Ella promueve la movilidad sostenible, el diseño distintivo y la conducción segura.
El Mazda MX-30 busca posicionarse como promotor de la movilidad sostenible.
Tal es así que cuenta con características ecológicas como no producir emisiones, y pequeñas baterías 35,5 kWh que minimizan la huella medioambiental.
El MX-30 fue fabricado con elementos a base de materiales reciclables, como botellas de plástico o corchos en su consola principal. Este último material hace referencia a los inicios de la compañía en 1927 que se dedicaba a la manufacturación de corchos.
Carbonell destacó el placer de conducir un coche con “las líneas minimalistas y elegantes del Mazda MX-30”, ya que cuenta con puertas de apertura inversa y consola flotante.
Asimismo, este modelo incorpora tecnologías de seguridad y conectividad como frenada automática de emergencia o asistencia contra cambio de carril involuntario.
Tomada de: Mazda-press