Efecto Mariposa

El Estado no puede ser sospechoso: el caso de María Belén Bernal

Yasmín Salazar Méndez

Yasmín Salazar Méndez

Profesora e Investigadora del Departamento de Economía Cuantitativa de la Escuela Politécnica Nacional EPN. Doctora en Economía. Investiga sobre temas relacionados con pobreza y desigualdad.

Actualizada:

16 Sep 2022 - 5:26

El 13 de septiembre, la Fiscalía reportó en sus redes sociales la desaparición de María Belén Bernal. Primero, se mencionó que se produjo después de que, supuestamente, Bernal tomara un taxi en el sector de Miravalle.

Después de unas horas, la versión cambió. Bernal habría concurrido a la Escuela Superior de Policía, ubicada en el sector de Pusuquí, para encontrarse con su esposo, un policía en servicio activo.

Según las declaraciones de sus familiares, Bernal ingresó a la Escuela Superior de Policía, en horas de la madrugada del domingo 11 de septiembre, y de ahí no salió.

Con base en esa información, la Fiscalía realizó sobrevuelos y verificaciones en la Escuela y sus alrededores; es decir, para que haya una acción de ese tipo, significa que existen sospechas de que María Belén pudo haber desaparecido en esa área.

Según el ministro Patricio Carrillo, no se puede corroborar si ella abandonó o no la institución policial, debido a “fallas de seguridad”, pues el vehículo en el que salió el esposo el domingo por la noche, a través de una puerta posterior, no fue registrado.

Si una mujer desaparece en unas instalaciones de la Policía Nacional y, después de cuatro días, no se sabe qué pasó, la situación de inseguridad ya es preocupante.

¿Cómo se puede hablar de una falla de seguridad en una institución policial? Un guardia de seguridad, de cualquier condominio, lleva una bitácora y registra a quienes entran y salen.

Esa respuesta no deja de causarme dudas. ¿Se está encubriendo a alguien? ¿Por qué el ministro se demoró tanto para pronunciarse? Si las redes sociales no se encendían por la desaparición de María Belén, tal vez seguiría callado.

¿Por qué el ministro no ordenó antes la búsqueda de María Belén y suspendió todas las actividades en la Escuela?

Sí, puede ser que María Belén y su esposo tuvieran problemas, pero ella desapareció posiblemente dentro de una institución policial y, en ese contexto, su desaparición no es un asunto privado, se extiende no solo a la Policía, sino al Estado.

Ahora, la situación subió de tono, aunque parece que las autoridades no ven que el único sospechoso no es el esposo de la desaparecida, sino las instituciones que deberían velar por la seguridad de todos: la Policía, el Estado.

Estamos hablando de un oficial de policía, que ha sido capacitado para velar por los derechos humanos y la seguridad de las personas, pero su paradero es desconocido, mientras que la última vez que su esposa fue vista fue en la institución policial donde él se encontraba.

La desaparición de María Belén Bernal ha venido a confirmar que el Estado sí existe, aunque muchos dicen que no, pero al parecer no nos protege.

Todos los días reclamamos por la inseguridad y la violencia, y la respuesta es que el monstruo es muy grande; que las mafias son poderosas, al igual que el crimen organizado y los peces gordos que están detrás.

Pero, ahora, ministro, en una cancha tan pequeña como en el de una Escuela de Policía, ¿cómo es posible que no se sepa qué pasó con María Belén Bernal?

Si la desaparición de Bernal se llegara a confirmar en las condiciones que acabo de describir en este artículo, lo habremos perdido todo. Todos deberían ser sospechosos, menos la Policía, menos el Estado.

Cuando terminé de escribir esta columna todavía no se sabía nada del paradero de María Belén Bernal.

Ella tiene que aparecer viva. Ella tiene que estar bien.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

Comentarios
Noticias relacionadas
REGLAS para comentar 
3 Comentarios
antiguos
nuevos más votados
Comentarios en línea
Ver todos
Miguel Torres
16 septiembre, 2022 15:02

Recuerdo cuando era joven… ingresar a ciertos barrios de la ciudad era toda una audacia. La fama de peligrosos hacía que todos tomáramos precuaciones antes de entrar, y sólo lo hacíamos porque el cometido así nos obligaba. Hoy, ciertas instituciones se están asemejando mucho.

Miguel Torres
16 septiembre, 2022 15:06

Tengo miedo… ¿Tendré el valor de pasar frente a sus puertas…?

21 septiembre, 2022 10:56

Desde el gobierno de León Febres Cordero, la Policía y las Fuerzas Armadas son acusadas de desaparición de personas. Todos los gobiernos, desde esa época, también han tenido casos. Lo común, entre todos es que señalan a la Policía como posible culpable directa o indirectamente al no realizar las investigaciones que corresponden. Mucho se habla del probable cementerio clandestino del sector del “árbol solitario” en los predios de la Escuela de Policía. El SIC 10 de la calle Montufar tuvo que ser desmantelado. No es un problema aislado de algún mal elemento, son las Instituciones que tiene que limpiar su… Leer más »