Así viven su aislamiento dos familias contagiadas de coronavirus

Sociedad

Autor:

Mario Alexis González

Actualizada:

30 Mar 2020 - 0:03

Una amiga de la familia Cornejo, en Virginia, lleva víveres para que puedan sobrellevar el aislamiento. - Foto: Cortesía: Diego Cornejo

Así viven su aislamiento dos familias contagiadas de coronavirus

Autor:

Mario Alexis González

Actualizada:

30 Mar 2020 - 7:31

PRIMICIAS contactó a dos familias ecuatorianas que se contagiaron de Covid-19. La una vive en Virginia, Estados Unidos; y la otra en Quito, Ecuador; cuentan cómo superan la enfermedad.

Diego Cornejo fue una de las primeras personas en contagiarse de coronavirus en el condado de Fairfax, en Virginia. Estuvo 25 días aislado -junto a su familia que también se contagió– y hoy está trabajando con normalidad.

Este ecuatoriano de 29 años lleva dos y medio viviendo en Estados Unidos junto a su esposa y sus suegros. La experiencia de su familia frente al Covid-19 inició el sábado 29 de febrero de 2020.

Ese día su suegra tomó un café con una amiga. Una semana después, Cornejo amaneció con fiebre, dolor de cuerpo y otros síntomas de una gripe común.

Pero las alarmas se encendieron horas más tarde. Su suegra habló con la amiga con la que se reunió y ella le confesó que había dado positivo para coronavirus.

La sospechas de tener Covid-19 llegaron 15 días después para otra familia radicada en Quito. El 15 de marzo, ya en medio de la emergencia sanitaria, Raúl (nombre ficticio) no asistió a trabajar.

Pese a las restricciones, él nunca dejó de ir a laborar porque su profesión está entre las excepciones establecidas por el presidente Lenín Moreno en el decreto 1017.

Ese día, Raúl se levantó a las 05:30, como todos los días, para bañarse e ir al trabajo. Pero tenía dolor de cuerpo y pesadez. En broma, le dijo a su esposa Lucía: “creo que ya me contagié de coronavirus”.

Ella se levantó, le tocó la frente y buscó un termómetro para tomarle la temperatura. Registró 38 grados y, al igual que en la casa de Diego Cornejo, las alarmas se encendieron.

El diagnóstico

Diego es técnico de emergencias médicas y en Estados Unidos labora en una empresa de ambulancias que transporta enfermos en condiciones complicadas, especialmente pacientes de la tercera edad.

Por su experiencia médica, y al escuchar que la amiga de su suegra tenía coronavirus, llamó al hospital local y avisó que él y su familia irían para un chequeo para que tomaran las medidas de prevención, pues sospechaban un contagio de coronavirus.

“Cuando pensaba que podía ser coronavirus y luego, al enterarme que la prueba fue positiva, la mente se queda en blanco. En mi caso nunca pensé que podía morirme”.

Diego Cornejo, ecuatoriano contagiado en Estados Unidos

Como en esos días, el virus apenas llegaba a Virginia, en el hospital no tomaron grandes precauciones. Incluso, él tuvo que hacer fila junto a otras personas que requerían atención médica por otras condiciones médicas.

Luego fueron aislados y se les realizó la prueba. Fue positiva para él, para su esposa y para sus suegros.

En Ecuador, Raúl y Lucía acudieron a un consultorio privado, en el que generalmente se atienden. Al escuchar los síntomas, el médico les pidió que se acercaran a un hospital de la red pública para que pudieran ser diagnosticados.

En un hospital del norte de Quito les tomaron una muestra nasal y les pidieron que fueran a su domicilio a esperar los resultados, que serían comunicados vía telefónica.

“En ese momento ya había muertos en Ecuador y miles en el mundo. Siempre uno tiene miedo y llegan sentimientos de impotencia y desesperación”.

Raúl, contagiado de coronavirus en Ecuador

Tres días después, a través de un conocido que trabaja en el hospital en el que se les extrajo las pruebas, Raúl y su esposa se enteraron que los dos dieron positivo para coronavirus.

El aislamiento y la recuperación

Diego y su familia estuvieron 25 días en su casa en Virginia. No salieron para nada. Los síntomas fueron distintos para cada uno:

  • Diego: Dos días de fiebre y dolor de cuerpo, especialmente en la zona renal.
  • Esposa: Un día de fiebre con una tos ligera.
  • Suegros: Un día de fiebre, luego de 13 días de la exposición al virus.

“El virus es extraño, los síntomas no son los mismos en todas las personas”, dice Diego. Incluso, hay pacientes asintomáticos.

En Ecuador, el secretario de Comunicación de la Presidencia, Gabriel Arroba dio positivo para el virus, pero sigue trabajando normalmente desde su casa. “No siento nada”, dijo el viernes 27 de marzo a través de una rueda de prensa virtual.

Cynthia Viteri, alcaldesa de Guayaquil, ha seguido desempeñando sus funciones desde el aislamiento. Manteniéndose activa en las redes sociales.

Los amigos de Cornejo, en Virginia, les ayudaron con la compra de víveres y medicinas para sobrellevar el aislamiento. Aunque, todos tomaron solo dos días de paracetamol para controlar la fiebre.

Tras 25 días de aislamiento, Cornejo ha vuelto a trabajar en la ambulancia y su familia lo ha hecho a través del teletrabajo.

Nunca les realizaron una prueba para confirmar que se recuperaron, pero al desaparecer los síntomas volvieron a hacer su vida lo más normal posible, en medio de la cuarentena que vive todo el mundo.

En Ecuador, Raúl y Lucía llevan 15 días desde que fueron diagnosticados. Él es asintomático. Luego del primer día de fiebre, no ha vuelto a tener estragos. Su esposa tuvo dificultades para respirar una noche, pero las molestias no han vuelto.

Ambos aceptan que hay momentos en los que se desesperan. En el hospital solo les dieron paracetamol, pero ellos han leído en redes sociales que hay otros tratamientos. Tampoco se ha aventurado a automedicarse.

Por esta razón, Cornejo recomienda a todos que deben alejarse de las redes en estos momentos, pues hay demasiada información falsa y contenido basura que busca alarmar y generar caos.

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