El caso ‘Arroz Verde’ demuestra la débil fiscalización del CNE

Política

Autor:

Estefanía Celi

Actualizada:

9 Jun - 11:00

Rafael Correa y Lenín Morneo durante la campaña electoral de 2017. - Foto: Alianza PAIS

El caso ‘Arroz Verde’ demuestra la débil fiscalización del CNE

Autor:

Estefanía Celi

Actualizada:

9 Jun - 11:00

Las denuncias de presuntas irregularidades en los aportes de campaña para Alianza PAIS se dieron después de que el organismo electoral ya había aprobado las cuentas de campaña de esa organización. El CNE puede hacer un cruce de información con otras entidades públicas y verificación física, para comprobar que los valores declarados son reales.

Arroz Verde’ pone en tela de duda lo actuado en años pasados por el Consejo Nacional Electoral (CNE). El caso, que aborda presuntas irregularidades en el financiamiento de las campañas políticas de Alianza PAIS, es objeto de una investigación interna en el organismo electoral. Las cuentas de campaña del movimiento, sin embargo, ya habían sido auditadas.

En un oficio remitido al presidente del movimiento Creo, César Monge, el CNE señala que ya ha “ejecutado, administrado y controlado el financiamiento estatal de las campañas electorales de todas las organizaciones y movimientos políticos legalmente inscritos”. Esto quiere decir, que el CNE ya examinó las cuentas de campaña de PAIS, y no encontró ninguna irregularidad.

Sin embargo, se va a volver a revisar. Todo indica que hubo una “doble contabilidad”, a criterio del consejero Luis Verdesoto. Él señaló que la información de los donantes no estuvo completa y por tanto hay que volver a revisar las cuentas de Alianza PAIS. “Hay que ver cómo redujeron el gasto electoral para encajarlo en la ley y cómo llegaron a gastos que fueron lavados”, dijo.

El cierre de la cuenta de campaña presidencial de Alianza PAIS en 2013 (binomio Correa-Glas) se realizó en 2015. La de 2017 (binomio Moreno-Glas) se cerró ese mismo año. Esta última se aprobó el 28 de noviembre del 2017 por Juan Pablo Pozo, un día antes de que renunciara a la presidencia del CNE.

Pozo resolvió el cierre de las cuentas de 2017 de Alianza PAIS para el binomio Moreno-Glas en primera y segunda vuelta, los asambleístas por el exterior, y la consulta popular sobre los paraísos fiscales en su opción “Sí”. Después de salir del CNE, Pozo trabajó en la Organización de Estados Americanos (OEA).

El actual CNE analiza esas resoluciones, y las demás correspondientes a la campaña de autoridades seccionales de 2014. Diana Atamaint, presidenta del organismo, anunció que solicitó a Gustavo Baroja, secretario ejecutivo de AP, que entregue los estados de cuenta del movimiento, así como el desglose de los aportes de campaña recibidos.

¿Cómo funciona el control de los aportes y gastos de campaña?

En 2016, el CNE emitió el Reglamento para el Control de la Propaganda o Publicidad y Promoción Electoral, Fiscalización del Gasto Electoral y su Resolución en sede administrativa. Esa norma establece el procedimiento para controlar todo lo relativo al dinero de las campañas electorales.

Los partidos deben abrir una cuenta corriente única electoral, en la que se maneja únicamente el dinero de la campaña. Todos los gastos deben ser pagados mediante cheques, para que quede una constancia.

Una vez concluido el proceso electoral, las organizaciones políticas deben presentar la cuenta de campaña al CNE. Esta institución debe analizarlas, para ver si cumplieron con lo establecido en la Ley. Para esto, el CNE puede requerir información que les ayude a “verificar el monto, el origen y el destino de los recursos”. Además, pueden pedir datos para verificar y confirmar “la información reportada en las cuentas de campaña electoral”.

De esta manera, se pueden hacer cruces de información, por ejemplo con el Servicio de Rentas Internas, para que se compruebe que las cifras reportadas al CNE coinciden con lo reportado en tributos.

Además, durante la campaña, el CNE y sus delegaciones provinciales deben hacer una recopilación de evidencias in situ”. Los funcionarios pueden asistir a las campañas para verificar el material utilizado y repartido, y comprobar que se reporte.

Verdesoto sostiene que el trabajo de control de las cuentas de campaña se tomó con “doble rasero, un criterio benigno, y sin la acuciosidad necesaria”. Por eso, señaló que la nueva fiscalización de los ingresos y egresos del movimiento oficialista debe incluir una investigación en el terreno, no basada solamente en los recibos.

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