Tablilla de cera
Lengua y libro, esenciales para la humanidad
Escritor, periodista y editor; académico de la Lengua y de la Historia; politico y profesor universitario. Fue vicealcalde de Quito y embajador en Colombia.
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En un inolvidable artículo de 2020, la filóloga y escritora Irene Vallejo —autora del que para mí es el mejor libro español del siglo XXI, El infinito en un junco, una apasionante historia del libro en el mundo antiguo—, explicó “Por qué necesitamos los libros”.
Vallejo dice que la primera razón es que los necesitamos como memoria y resistencia, pues los libros conservan el pensamiento y la memoria de la humanidad. Son un puente entre generaciones, al permitir que las ideas, historias y conocimientos sobrevivan al paso del tiempo. Y, además, los libros han sido una forma de resistencia cultural y personal frente a la destrucción o la censura, preservando lo que otros quisieran borrar.
También los necesitamos porque leer nos permite entrar en mundos distintos, experimentar emociones y reflexiones que no son solo propias. Los libros enseñan a pensar, a cuestionar y a imaginar, desarrollando nuestra capacidad de comprensión y empatía.
La lectura no solo es un acto intelectual, sino una experiencia vital, nos dice. Los libros nos acompañan, nos transforman y nos permiten vivir múltiples vidas en paralelo a la propia.
Por eso, recuerda la autora, el contacto con los libros desde la infancia es crucial. Los libros no son objetos neutros: tienen un poder de fascinación y de formación personal.
En un mundo digital, Vallejo defiende la necesidad de los libros impresos, no como objetos nostálgico, sino como herramientas que ofrecen concentración, profundidad y conexión con la memoria colectiva.
Leer libros permite resistir la superficialidad de la información rápida y recuperar la profundidad del pensamiento.
El mensaje central, entonces, es que los libros son esenciales para la humanidad porque nos conectan con la memoria, nos enseñan a pensar, nos permiten explorar la experiencia humana y nos ayudan a resistir la pérdida de conocimiento o cultura.
Hoy es el Día Mundial del Libro, como lo proclamó la Unesco en 1995 con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual.
También celebramos el legado universal de Miguel de Cervantes y William Shakespeare, escritores cumbres de la literatura mundial, que murieron en esta fecha en 1616, y es la fecha (aproximada) de la muerte de Inca Garcilaso de la Vega. Y lo es también, y en eso acabamos de reparar, de la novelista venezolana Teresa de la Parra, de cuya muerte se cumplen hoy 90 años exactos, pues falleció el 23 de abril de 1936.
Hoy también es el Día de la Lengua Española, establecido oficialmente en 2010 por la Asamblea General de las NN. UU. Se eligió esta fecha para coincidir con el Día Mundial del Libro y con la muerte de Miguel de Cervantes, con el objetivo de promover el uso, la enseñanza y la difusión del español a nivel mundial.
Desde el lunes, por iniciativa de la Embajada de España, se está celebrando en Quito no un día sino una Semana de la Lengua Española, con una variedad de actos, que se iniciaron con el lanzamiento de la séptima edición del concurso “Yo cuento” para niños y niñas de enseñanza general básica. A lo largo de la semana ha habido lecturas, conferencias, recitales, conversatorios, películas y una variedad de otros actos con una veintena de instituciones que se sumaron entusiastas a este verdadero festival.
La Academia Ecuatoriana de la Lengua también ha estado muy activa, y además de ser una de las organizadoras del concurso “Yo cuento”, copatrocinó el martes con la Embajada del Perú un acto de recordación al recientemente fallecido escritor peruano Alfredo Bryce Echenique y ayer tuvo en su sede una deliciosa mesa redonda sobre la Lengua Española y el Derecho, en el que participaron los reconocidos académicos Fabián Corral sobre “El Derecho en El Quijote”, Óscar Vela sobre “La novela El Proceso de Kafka y su lenguaje jurídico” e Íñigo Salvador sobre “Función del lenguaje en el Derecho y la Literatura”.
Hoy jueves, la AEL tendrá dos actividades:
- a las 15:00 h, en la estación San Francisco del metro, una actividad comunitaria con el Diccionario Académico de Ecuatorianismos y su versión en línea.
- a las 18:00 h una sesión solemne, en que se leerán sendos textos de tres literatos ecuatorianos (Carrera Andrade, Rivas y Ubidia); el director Franciso Proaño dará un mensaje de fondo, y el académico Gustavo Salazar nos revelará la relación amorosa de Gonzalo Zaldumbide y Teresa de la Parra a través de su correspondencia.
Celebremos todos al libro, a su poder seductor y formador; al idioma español que, con más de 500 millones de hablantes nativos, solo es superado por el chino mandarín y tiene un peso cultural enorme a través de la literatura, el cine y la música. Y a los grandes escritores ecuatorianos y extranjeros que nos cautivan con sus creaciones.