Un SUV que da cátedra de compromiso con el medio ambiente

Un SUV que da cátedra de compromiso con el medio ambiente

El capó, las puertas y los guardabarros delanteros del nuevo Qashqai están estampados en aleación de aluminio, lo que hace que la carrocería sea 60 kilogramos más ligera.

De hecho, gracias este detalle, mejora la eficiencia del automóvil. Asimismo, reduce los residuos y las emisiones de CO2.

Los procesos para obtener el aluminio se generan en la planta de Sutterland, donde tiene lugar la segunda línea de prensado extra grande de la marca.

La maquinaria puede manejar más de 7 toneladas de metal por hora, lo que garantiza menos residuos y un proceso de producción más ecológico.

A medida que las partes del vehículo se imprimen en aluminio, el material de desecho se tritura y se extrae. La separación de los materiales garantiza que Nissan pueda devolver la chatarra de alta calidad a los proveedores para que la conviertan en láminas de aleación de aluminio.

Actualmente, Qashqai es el segundo vehículo de la marca con piezas de aluminio producidas con el proceso de reciclaje de circuito cerrado. Pero cabe recalcar que Nissan está considerando expandir la aplicación de este proceso a futuros modelos y a otras fábricas.

Tomado de: global.nissannews.com

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