“Criminales y traficantes”: Marco Rubio sube el tono y advierte de que Estados Unidos “no permitirá” la caída del presidente de Bolivia
El presidente boliviano Rodrigo Paz anunció que hará cambios en su gabinete para apaciguar las protestas y hay una nueva jornada de marchas convocadas para este jueves.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en una reunión en Eslovaquia, el 15 de febrero de 2026.
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Dominika Krotvelyesiova / EPA / EFE
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Redacción Primicias / Agencias
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El secretario de Estado norteamericano Marco Rubio dijo el miércoles 20 de mayo que su país “no permitirá” que “criminales y traficantes” derroquen al presidente boliviano Rodrigo Paz, en referencia a los campesinos, transportistas, obreros y mineros que bloquean las carreteras de acceso a La Paz desde hace tres semanas en medio de la peor crisis económica del país en cuatro décadas.
Paz, por su parte, anunció que hará cambios en su gabinete de ministros para incluir a sectores sociales en un intento por apaciguar las protestas que exigen su renuncia a solo seis meses de haber asumido el poder.
"Que nadie se confunda: Estados Unidos apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro continente", declaró el jefe de la diplomacia estadounidense en redes sociales.
Desde hace dos semanas, grupos de sindicatos y campesinos afines al expresidente Evo Morales (2006-2019) protagonizan fuertes protestas para exigir la renuncia de Paz, además de pedir aumentos de salarios, el abastecimiento de combustibles o reformas legales.
El gobierno de Paz, quien puso fin a 20 años de gobiernos socialistas liderados por Morales y Luis Arce, asegura que las protestas son orquestadas por el exmandatario socialista Morales, quien permanece prófugo de la justicia por un caso de presunta trata de una menor.
¿Por qué hay protestas en Bolivia?

Pero Bolivia atraviesa su crisis económica más grave desde la década de 1980. Agotó sus reservas de dólares para sostener una política de subsidios a los combustibles, que Paz eliminó en diciembre pasado. La inflación interanual fue de 14% en abril.
El departamento de La Paz, sede del Gobierno y el Legislativo, se encuentra incomunicado del resto del país debido a los bloqueos de carreteras, lo que ha provocado escasez de alimentos, combustible e insumos médicos.
Ante este escenario, el presidente Paz, quien se refirió a algunos manifestantes como “vándalos”, anunció que hará cambios en su gabinete para apaciguar las protestas y anunció la conformación de un "consejo económico y social" para consensuar el rumbo que su gestión plantea para el país.
"Tenemos que reordenar un gabinete que tiene que tener una capacidad de escucha", afirmó en rueda de prensa en el Palacio de Gobierno, en La Paz, sin precisar cuándo serán los ajustes.
Denuncias de golpe

El mismo miércoles, el canciller Fernando Aramayo denunció que en las protestas hay grupos que intentan debilitar al gobierno y alterar el "orden democrático y constitucional".
En una intervención el miércoles por videoconferencia en una reunión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para abordar la crisis, Aramayo dijo que en su país se está gestando un golpe de Estado contra Paz.
Las protestas también desencadenaron una crisis diplomática con Colombia, después de que el Gobierno boliviano expulsara a la embajadora de ese país al considerar que el presidente colombiano, Gustavo Petro, incurrió en "injerencia" al calificar las movilizaciones como una "insurrección popular".
El gobierno de Petro, por su parte, respondió expulsando de Colombia al encargado de negocios de la embajada boliviana en Bogotá.
La ciudad de La Paz, capital política de Bolivia y epicentro de las protestas, vivió el miércoles una jornada de relativa calma con una marcha pacífica de cientos de campesinos y transportistas.
"Este gobierno tiene que irse. Si no quiere que corra sangre, a las buenas que se vaya", dijo a Romer Cahuaza, transportista que reclama un mejor abastecimiento de combustibles.
Unos dos centenares de manifestantes mantuvieron temporalmente cerrado el aeropuerto de El Alto, que sirve a La Paz, sin que la policía se desplazara al lugar.
"Ya no comemos carne"

El principal sindicato del país, la Central Obrera Boliviana (COB), anunció nuevas marchas en La Paz este jueves.
Al menos 44 puntos de bloqueo se reportan en todo el país, según la administración estatal de carreteras, lo que aumentó la escasez de alimentos, combustibles y medicamentos en La Paz.
Los bloqueos "afectan, no solamente a los mercados, a todos, pero menos a los ricos (...) Nosotros, toda esta gente que no tiene plata, ya no comemos carne", lamentó Julio Pérez, exchofer de 82 años.
El gobierno debió desplegar un puente aéreo, desde Santa Cruz, en el este del país, y Cochabamba, en el centro, para abastecer de carnes y vegetales a la ciudad altiplánica.
El gobierno anunció un próximo "corredor humanitario" en las vías bloqueadas, que implica un operativo policial para dejar pasar cargamentos.
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