22 grados, ahora lo pongo en 16 porque la ola de calor es tremenda, y si antes yo lo prendía dos horas en la mañana, cuatro horas en la tarde, dos horas en la noche, ahora lo prendo todo el día. Se sube el consumo, sube la planilla”.
Alejandro Chanabá, investigador de la Espol.
La ola de calor, además, aumenta el tiempo que necesitan los equipos para enfriarse. De ahí que, recalca el investigador, la gente se queja porque muchos artefactos de aire, dentro de casa o de sus automóviles, no abastecen para refrescar los ambientes y a las personas.

Aumentos de 300% en planillas
El subsidio anunciado por el gobierno, de 180 kWh (unos USD 20 en la planilla de abril), no calma las quejas de algunos usuarios, que denuncian aumentos ‘inexplicables’ de hasta el 300% en las planillas de abril, el mes con mayor incidencia de olas de calor.
“Normalmente pago USD 80 mensuales, pero en abril me llegó una factura de USD 155, casi el doble, por costumbre usamos el aire todos los días”, se quejó Luis Sarmiento, morador de la ciudadela Ciudad Celeste, en la vía a Samborondón.
Otro usuario mostró su planilla casi triplicada en el último mes. “En marzo pagué USD 126 y en abril tengo que pagar USD 400. No se puede reclamar, hay que pagar primero”, reclamó un ciudadano en la ciudadela Kennedy. Mientras que una moradora de Samborondón también reclamó porque su planilla pasó de USD 120 a USD 220 sin una justificación.

“La ola de calor comenzó hace dos semanas, pero la lectura de esta planilla es desde el 6 de marzo hasta el 6 de abril. Cobran un alumbrado público de USD 40, últimamente tenemos cortes de luz”, reclamó la habitante de la vía a Samborondón. PRIMICIAS solicitó a la CNEL una respuesta por estos incrementos, pero se encuentra pendiente.
Otro morador de la ciudadela La Joya reclamó porque su planilla pasó de USD 130 a USD 280. “El subsidio de USD 20 no es para nada una ayuda, estamos usando más aire por la ola de calor, mi planilla subió USD 150, lo que deben hacer es exonerar todo el mes, bajar el valor del kilovatio por lo menos mientras pasa la tormenta de calor”, comentó.

Cortes de energía
Las quejas también se concentran en los cortes de energía que se han producido en diferentes sectores de Guayaquil, Durán o Samborondón, restricciones inesperadas que han provocado el daño de artefactos eléctricos usados en los hogares y que obedecen a sobrecargas en transformadores y subestaciones eléctricas de CNEL.
Desde mediados de marzo se han presentado cortes de luz en varias ciudades de Guayas, en medio de una ola de calor sin precedentes. Sectores como La Aurora, en Daule; y Los Ceibos y en el centro de Guayaquil se han reportado afectaciones por los racionamientos.
La aplicación de subsidios como el anunciado por el gobierno, considera Sofía Vásconez, presidenta del Colegio Regional de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (Crieel), “es una medida social válida en el corto plazo, en un contexto de mayor consumo por factores climáticos, ya que ayuda a proteger a los usuarios más vulnerables”, pero que no resuelve el problema de fondo.
“Desde el punto de vista técnico, es importante señalar que este tipo de medidas no resuelve los problemas estructurales del sistema eléctrico. Actualmente, en varias zonas del país existen limitaciones en las redes de distribución, como transformadores sobrecargados y necesidad de repotenciación de infraestructura”.
Sofía Vásconez, presidenta del Colegio Regional de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (Crieel)
Este tipo de subsidios -cree la dirigente gremial- “deberían ir acompañados de políticas de mediano y largo plazo, como inversión en redes, eficiencia energética y promoción de autogeneración, que permitan garantizar un servicio confiable y sostenible para todos”.
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