Diario de Precios
En tiempos de iliquidez, las bolsas de valores juegan un rol clave
Gonzalo Maldonado

Gonzalo Maldonado

Economista y periodista. Trader de commodities, índices y monedas.

Actualizada:

28 Abr 2020 - 19:00

El mercado de valores es la instancia más idónea que Ecuador tiene a mano para captar, con alguna posibilidad de éxito, liquidez de los mercados externos. Esto es así por las siguientes razones:

  • Transparencia

    El mercado de valores cuenta con los procedimientos legales y reglamentarios para estructurar aquellas operaciones de inversión de forma transparente.

    Por ejemplo, una empresa que quiera vender deuda o acciones en la bolsa tiene que publicar un prospecto donde se aborden, entre otros asuntos, los riesgos del proyecto y sus proyecciones financieras.

    La empresa debe someter su propuesta de inversión a una calificación de riesgo, que sirve de guía para el inversionista para fijar el rendimiento que querrá obtener por aquella operación.

    Una vez cerrada la compra-venta de títulos, la empresa emisora tendrá la obligación de actualizar la información contable y financiera de su proyecto, y revelar cualquier hecho que pueda afectar positiva o negativamente el desempeño del mismo.

  • Diversidad de instrumentos

    El mercado de valores tiene los instrumentos financieros necesarios como para ofrecer una alternativa de inversión que se ajuste al perfil de riesgo y a la expectativa de rendimiento del inversionista.

    Por ejemplo, en la bolsa se pueden transar títulos de deuda a diferentes plazos, con distintas garantías (generales o específicas) y diferentes tasas de interés. Las tasas que se pagan son en dólares, por lo que el inversionista no estaría expuesto a riesgos de devaluación.

    Los papeles emitidos pueden ser revendidos para que el tenedor no deba esperar hasta el vencimiento del plazo para recuperar su inversión. Igual cosa puede hacerse con las acciones, que son títulos de propiedad que no tienen fecha de vencimiento.

    Existen opciones de inversión intermedias, como papeles de deuda convertibles en acciones o acciones preferidas que entregan al tenedor un dividendo fijo. Estos papeles –deuda y acciones– pueden ser emitidos en clases y series de montos nominales bajos, para que los pequeños inversionistas también puedan acceder a este tipo de inversiones.

  • Experiencia

    Los participantes del mercado de valores –casas de bolsa, corredores, autoridades, etcétera– tienen la experiencia y el conocimiento suficientes como para estructurar cualquier transacción bursátil y para asesorar a los potenciales inversionistas sobre las mejores estrategias de inversión.

Las casas de valores más grandes y experimentadas del país pudieran crear un consorcio que estuviera a cargo de la estructuración y colocación de los papeles que finalmente se emitan para financiar grandes proyectos de infraestructura, por ejemplo.

En ese consorcio también podría participar un banco de inversión extranjero que aporte su conocimiento especializado en materia petrolera o minera, por citar dos sectores.

Una figura como aquella aseguraría un alto nivel técnico en la estructuración de las transacciones, así como una colocación exitosa que reporte beneficios tanto para el emisor de los papeles, como para el comprador de los mismos.

Todo lo anterior no quiere decir que estas operaciones bursátiles estén exentas de riesgo. Si una lógica politiquera contaminara a los responsables de estas operaciones bursátiles, se podrían hacer asignaciones inequitativas de riesgos y beneficios, lo cual minaría la credibilidad de todo el mercado de valores ecuatoriano y causaría enormes pérdidas a los inversionistas y al país.

@GFMABest

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