El poder político en Ecuador se queda en familia

Política

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

27 Jul 2020 - 0:03

Imagen de archivo del proceso electoral de mayo de 2019, cuando se eligieron a alcaldes, prefectos y presidentes de Juntas Parroquiales. - Foto: Flickr

El poder político en Ecuador se queda en familia

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

27 Jul 2020 - 8:44

El cacicazgo era una práctica de la América prehispánica, donde el patriarca heredaba el cargo a un miembro familiar o cercano. Miles de años después, este modelo político se mantiene en muchos cantones del país.

En las pasadas elecciones seccionales de 2019, la prohibición de la reelección indefinida puso en jaque a los políticos. Muchos de ellos, como en las alcaldías de Manta, Yaguachi o Balzar, eligieron entre sus familiares para heredar los cargos.

La apuesta no resultó para todos. De hecho de los siete alcaldes que buscaban que un familiar los reemplace, solo uno tuvo éxito.

Se trata del actual alcalde de Samborondón (Guayas), José Yúnez, cuyo padre del mismo nombre estuvo a cargo del cantón por 16 largos años y ahora es viceprefecto.

Este caso no es el único, en Ecuador persiste la práctica del cacicazgo político, donde el patriarca de un partido deja en el cargo a sus nexos más directos.

Esto ocurre, según el estudio ‘Partidos políticos: el eslabón perdido de la representación’, porque los movimientos no han sido capaces de organizar a los sectores sociales.

“Los nexos con la sociedad han sido débiles o inexistentes”, apunta la publicación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

Otra razón es porque los movimientos no han podido organizar a las bases partidistas ni formar sucesores. Esto se evidencia de manera directa en el Partido Social Cristiano (PSC).

Según el analista Oswaldo Moreno, en el PSC ha faltado la alternancia de figuras políticas y por ello los cargos rotan entre familiares o se escogen a personajes del espectáculo.

“El PSC está en un momento difícil de cara a las elecciones presidenciales”, añade Moreno. Se nota en las dificultades que tiene el partido para nombrar a su candidato presidencial, tras la negativa de Jaime Nebot.

PRIMICIAS hace un recuento de los principales cargos que se han heredado en el país.

  • Mariano Zambrano Segovia

    Fue por 14 años prefecto de Manabí hasta 2019.  Es el hombre más rico de esa provincia. Su hijo, Mariano Zambrano Vera, es actualmente asambleísta.

    Ambos son investigados por casos de corrupción, en un proceso que abrió la Fiscalía en 2018. De hecho, Zambrano Vera es ahijado del excontralor prófugo Carlos Pólit.

    El patriarca Zambrano creó su propio movimiento político, Unidad Primero. En alianza con AP obtuvo el 90% de las curules legislativas (ocho de las nueve que pertenecen a esa provincia). 

    Este político ha navegado entre la derecha, el centro y la izquierda con facilidad. Fue cercano a AP, aliado del correísmo; luego creó su movimiento y finalmente se acercó a Jaime Nebot para apoyar al PSC-Madera de Guerrero.

    En conversación con PRIMICIAS, la primera semana de julio de 2020 Zambrano Segovia dijo que no quería saber nada de política.
     
    Fuentes cercanas aseguran que apoyará al candidato de Rafael Correa para la carrera hacia Carondelet en 2021. 

  • José ‘Coco’ Yúnez

    Entre 1996 y 2019, el Municipio de Samborondón solo conoció el poder de Yúnez y del Partido Social Cristiano (PSC).  

    Es gracias a su militancia histórica en el PSC que Yúnez se convirtió en uno de los alcaldes más longevos en el cargo. Luego heredó el puesto a su hijo Juan José, quien continúa varios de los proyectos que dejó como el plan inmobiliario “Nuevo Samborondón”. 

    En efecto, la administración de los Yúnez ha sido criticada por privilegiar las obras de cemento en la parroquia urbana La Puntilla y no en la cabecera cantonal o el sector rural. Esta parroquia satélite es una zona exclusiva con más de 60 urbanizaciones.

    Sin cansarse de la política, Yúnez se convirtió el pasado 29 de junio en el viceprefecto del Guayas. 

  • Carlos Falquez Batallas

    Otro ejemplo de cacicazgo político es Falquez Batallas en El Oro. Su nombre está ligado al PSC desde 1986 cuando el expresidente León Febres Cordero lo nombró Gobernador de la provincia. 

    Ha sido alcalde de Machala entre 2005 y 2014, prefecto y asambleísta de El Oro, siempre con la bandera socialcristiana. 

