Se graduó de contadora en Quito y hoy 'vuela' sobre París: la primera ecuatoriana en un Mundial de Parkour
Mientras camina por París, a la ecuatoriana Viviana Silva le resulta imposible mirar la arquitectura de la ciudad con ojos ordinarios. Sus pies y su mente van descifrando barandas y proyectando el próximo salto. Radicada en Francia, donde trabaja como analista de negocios y entrenadora, esta quiteña hizo historia al convertirse en la primera mujer ecuatoriana en competir en una Copa Mundial de Parkour.

Viviana Silva, la primera mujer 'trazadora' ecuatoriana que compitió en una Copa Mundial de Parkour en 2026 en Montpellier, Francia.
- Foto
Cortesía de Viviana Silva
Autor:
Randy Nieves-Ruiz
Actualizada:
Compartir:
PARIS. La ecuatoriana Viviana Silva, la primera mujer de su país en participar en un campeonato mundial de parkour, impulsa desde París esta disciplina urbana entrenando a otras mujeres y desafiando los peligros del asfalto para inspirar a una nueva generación de atletas tanto en Francia como en Ecuador.
Silva, de 34 años, nació en Chaupicruz, en Quito, y casi toda su vida vivió en El Condado.
De pequeña hacía equitación y soñaba con ser jinete profesional, pero sus padres le inculcaron la necesidad de estudiar primero, hacerse con una profesión y luego dedicarse al deporte 100% si ese fuese su deseo.

Sacó su título de contadora en la Universidad Católica y ahí comenzó a interesarse en el parkour.
“La equitación necesita demasiado tiempo y espacio, son pocos los espacios, en Quito sobre todo”, dice. “Yo era socia del Arrayanes Country Club que queda en Puembo. Me tocaba hacer todo el tiempo, ir hasta Puembo y volver. Entonces ya en un momento se volvió demasiado (…) me desanimé”.
Viviana conoció el parkour en la universidad, cuando buscaba hacer otro deporte como alternativa a la equitación que había dejado.
“Fue por mi hermano, porque le dije ‘yo quisiera hacer algo que sea como skate, como todo eso que hacen en la calle, pero sin el skate, sin los patines porque me da como cosa. Sería más interesante hacer cosas con el cuerpo’.
Y mi hermano me dice ‘sí, eso se llama parkour’”.
¿Qué es el parkour? Actitud, técnica y fluidez
El parkour, término que proviene del francés ‘parcours’ (recorrido), es una disciplina que nació en Francia y que consiste en desplazarse por cualquier entorno, usualmente por la ciudad, superando con saltos, trepadas y aterrizajes calculados los obstáculos cotidianos como muros, barandas, escaleras o vacíos únicamente con el cuerpo.
A quienes la practican se les denomina ‘traceurs’ si son hombres y ‘traceuses’ si son mujeres (trazadores o trazadoras).
Esta disciplina transforma la arquitectura urbana en un circuito de entrenamiento, donde la fuerza física se combina con el control mental para vencer el miedo y redefinir los límites del movimiento humano.
¿En qué momento los desplazamientos dejan de ser simplemente el trepar por un muro o lanzarse sobre un tejado para convertirse en parkour?
“Yo creo que es la actitud y la técnica. Entonces, si vas con una actitud de que estás enriqueciendo tus movimientos, estás creando, haciendo líneas, fluyendo, eso es bastante importante en el parkour”, explica.
El parkour le imprime estética a los desplazamientos por estos obstáculos y “la estética viene con la técnica”, dice.
Fue en 2013 que Silva comenzó a hacer parkour con un grupo en la Universidad Católica y en 2015 cuando se dedicó de lleno a la disciplina, que practicaba un pequeño grupo en donde casi todos se conocían en la ciudad.
Silva dice que en Quito, los mejores lugares para hacer parkour son “la Universidad Politécnica Salesiana, que nunca te dejan entrar, antes sí te dejaban. Esa universidad es súper bonita, igual la Católica y tal vez la Universidad Central también”.
Pero “la top, la uno, la Universidad Central. Tiene un montón de lugares, vas caminando y vas viendo tienen barritas, escaleritas, muros. Te cambia un poco también la vista de la ciudad”.
El salto a Francia: donde el deporte se vuelve profesión

