Leyenda Urbana
A los políticos ecuatorianos les supera la ambición, al punto de “trabajar” para el enemigo
Thalía Flores y Flores

Thalía Flores y Flores

Periodista; becaria de la Fondation Journalistes en Europa. Ha sido corresponsal, Editora Política, Editora General y Subdirectora de Información del Diario HOY. Conduce el programa de radio “Descifrando con Thalía Flores” y es corresponsal del Diario ABC de España.

Actualizada:

27 Ene 2020 - 19:00

Parece consustancial a los políticos, pero el caso de Ecuador debería ser motivo de estudio. Aquí, todos se creen predestinados a la Presidencia. Por eso, aunque no tengan posibilidad alguna en las urnas, se postulan.

Con el desempleo en aumento, una crisis económica creciente, la delincuencia imparable y la corrupción impune deberían juntarse para evitar que el país colapse. Pero que va. El tamaño de su ego les impide la más mínima reflexión.

Todos dicen oponerse a que regresen quienes saquearon al país durante una década, pero al ir divididos propician un eventual paso de estos a la segunda vuelta, y que copen la Asamblea Nacional.

Claro que el correísmo ya no tienen la misma estructura del poder y tampoco podrá servirse el #arrozverde que pagaban las grandes empresas, pero tiene el dinero que se llevó.

También tiene la adhesión de familias enteras que lucraron del poder desde cargos públicos, así como la de los nuevos ricos y los agradecidos que cambiaron su estilo de vida.

Por eso, algunos calculan que podrían obtener entre el 15% y el 18%, que les alcanzaría para estar en la segunda vuelta.

En cambio, el restante 85% u 82% se dividirá entre el resto de candidatos. (Hasta ahora, unos 14), dificultando llegar con holgura al balotaje, aunque es verdad que solo dos, tres o máximo cuatro tendrían chance.

Pero mientras algunos se han apresurado a auto designarse candidatos, Jaime Nebot sigue deshojando margaritas. El tiempo corre y ya tendría que decidirse para comenzar la campaña o para que quien lo reemplace tenga tiempo para darse a conocer.

En los mentideros de la política se asegura que sí irá de candidato, por lo que la tarea pendiente será escoger con quien hacer fórmula. La decisión deberá ser estudiada y bien calculada; no hay lugar a error alguno.

¿Qué otros nombres hay? Como en botica: Leonidas Iza, Jaime Vargas, Lucio Gutiérrez, Andrés Páez, Gustavo Larrea, Otto Sonnelhorzer, Mae Montaño, Paúl Carrasco (pre-candidato), Yaku Pérez, Fernando Villavicencio, Isidro Romero, Carlos Rabascal y, obviamente, Guillermo Lasso que anunció el año pasado.

De todos ellos, ninguno lo tiene fácil; al contrario, muchos cuentan con serios problemas de división. 

Entre los indígenas, por un lado estará Leonidas Iza (aunque se espera haga un frente común con Jaime Vargas) y, por el otro, Yaku Pérez, quien no ha ocultado su deseo de estar en la papeleta presidencial, a pesar de tener pocos meses como prefecto del Azuay.

En realidad, Correa es el único político que se supera a sí mismo, pero por su cinismo; hoy pretende jugar a la amnesia.

Se sabe que está loco por acercarse a los indígenas, a quienes, incluso, les habría ofrecido incluirlos en la papeleta presidencial.

Pero los indígenas no han olvidado que el correísmo les persiguió, dividió, encarceló y, para descalificarlos, los llamó: “ponchos dorados”. Por eso, hasta ahora, le han dicho “nones”.

Por si fuera poco, dentro del correísmo hay una suerte de guerra de baja intensidad, aunque, finalmente, será el expresidente quien escoja al ungido o ungida.

Hasta ahora, cada semana surge un nuevo nombre, por eso, la lista de probables candidatos aumenta.

Correa mismo comenzó mencionando a María Isabel Salvador y Xavier Lasso; luego se habría decidido por su hermana, Pierina Correa (así se comentó en esta columna el 7 de enero pasado), pero también se ha hablado de Paola Pabón y, la semana anterior, de Pabel Muñoz.

¿Y Manabí? Claro que tiene un nombre. Es nada más ni nada menos, que el prefecto y exdirector del SRI, Leonardo Orlando.

En el Socialismo que dirige Enrique Ayala también hay movimiento. Por un lado, busca expulsar a la asambleísta Silvia Salgado así como a Rafael Quintero y Patricio Zambrano, entre otras consideraciones, “por divisionistas, complicidad con el autoritarismo, corrupción e impunidad del correísmo”. Unas 1.200 firmas de su militancia exigen la expulsión.

Pero el Partido Socialista también propone la creación de un Frente Cívico Social, que presente al Ecuador una alternativa democrática para vencer la crisis y avanzar como país.

¿Ya contaron cuántos candidatos presidenciales hay, hasta ahora? ¿Todos merecen ser considerados? ¿Cuántos más habrá? Gracias por las respuestas.

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