    Luego en 2014 le heredó el cargo municipal a su hijo Carlos Falquez Aguilar. 

    Trataron de perpetuarse por más años en el poder en las seccionales de 2019. Pero Falquez Aguilar perdió su reelección, quedando en segundo lugar. Mientras que su padre se postuló para Prefecto de El Oro, y tampoco tuvo suerte. 

  • Patricio Cisneros

    Alcalde de Libertad (Santa Elena) en tres ocasiones desde 1996 y dos veces Prefecto de la provincia entre 2009 y 2018. Catapultó en el poder a su sobrino Daniel Cisneros, actual alcalde de Salinas.

    En Salinas, los Cisneros (tío y sobrino) han mantenido alianzas con varios partidos políticos para llegar al poder.

    En 2013, cuando Patricio Cisneros buscaba la Prefectura por segunda vez selló una alianza entre el Movimiento Creyendo en Nuestra Gente con el partido de gobierno Alianza PAIS.

    Su nombre y el del sobrino fueron anunciados en la convención nacional de PAIS. Esta cita se celebró en noviembre de 2013 en Cuenca y en ella participó el expresidente Rafael Correa.

    Luego a finales de 2018, los Cisneros cambiaron de tienda política. El entonces Prefecto de Santa Elena regresó al Partido Social Cristiano (PSC), donde había militado en la década de los 90.

  • Luis Fernando Torres

    Al igual que Yúnez en Samborondón o Falquez en El Oro, Torres tiene su pasado político ligado al PSC. 

    Inició en la vida partidista en 1990 como diputado nacional, luego en 1992 se postuló para Alcalde de Ambato. En el cargo estuvo hasta el año 2000. 

    Regresó a la Asamblea entre 2002 y 2006, hasta que en 2017 renunció a su curul para buscar nuevamente la alcaldía sin suerte. Pero en el Legislativo lo reemplazó su hijo Esteban Torres, quien se ha convertido en un defensor “provida”. 

  • Patricio Mendoza

    Conocido como ‘El Cholo’ Mendoza, este ingeniero agrónomo ha sido alcalde de Buena Fe (Los Ríos) por dos ocasiones entre 1996 y 2006. En 2017 fue asambleísta de Los Ríos por la alianza Creo-Suma. Renunció a su cargo para postularse a la Prefectura

    La vacante la asumió su esposa Gabriela Saltos, quien registra escasa participación en la Asamblea. Ha tenido 126 ausencias y 182 actuaciones. 

    En enero de 2020, Mendoza fue parte del juicio político contra la presidenta del CNE, Diana Atamaint. Él asegura que ganó la Prefectura, pero luego del apagón informático perdió. 

  • Mayra Montaño

    Además de política, Montaño se define como periodista y presentadora de televisión. Inició en la política en 2013 cuando fue candidata a viceprefecta por el PSC como binomio de César Rohón. 

    Luego fue asambleísta socialcristiana por Guayas en 2017. Abandonó el cargo para postularse como concejal de Guayaquil. En la curul está su esposo Raúl Campoverde.

  • Francisco Asán

    El actual alcalde de Milagro es hijo de uno de los políticos más antiguos del cantón. Se trata de Vicente Asán Ubilla, quien fue vicepresidente del concejo milagreño en 1967.

    El padre de Asán era velasquista, pero él se decantó por las filas del PSC. Con este partido fue alcalde de la ciudad en dos ocasiones. 

    Ganó nuevamente en 2017, luego de dejar el cargo como legislador. En su puesto quedó una amiga cercana, Magda Zambrano.

La ley lo permite todo 

Tanto la Constitución como el Código de la Democracia amparan la libre participación política y no restringe la postulación por parentesco.

“Solo en los nombramientos de cargos hay prohibición, porque se considera nepotismo”, aclara Nicanor Moscoso, expresidente del desaparecido Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Según Moscoso, basados en la ley vigente impedir a un padre que postule a su hijo sería restringir el derecho a ser elegido. “Equivale a limitar a la ciudadanía a que vote por un candidato de su preferencia”, añade Moscoso.

El abogado indica que quienes encumbran a una familiar al poder terminan con el tiempo perjudicando al partido, pues la herencia en cargos políticos genera cierta suspicacia o dudas en los votantes.

“Los políticos que usan estas prácticas luego de una o dos campañas desaparecen”, asegura. Por otra parte, en el caso de políticos que dejan como suplentes a sus familiares, Moscoso señala que esto se debe a la desconfianza que impera entre los políticos.

“Este exceso de desconfianza en los otros hacen que busquen a sus parientes para reemplazarlos”, concluye Moscoso.

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