Violencia contra la mujer le cuesta a Ecuador el 4% del PIB

Economía

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

1 Dic 2020 - 0:05

Ilustración de una mujer que sufre de violencia en el trabajo. - Foto: Diego Corrales/PRIMICIAS

Violencia contra la mujer le cuesta a Ecuador el 4% del PIB

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

1 Dic 2020 - 0:05

El 49,9% de los costos de la violencia de género en el país es asumido por las mismas mujeres violentadas, por sus hogares y por sus microemprendimientos.

Cada año en Ecuador 59 de cada 100 mujeres son agredidas por sus parejas o exparejas, lo que no solo tiene devastadoras consecuencias sociales y psicológicas, sino también un costo económico enorme.

La violencia de género, física o psicológica, le cuesta a Ecuador USD 4.608 millones al año o el equivalente al 4,28% de su Producto Interno Bruto (PIB).

El monto se desprende del impacto económico que tiene la violencia de género en los hogares y en la capacidad de emprendimiento de las mujeres. A eso se suman los gastos esatatales y las pérdidas para el sector empresarial.

Todo esto según el reporte los costos-país de la violencia contra las mujeres en Ecuador.

Para realizar ese estudio, la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) y la Universidad San Martín de Porres, de Perú, encuestaron 2.501 mujeres en sus hogares y a 11.670 colaboradores de empresas medianas y grandes.

Además, analizaron la información de 3.856 dueñas de microemprendimientos y se revisaron las cuentas nacionales del país.

En el mundo, la violencia de género es la que más costos ocasiona a la sociedad, con un impacto en la economía global de alrededor de USD 4,4 trillones al año, o el equivalente al 5,2% del PIB mundial.

Las agresiones contra las mujeres representan aproximadamente el 43% de los costos por todo tipo de violencia en el mundo.

La factura social

El estudio desglosa el costo de la violencia contra las mujeres en Ecuador en cuatro niveles:

  • Individual.
  • Hogar.
  • Comunitario.
  • Gubernamental.

En el ámbito individual, las mujeres -que son las víctimas de la violencia de género- asumen el 26% de los costos o el equivalente a USD 1.200 millones al año por las agresiones que sufren.

Ese monto responde a la pérdida de ingresos económicos y de tiempo, así como a los
gastos que deben asumir las mujeres para atender su salud, buscar justicia o protección frente a los agresores.

En el caso de los hogares, los costos de este tipo de violencia representan USD 544 millones al año. Ese volumen de dinero se desprende de los gastos de escolaridad y de salud de los hijos, que también son afectados por la violencia de género de la que con testigos.

Las agresiones contra las mujeres en los hogares desembocan, además, en inseguridad alimentaria, ya que por razones de violencia muchas mujeres se ven obligadas a dejar de comprar alimentos para sus familias.

Esto último lo experimentan especialmente aquellas mujeres que viven en condiciones precarias.

En el nivel comunitario los costos de la violencia de género ascienden a USD 2.341 millones.

Ese monto se debe al soporte social que se brinda a las mujeres agredidas, a las ventas netas perdidas en los microemprendimientos y al valor agregado perdido en las empresas medianas y grandes.

En Ecuador las empresas grandes y medianas dejan de obtener alrededor de USD 1.800 millones al año por baja productividad y absentismo laboral, como resultado de la violencia de género.

En promedio, en Ecuador un trabajador se ausenta 20 días del trabajo, pero esta cifra aumenta si la persona es agresora, víctima o testigo de violencia contra las mujeres.

Poca prevención

Los costos de este tipo de violencia representan USD 523 millones para el Estado, que responden a los recursos destinados para atender este tipo de casos y a la pérdida de la recaudación de impuestos a la renta empresarial.

Cuando se trata de violencia de género, el Estado destina el mayor porcentaje de sus recursos a los procesos judiciales. Le siguen los sectores de salud y educación.

El estudio sostiene que según esa estrategia de gasto, el 44% de los recursos del estado se dirigen a la atención, es decir, a reaccionar a las consecuencias de las agresiones en lugar de a la prevención; el 54% a la sanción o a responder judicialmente; y apenas 1,73% a evitar la violencia.

“Esta distribución del gasto es un problema porque demuestra que no existe soporte financiero para una verdadera estrategia de prevención primaria, orientada a evitar que la violencia ocurra y enfocada a transformar los patrones socioculturales que legitiman y normalizan este tipo de violencia”, sostiene el informe.

Agrupando el costo-país de la violencia de género, según quién lo paga, se encuentra que el 38,8% es asumido por las empresas privadas grandes y medianas, el 49,9%, por las propias mujeres, sus hogares y sus microemprendimientos, y el 11,3% por el Estado.

Las mujeres, además de sufrir daños en su integridad física y emocional, deben asumir la mitad de los costos por los daños provocados por la violencia contra ellas.

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