Silva llegó a Francia en 2021 para estudiar una maestría en gestión de negocios en la ciudad de Rouen, el norte del país, y aquí se especializó más en la disciplina y se certificó como entrenadora.
“Hay más lugares especializados en Francia. La comunidad es muchísimo más grande, la comunidad de mujeres está mucho más desarrollada. La gente vive del parkour, hay gente que se dedica a ser atletas de parkour, profesores de parkour, viven de eso”, explica Silva.
“En Ecuador todavía no, pero ya está saliendo un poco más. Ya hay hay chicos que están haciendo sus propios gimnasios, proyectos súper interesantes, que están dando clases a niños, a adultos”, añade.
Hacer historia en Montpellier con sabor latino
Silva se convirtió el pasado mes de mayo en la primera mujer ecuatoriana en competir en la Copia Mundial de Parkour organizada por la Federación Internacional de Gimnasia en la ciudad de Montpellier, al sur de Francia.
“En la clasificación no pasé a las finales, pero quedé, habían 19 chicas, yo quedé en el puesto 13. Igual es la primera vez que compito en esto”, dice.
La competición consta de dos modalidades: ‘speed’, que es una carrera de obstáculos, y freestyle’, donde los ‘traceurs’ y ‘traceuses’ se expresan libre y creativamente en los obstáculos.
Silva compite en ‘speed’ porque el evento ‘freestyle’ “es básicamente los mortales. Entonces hay gente que es demasiado buena en los mortales. Yo no. El estilo que propongo es muy diferente, muy de tierra”.
La ‘trazadora’ cuenta que la única vez que compitió en la modalidad de ‘freestyle’ fue en la ciudad de Besanzón, donde le agregó el sabor latino a su rutina con unos pasos de capoeira, y “los jueces me dijeron como nunca habían visto algo así” aunque no sabe si los cautivó, pues tienden a ser muy estrictos en los movimientos que quieren ver.
El impulso de la comunidad y el retorno a las raíces
Sobre su participación en Montpellier bajo la bandera de Ecuador, asegura que fue un orgullo: “Sentí mucho cariño de la gente, como estoy lejos, me mandaban un montón de mensajes, que iban a ver el live, que estaban pendientes, que hacían publicaciones. Entonces, se sintió muchísimo cariño de parte de la comunidad, de parte de los ecuatorianos en Quito. Me apoyaron un montón y eso también creo que me ayudó a a a estar motivada”.
Para 2027, Silva quiere regresar a la Copa Mundial y espera hacerlo junto con Ricardo Espinosa, el otro ecuatoriano que compite en el circuito mundial de parkour.
Silva por ahora se dedica a trabajar como analista de negocios en París y es profesora de parkour en una asociación de mujeres ‘trazadoras’, integrada por medio centenar de personas.
En Ecuador intentó armar un grupos de mujeres denominado Traceuses de Ecuador, pero tuvo que abandonar el esfuerzo por la epidemia de Covid-19.
Otro colectivo, Nuna Warmi, aún continúa. “Las veces que voy (a Ecuador) intento dar las clases para igual incentivar a las chicas, como igual soy profesora de parkour”, afirma.
Hoy, mientras camina por París, Silva confiesa que le resulta imposible mirar la arquitectura de la ciudad con ojos ordinarios. Sus pies y su mente van descifrando barandas, calculando distancias y proyectando el próximo salto en una metrópoli que la adoptó a través del movimiento.
Para la ‘trazadora’, el verdadero impulso de su carrera no es solo alcanzar la velocidad perfecta en la próxima Copa del Mundo, sino demostrarle a las jóvenes “que la vida está más allá del miedo” y que los muros urbanos no se construyeron para detenerlas, sino para ser conquistados.
Compartir: