La pandemia tendrá efectos en los futuros trabajadores, dice el Banco Mundial

Economía

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

22 Ene 2021 - 0:01

Tres trabajadores de una construcción en Quito, el 12 de enero de 2020. - Foto: API

La pandemia tendrá efectos en los futuros trabajadores, dice el Banco Mundial

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

22 Ene 2021 - 17:04

El Banco Mundial considera que el capital humano de Ecuador ya se ve amenazado por la pandemia, puntualmente por la reducción de ingresos en las familias y el deterioro de la salud.

En términos económicos la pandemia de Covid-19 no solo impactará en las condiciones laborales actuales, sino que pasará factura a las capacidades de las próximas generaciones de trabajadores en Ecuador y el mundo.

A esa conclusión llega el Banco Mundial en su último informe sobre el índice de capital humano. Este consiste en el conocimiento, habilidades y salud que las personas acumulan en su vida y que tienen impacto en sus futuras habilidades profesionales.

En el caso de Ecuador, según el reporte, un niño nacido en el país solo podrá lograr el 59% de su productividad potencial como futuro trabajador. Lo que podría empeorar por la crisis por la emergencia sanitaria.

“La suspensión de actividades económicas, que han puesto en penurias a los ingresos de las familias, las interrupciones en los servicios básicos de salud y el cierre de escuelas, probablemente tendrán un impacto en el proceso de acumulación de capital humano a corto y largo plazo”, afirma el Banco Mundial.

Para medir el capital humano en 174 países se toma en cuenta tres factores:

  • Supervivencia: ¿llegará un niño nacido hoy a la edad escolar?
  • Escolaridad: ¿cuánto durará su escolarización y cuáles serán sus logros?
  • Salud: ¿este niño dejará el sistema escolar con buena salud, listo para continuar sus estudios o ingresar al mercado laboral en la edad adulta?

Tres preocupaciones para Ecuador

En el caso de Ecuador el Banco Mundial considera que su capital humano ya se ve amenazado por la pandemia, puntualmente por tres factores:

  • Desarrollo de los recién nacidos

    Históricamente los niños que estuvieron en el útero de la madre durante una recesión han nacido con un peso relativamente más bajo, particularmente en familias con menores ingresos. 

    En el caso de Ecuador eso se evidenció en 1998, por la disminución de los ingresos familiares tras la devastación del fenómeno natural de El Niño. Ahora el Banco Mundial prevé que la pandemia tenga un efecto similar. 

    Durante las inundaciones de 1998 los bebés tenían muchas más probabilidades de nacer con bajo peso, y cinco y siete años después estos niños mostraron una estatura reducida. 

    El golpe de la pandemia en los ingresos de las familias ecuatorianas, por la caída en las ventas, la reducción de la jornada laboral o la pérdida del empleo, se evidenciará en un menor peso en los niños al nacer. Eso se traduce en una mayor probabilidad de desnutrición y retraso en el desarrollo.

    Ecuador es el segundo país de Latinoamérica con la mayor tasa de desnutrición crónica, solo por detrás de Guatemala.

  • Deserción escolar

    La pérdida de ingresos en las familias ecuatorianas no tiene consecuencias solo en el desarrollo de los recién nacidos, sino también en la educación de los niños y adolescentes. 

    El ciclo escolar 2020-2021 de la región Sierra y Amazonía, que empezó en septiembre de 2020, ha experimentado deserción escolar y migración hacia el sistema público. 

    Según el Ministerio de Educación, el ciclo escolar 2020-2021 del régimen de la región Sierra y Amazonía ha tenido 40.270 alumnos menos que el ciclo lectivo 2019-2020

    Además, 56.000 niños del régimen Sierra que pasaron del sistema de educación particular al fiscal, por la falta de recursos en sus familias.

    “Con un número limitado de profesores calificados disponibles, la migración de estudiantes de escuelas privadas a escuelas públicas podría empeorar los resultados del aprendizaje en los países“, afirma el Banco Mundial.

    A eso se suma que en el país hay instituciones educativas que han tenido que cerrar por la crisis.

  • Salud mental

    La pandemia también le ha pasado factura a la salud mental de las futuras generaciones de trabajadores de Ecuador.  

    Uno de cada seis adolescentes de entre 14 y 18 años reportó sufrir depresión, mientras que muchos citaron las finanzas del hogar y el aislamiento social como preocupaciones.

    Eso según el informe Aprendizaje remoto, uso del tiempo y salud mental de estudiantes de secundaria ecuatorianos durante la cuarentena Covid-19, para el que se encuestó a 2.412 estudiantes de 88 escuelas del país. 

    “La pandemia puede empeorar los problemas de salud mental ya existentes al provocar o exacerbar el aislamiento social, la incertidumbre económica y el miedo”.

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión y la ansiedad provocan mayor absentismo laboral que los problemas físicos. 

     

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