"No sabía que era delito": El patrón de las personas que trafican iguanas de Ecuador
En lo que va del año, tres casos de tráfico de especies involucran a iguanas marinas de las islas Galápagos, una especie reconocida por su apariencia prehistórica de ‘mini Godzilla’. Informes del Parque Nacional Galápagos revelan graves vacíos de coordinación, falta de convenios policiales caninos y huecos en los filtros aeroportuarios que facilitan la salida de fauna silvestre.

La mujer extranjera detenida por intentar traficar iguanas desde Quito, 29 de agosto de 2026.
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Captura de pantalla Policía Nacional
Autor:
Redacción Primicias
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Con la detención de una ciudadana rusa que pretendía sacar del país 32 iguanas marinas de Galápagos desde el aeropuerto de Quito el 28 de agosto del 2026 suman tres los casos de tráfico de esta especie, considerada desde diciembre de 2025 “en peligro de extinción”.
La mujer extranjera llevaba las crías de iguanas ocultas en su equipaje, en ocho reducidos contenedores, con cuatro especies cada uno, cuando fue detectada por varios agentes policiales que le requisaron la maleta y hallaron a los pequeños animales débiles y deshidratados.
La rusa Olga Gennadievna K., con la ayuda de un traductor, reveló que había ingresado a Ecuador el 20 de agosto en calidad de turista y que “compró los animales en plazas del Centro Histórico de Quito, para llevarlos como recuerdo a sus familiares”.

Durante la audiencia de formulación de cargos, la extranjera afirmó que “no sabía que era una actividad ilegal”. No obstante, su testimonio no fue acogido por el juez, que dispuso en su contra la privación de libertad hasta el 18 de septiembre en que fijó la audiencia directa.
Estado judicial de otros casos
Este tercer caso no es el único pendiente de sanción. Otros dos casos se presentaron en mayo pasado y están en agenda de los tribunales, entre ellos el descubierto el 19 de mayo cuando tres ciudadanos tailandeses fueron detenidos en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil con 12 iguanas marinas detectadas en una revisión de rutina por la perrita Eda.
El proceso judicial contra los tailandeses se encuentra en etapa de audiencia de juicio y tiene pendiente una sentencia que evite la impunidad. En Ecuador, el delito contra la flora y fauna se castiga con privación de libertad de uno a tres años, según determina el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
En este caso, los tailandeses también aseguraron ante el juez que desconocían que habían cometido una infracción en Ecuador. “Es la primera vez que he viajado a este país y no sabía que era delito llevarse esos animales, no tengo nada que decir”, declaró uno de ellos.

Un caso anterior se registró en un barrio del norte de Guayaquil donde cuatro iguanas marinas juveniles fueron halladas en los alrededores de un taller de motocicletas, en la ciudadela Simón Bolívar, frente al aeropuerto del puerto principal.
Les pequeñas especies tenían entre uno y tres años y fueron encontradas de manera separada, el 12 de mayo se halló una y al día siguiente las tres restantes. De este caso no hay registros que se haya iniciado una investigación, pues en los archivos de la Función Judicial no constan procesos que se encuentren en trámite o hayan sido derivados de la Fiscalía.
Cifras de tráfico
Mientras tanto, los casos aumentan. De enero a julio de 2026, los delitos contra la flora y fauna suman ya 51 casos a escala nacional. Guayas y Galápagos encabezan las estadísticas, con 12 y 8 denuncias, respectivamente, según las cifras de la Fiscalía.
El tráfico de especies crece en Galápagos por los débiles controles. Un informe de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, DPNG, dirigido al Ministerio del Ambiente detalla las acciones que la DPNG ha realizado para la protección de nidos, monitoreo de la población, marcaje individual, control de amenazas, cámaras trampa e investigación ejecutada por esa entidad.
La DPNG emite, controla y da seguimiento a los permisos de investigación científica que se ejecutan dentro de las áreas protegidas de Galápagos. No obstante, señala, la DPNG no emite permisos CITES, ya que “las autorizaciones relacionadas con comercio, exportación, importación o reexportación internacional de especímenes corresponden al Ministerio del Ambiente, MAE.

