La ONU eleva al 80% la probabilidad de que el fenómeno de El Niño comience antes de agosto
El reporte sobre el fenómeno de El Niño alinea las proyecciones de la ONU con otros pronósticos que anticipan un aumento en el riesgo de eventos meteorológicos extremos en Ecuador y el mundo en los próximos meses.

Imagen referencial del cantón Milagro (Guayas), bajo el agua debido a las fuertes lluvias del 24 de febrero del 2026.
- Foto
API
Autor:
Redacción Primicias / AFP
Actualizada:
Compartir:
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) elevó este martes 2 de junio al 80% las probabilidades de que el fenómeno de El Niño se desarrolle antes de agosto, alineando finalmente las proyecciones de la ONU con otros pronósticos que anticipan un aumento en el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos en los próximos meses.
El gobierno de Ecuador declaró el pasado mes de mayo una alerta amarilla para las zonas más expuestas a eventos meteorológicos asociados a El Niño, que cubre 17 de 24 provincias, 143 cantones y 491 parroquias.
Son territorios ubicados predominantemente hasta los 1.500 metros sobre el nivel del mar, históricamente afectados por el fenómeno de El Niño.
En su última actualización de este martes, la OMM prevé un "episodio al menos moderado, e incluso fuerte" de este fenómeno climático de consecuencias planetarias.

"Hay una probabilidad del 80% de que se instaure un episodio de El Niño entre junio y agosto de 2026", apuntó la OMM en un comunicado.
También estima que "las probabilidades de que este episodio se mantenga al menos hasta noviembre rondan o superan el 90%".
Se denomina El Niño, y su fase opuesta La Niña, a una variación natural del clima que provoca una marcada variación de la temperatura de las aguas del océano Pacífico ecuatorial.
Esto modifica la circulación atmosférica mundial y puede ocasionar determinados fenómenos extremos en un gran número de regiones.
El fenómeno de El Niño en Ecuador está históricamente asociado a exceso de lluvias e inundaciones. Pero mientras grandes zonas de la Costa quedan bajo el agua, ciertos sectores de la Sierra y Amazonía suelen enfrentar otro problema: sequías e incluso déficit hídrico, que ocurre cuando hay menos agua disponible de la que se necesita.
Entre finales de abril y mediados de mayo, la temperatura superficial del mar en la parte centro-oriental del Pacífico ecuatorial se acercó a los umbrales que caracterizan este fenómeno, un aumento alimentado por temperaturas "excepcionalmente elevadas" bajo la superficie, que superaron en más de 6ºC las medias estacionales, señala la OMM.
"Debemos prepararnos para un episodio de El Niño potencialmente potente, que agravará la sequía y las lluvias intensas y aumentará el riesgo de olas de calor tanto en las zonas terrestres como en los océanos", advirtió la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo.
El Niño se caracteriza por un aumento de las temperaturas superficiales en el centro y el este del Pacífico ecuatorial.
Suele producirse cada dos a siete años y dura alrededor de nueve a 12 meses.
El último episodio de El Niño, en 2023 y 2024, convirtió esos años en los dos más calurosos jamás registrados.
El fenómeno cíclico afecta por efecto dominó al clima mundial durante varios meses.
"Emergencia climática"

Para el período junio-julio-agosto, la OMM prevé un conjunto de condiciones que favorecen "un predominio de temperaturas superiores a lo normal en casi todas las regiones del planeta", con un riesgo adicional de estrés térmico, sequía en algunas regiones y fenómenos extremos como inundaciones o sequías severas.
"Todos debemos otorgar a esta situación el grado de urgencia climática que representa", alertó el secretario general de la ONU, António Guterres, en una declaración en video.
"Las condiciones de El Niño arrojarán más leña al fuego de un planeta que se recalienta. Los impactos serán aún más fuertes y se sentirán mucho más lejos. Cruzarán las fronteras a una velocidad devastadora", agregó.
Guterres llamó una vez más a "poner fin a la dependencia de los combustibles fósiles".
Según la OMM, "no está demostrado que el cambio climático aumente la frecuencia o la intensidad de los episodios de El Niño".
Compartir: