La rentabilidad de las cooperativas disminuyó el año pasado

Economía

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

28 Ene - 0:05

La Cooperativa de Ahorro y Crédito JEP fue la entidad con mayor volumen de activos del segmento 1. - Foto: Cooperativa JEP/Twitter

La rentabilidad de las cooperativas disminuyó el año pasado

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

28 Ene - 0:05

Algunas de las cooperativas más grandes del país tienen activos superiores a los USD 80 millones y alcanzan tamaños similares a los de los bancos tradicionales.

A pesar de que el patrimonio de estas instituciones creció en 2019, la caída en las utilidades hizo que la rentabilidad financiera (ROE) alcanzara 8,1%, lo que significó una disminución de 1,6 puntos porcentuales en un año.

El patrimonio de las cooperativas en Ecuador alcanzó los USD 1.967 millones en 2019, un 16,1% más que en 2018.

Mientras que las utilidades netas, descontando impuestos y beneficios de ley, sumaron USD 147 millones, frente a USD 150 millones de 2018, según la Asociación de Bancos de Ecuador (Asobanca).

La baja en las utilidades ocasionó una caída en la rentabilidad financiera, en comparación con 2018.

Mientras que el retorno con respecto a los activos (ROA) fue de 1,1% para diciembre 2019, muy similar al de diciembre 2018, que fue de 0,9%.

El total de activos de las cooperativas alcanzó los USD 13.538 millones en 2019, lo que significó un crecimiento anual de 17,8%, según Asobanca.

Por otro lado, los pasivos se incrementaron 18,1% entre 2018 y 2019, alcanzando los USD 11.571 millones.

Las cooperativas en el país se clasifican según el monto de sus activos.

Las que son del segmento 1 son aquellas que poseen activos superiores a USD 80 millones, mientras que las del segmento 2 son las que tienen activos entre USD 80 millones y USD 20 millones, según la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria.

La Cooperativa de Ahorro y Crédito Juventud Ecuatoriana Progresista (JEP) fue la entidad con mayor volumen de activos del segmento 1, con USD 2.265 millones. Le siguen las cooperativas Jardín Azuayo y Policía Nacional.

En total la suma de las tres entidades financieras representó el 35% del total de activos de las cooperativas del segmento 1.

Con corte a diciembre de 2019, la cuenta de inversiones contabilizó un saldo de USD 1.468 millones. En términos anuales, las inversiones crecieron en 17,3%, lo que significó USD 217 millones adicionales a esta cuenta.

Por otra parte, los fondos disponibles en instituciones financieras locales crecieron 46,2% o el equivalente a USD 232 millones.

La participación de los fondos disponibles en instituciones locales respecto al total de la cuenta de activos pasó de 4,4% en 2018 a 5,4% en 2019.

Más captaciones, más créditos

El saldo de depósitos de las cooperativas de ahorro y crédito del país cerró 2019 en un nivel de USD 10.303 millones, lo que significó un crecimiento anual de 17,9%.

Solo en depósitos a plazo las cooperativas captaron USD 7.183 millones, un 23,5% más que en 2018.

Del total de captaciones de 2019, los depósitos a plazo constituyeron el 70% mientras que los de ahorro, que contabilizaron USD 3.119 millones, representaron el 30%.

“Las captaciones de más de 361 días de plazo fueron el menor componente, contabilizando el 5% del saldo total”, según la Asobanca.

Con el aumento de los depósitos, las cooperativas colocaron más crédito: USD 10.112 millones, un 16% más que en 2018.

Del total de financiamiento otorgado por estos actores del sistema financiero, USD 4.754 millones fueron destinados al crédito productivo, vivienda y microempresa, lo que equivale al 47% del total de la cartera.

El 53% restante de la cartera se destina a crédito de consumo, que en 2019 alcanzó USD 5.358 millones.

En los últimos tres años el crédito de consumo otorgado por las cooperativas ha desplazado al productivo, tema que preocupa al Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Los créditos de consumo y los microcréditos son relativamente riesgosos y están siendo otorgados de manera creciente por las cooperativas”, sostiene el último reporte del Fondo sobre Ecuador.

Por eso, el FMI ha recomendado a la Superintendencia de Bancos y a la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria, que regula a las cooperativas, una clasificación de créditos más conservadora, y políticas para provisionar ciertas clases de activos, como créditos hipotecarios y créditos de consumo.

De las líneas de crédito disponibles en enero de 2020, los microcréditos minorista, de acumulación y agrícola y ganadero, tienen las mayores tasas de interés tanto referencial como máxima.

Las menor tasa en las cooperativas, al igual que en la banca, es para viviendas de interés público, proyecto impulsado por el Gobierno.

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