Entre las medidas de seguridad que la DPNG señala que ha implementado en los centros de crianza están: acceso restringido a criaderos, video vigilancia permanente, guardias 24 horas.
- Protección de nidos para reducir la pérdida de huevos y neonatos ocasionada por especies introducidas (cerdos, ratas, gatos, perros, chivos). En el último semestre del 2025 se protegieron 599 nidos en cinco zonas: La Torta, Peligro, La Caseta, Cerro Gallina y Zona del Fatal. En 2026 se mantiene la continuidad.
- Censos, búsquedas y monitoreos de tortugas gigantes, incluyen evaluaciones de salud, análisis genéticos, marcaje mediante microchips.
- Sistema de monitoreo mediante cámaras trampa en el hábitat natural de la iguana rosada, distribuido en puntos estratégicos del área cumbre, cráter y ruta de acceso. Hay 51 cámaras trampa, el área cubierta es de 18,65 km2.
¿Dónde están las fallas?
Sin embargo, el DPNG en su informe aclara al MAE que todos los controles no están dentro de su competencia, entre ellos el sistema aeroportuario, justamente la ruta de salida de Galápagos para miles de extranjeros, entre ellos los tailandeses que no fueron detectados en el aeropuerto del archipiélago sino cuando ya se encontraban en Guayaquil.
“La Dirección del Parque Nacional Galápagos no es la entidad operadora del sistema aeroportuario ni administra directamente las máquinas de rayos X ubicadas en los filtros de carga, equipaje o preembarque del aeropuerto de Baltra”.
Parque Nacional Galápagos
La operación de dichos equipos -enfatiza- “así como el control técnico asociado al flujo de pasajeros, equipajes y carga dentro de la infraestructura aeroportuaria, corresponde al operador aeroportuario competente, en este caso ECOGAL, en el marco de sus atribuciones como concesionario/administrador aeroportuario”.
La participación de la DPNG “en estos espacios se enmarca en sus competencias de conservación, control y vigilancia ambiental, mediante la presencia de guardaparques en puntos estratégicos, acompañamiento en procesos de inspección, atención de alertas, revisión de novedades, coordinación con otras entidades competentes y levantamiento de información técnica cuando se identifican posibles riesgos o amenazas a la biodiversidad”.
Otro de los aspectos que señala la DPNG es la falta de una coordinación operativa con la Unidad de Policía Canina de Santa Cruz. En el aeropuerto de Guayaquil, agentes de este departamento con la ayuda de la perrita Eda detectaron a los tres tailandeses que llevaban 12 iguanas marinas el 19 de mayo del 2026.
“Hasta ese momento no se encontraba suscrito un convenio de cooperación interinstitucional vigente que habilite jurídicamente la planificación, disposición, ejecución conjunta de actividades entre ambas instituciones”.
Parque Nacional Galápagos

Es importante señalar -enfatiza- que “la DPNG ha venido impulsando desde el año 2025 la formalización de instrumentos de cooperación con el Ministerio del Interior, incluyendo la articulación con unidades como la Unidad de Policía Canina y la Unidad de Investigación de Delitos contra el Ambiente”.
“Sin embargo, pese a haberse remitido solicitudes y borradores de convenio desde septiembre del 2025, estos no han sido atendidos ni tramitados hasta su suscripción por parte de la entidad competente”.
Parque Nacional Galápagos
Al no existir un convenio de cooperación, “la DPNG no podía disponer directamente del personal policial ni de las unidades caninas asentadas en Santa Cruz, toda vez que dicho personal pertenece a la Policía Nacional bajo la estructura del Ministerio del Interior”.
El informe de la DPNG concluye en que “ha identificado la necesidad de fortalecer la articulación interinstitucional en aeropuertos, puertos y puntos de salida de carga y pasajeros y coordinar con Ecogal, Policía Nacional, Unidcan, Fiscalía y demás instituciones”.

Hasta el cierre de esta nota se encuentra pendiente un pedido de entrevista enviado por PRIMICIAS a los ministerios del Interior y de Ambiente. El Parque Nacional Galápagos respondió que toda solicitud debe ser canalizada a través del Ministerio de Ambiente, y esta entidad envió un comunicado con, entre otras, las siguientes explicaciones:
- Los controles funcionan mediante un sistema multicapa que integra controles terrestres, marítimos y aeroportuarios.
- En los aeropuertos insulares y continentales se realiza la revisión de equipajes mediante escáneres de rayos X (con visualización directa de guardaparques implementada desde junio 2026), perfilamiento de pasajeros e inspecciones de la Unidad Canina de la Policía.
- En las islas se han reforzado los patrullajes con drones y cámaras trampa en tiempo real. El personal operativo incluye a la plantilla de guardaparques terrestres y marinos del Parque Nacional Galápagos, agentes de la UPMA y personal de seguridad aeroportuaria (ECOGAL) y aduanera.
- Los puntos de mayor presión son los terminales aéreos y marítimos que conectan el archipiélago con el continente (como Baltra y San Cristóbal), así como puertos de desembarque no autorizados. Se ha priorizado el perfilamiento y la inspección en aeropuertos de enlace como Quito y Guayaquil.
- Las inspecciones en los filtros aeroportuarios y portuarios son permanentes y continuas, aplicadas al 100% de los vuelos y embarcaciones (carga, turísticas y pesqueras o extranjeras), comerciales y operativas de salida y llegada.
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