Leyenda Urbana
El fútbol es la única religión que no tiene ateos
Periodista; becaria de la Fondation Journalistes en Europa. Ha sido corresponsal, Editora Política, Editora General y Subdirectora de Información del Diario HOY. Conduce el programa de radio “Descifrando con Thalía Flores” y es corresponsal del Diario ABC
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Gianni Infantino debe estar exultante, pero nervioso, no porque en las semifinales del Mundial México, Estados Unidos y Canadá 2026 están cuatro grandes (Francia, España, Inglaterra y Argentina), sino porque en la final del domingo, en Nueva Jersey, por primera vez en la historia del certamen, habrá un show de medio tiempo con Madona, Shakira, Justin Bieber y BTS, producido por Chris Martin de Coldplay.
Un espectáculo gigante como el fútbol, que es también un negocio redondo.
El dilema del presidente de la FIFA es el tiempo de la pausa para que los jugadores regresen a la cancha que, probablemente, podría superar los 15 minutos reglamentarios; porque, aunque el show dura 11 minutos, desmontar la infraestructura tardaría más de 4.
El debate parece un acto adicional de la teatralidad del fútbol que en este Mundial incorporó la pausa de hidratación, que tiene millones de detractores, conscientes de que ha sido usada para lograr más ingresos por publicidad. Pero menos dramático que el hecho insólito de que la FIFA anulara, por pedido del presidente Trump, la suspensión de un delantero estadounidense expulsado.
Bélgica, el siguiente rival de Estados Unidos, protestó. La Unión Europea cuestionó la decisión. La FIFA la mantuvo.
La neutralidad política de la FIFA y la inobservancia de los reglamentos han sido motivos de controversia. Para Ecuador el campeonato ha resultado doloroso, no solo porque La Tri fue menos de lo que se esperaba, sino porque la timorata FEF no la hizo respetar exigiendo a Infantino garantice que México dé las seguridades debidas, a las que está obligada como sede, a jugadores e hinchada.
Del Mundial 2026 me quedo con las jugadas mágicas que se han impregnado en nuestras mentes; las remontadas épicas que han hecho reír o llorar a millones y la sincronía de quienes cual héroes contemporáneos han protagonizado batallas lúdicas sobre el césped, capaces de unir a naciones divididas, por la identidad que representan; por la ejemplaridad al pasar de la pobreza a la gloria. Y por el himno entonado que enorgullece.
Tiene razón Juan Villoro, autor de varios libros sobre fútbol, al decir que “hay jugadas que en la cancha duran dos segundos y que nosotros podemos convertir en óperas de Wagner de tres horas de duración”.
La edición 23 de los mundiales, escenificada en 16 estadios en los tres países sedes, es el Campeonato con todos los récords posibles, incluido el merchandising llevado al límite.
La FIFA obtendrá ingresos por USD 11.000 millones y repartirá USD 727 millones. El equipo que gane el Mundial recibirá USD 50 millones, la cifra más alta de la historia.
En esta Copa, por primera vez, dos mujeres han dirigido partidos como árbitros principales.
El domingo 19 se cumplen los 104 partidos de las 48 Selecciones que en los estadios ha tenido una presencia histórica del 99,7% con 6,5 millones de aficionados. Y con un promedio de goles de 2,92 por partido, cuyos videos han tenido más de 20.000 millones de visualizaciones, en las plataformas digitales oficiales.
Cual figuras mitológicas modernas, Messi con 39 años, Luka Modric con 40, y Cristiano Ronaldo con 41 han exhibido un físico excepcional; mientras que Enzo Fernández convirtió el gol número 3.000 de los Mundiales, en el partido contra Egipto.
El aporte al Producto Interno Bruto (PIB) combinado de México, Estados Unidos y Canadá sería de USD 41.000 millones, y habría creado 824.000 empleos directos e indirectos.
Pero Infantino quiere más.
La FIFA venderá pedazos de césped del MetLife de Nueva Jersey, estadio de la final, en pequeñas piezas de colección por USD 450, y espera que el “Watch Party” que se montará en el Central Park de Nueva York, el 19 de julio, sea el más grande de su historia, con la presencia de unas 50.000 personas.
Objeto de culto, el balón utilizado hace 40 años, en el Argentina-Inglaterra, es subastado por la Heritage Auctions, con una base inicial de USD 2,5 millones, y se calcula que pagarían hasta USD 10 millones. El ganador se anunciará el 22 de agosto próximo.
A cinco días de la final, resulta temerario anticipar pronósticos; aquí se da paso a la pasión por la camiseta; al corazón que sabe por quién late, aunque la razón lo contradiga.
Es la hora de los rituales, el momento de la fe, la oración, mirar al cielo y clamar por un milagro.
El fútbol es la única religión que no tiene ateos, decía Eduardo Galeano.
¡Cuánta razón tenía!