Grababa música en su cuarto y ahora llena escenarios migrantes en Europa: la historia de Yaira, la cantante de raíces manabitas que une dos mundos
Nació en Barcelona, pero se formó en Jipijapa. A los 21 años, Yaira García encarna la historia de una generación marcada por la migración de ida y vuelta. Dejó Ecuador por la inseguridad, pero ahora, de vuelta en España, ha logrado despegar con su música y viaja por este país, Italia, Suiza, Inglaterra y Bélgica, cantándole a los latinoamericanos que extrañan sus raíces.

Yaira, cantante de origen manabita radicada en España, durante una presentación en Londres.
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BARCELONA, ESPAÑA. Siempre lleva algo rojo encima y, antes de subir al escenario, se persigna. Dice que lleva a Dios en el corazón y que ese pequeño ritual es su amuleto. Así sale a cantar Yaira ante un público formado, sobre todo, por migrantes latinoamericanos en Europa. Lo suyo es la cumbia y hay una canción que casi nunca falta: 'La Loba', popularizada por Las Chicas del Can y convertida en uno de los temas con los que más la identifica el público. Pero en sus presentaciones puede pasar del merengue a la bachata o la salsa si se lo piden.
A sus 21 años es dueña de una historia atravesada por la migración, aunque no de la manera más habitual. Yaira García nació en Barcelona en 2005, cinco años después de que sus padres, originarios de Manabí, llegaran a España. Su madre es de Jipijapa y su padre, de Santa Ana. Pero cuando ella tenía tres años, llegó la crisis de 2008 a España, la de las hipotecas, y la familia hizo el camino inverso y regresó a Ecuador.
Por eso, aunque nació en Barcelona, cuando habla de sí misma tiene claro que se siente ecuatoriana. En Ecuador creció, estudió, hizo amigos, adquirió el acento y las costumbres que todavía conserva. También allí comenzó su relación con la música que, con algunos paréntesis, acabaría convirtiéndose en su oficio.
La música apareció muy pronto. Nadie en su familia cantaba ni se dedicaba profesionalmente a ella, pero cuando Yaira tenía cuatro años un amigo cercano detectó que tenía buen oído. Después llegaron los coros, las academias y los instrumentos. Hubo, sin embargo, unos años en los que los deportes parecían imponerse. Practicaba baloncesto, fútbol y atletismo hasta que se fracturó la clavícula y se dislocó el hombro, y esa lesión la obligó a parar. “Si no hubiera sido por la fractura, a lo mejor yo no hubiera seguido en el canto”, reconoce. Su madre, que llevaba tiempo insistiendo en que no abandonara la música, terminó teniendo razón.

La inseguridad en Ecuador cambió su rumbo
Antes de regresar a España, Yaira ya había empezado a hacerse un hueco en las redes sociales desde Ecuador. Una versión de 'La Loba', grabada en su habitación, alcanzó un millón de visualizaciones en TikTok y 60.000 ‘me gusta’. La música empezaba a abrirle camino justo cuando la inseguridad en Ecuador comenzaba a cerrarle otros.
En ese momento estudiaba Derecho en Portoviejo y se desplazaba desde Jipijapa. Pero la violencia empezó a condicionar también sus presentaciones. Temía que le robaran los equipos durante algún espectáculo y sus padres dejaron de permitirle acudir a eventos multitudinarios por el riesgo de que se produjeran balaceras. Su madre le planteó entonces la posibilidad de continuar sus estudios en España. En 2023, con 17 años, Yaira hizo las maletas y regresó sola a Barcelona.
No volvía, sin embargo, a una ciudad completamente ajena. En Barcelona seguían viviendo su abuela, tíos y primos. Aun así, los primeros meses fueron difíciles. Había dejado en el país de sus padres a las personas con las que había crecido y también los contactos que había hecho en el mundo de la música. Pensaba continuar grabando vídeos para las redes, pero ni siquiera imaginaba que podría empezar a presentarse profesionalmente en España.
La oportunidad de volver a los escenarios
La oportunidad apareció en un festival ecuatoriano en el Fórum de Barcelona. Yaira se acercó a uno de los presentadores y aquel contacto terminó llevándola a su primera actuación. Los videos del espectáculo volvieron a circular con fuerza por TikTok. Esta vez, la historia que acompañaba a las imágenes contaba que aquella joven ecuatoriana que muchos habían visto cantando desde su habitación estaba ahora en Barcelona.

Desde entonces, los escenarios se han multiplicado, sobre todo en las fechas patrias. Ha cantado en distintas ciudades españolas y también ha viajado a Italia, Suiza, Inglaterra y Bélgica. Su representante, de origen cubano, se encarga de gestionar buena parte de las actuaciones internacionales. Yaira cuenta que en cada destino se repite una escena: después de cantar llegan las fotografías, los saludos y las conversaciones con ecuatorianos y otros latinoamericanos que viven lejos de sus países. “En Bruselas me fue espectacular. La gente estaba muy animada, cantó las canciones y mucha gente se me acercó para hacerse fotos conmigo. Eso también me sorprende”.
Es precisamente ese público migrante el que Yaira no quiere dejar atrás a medida que crece su carrera. Aunque su representante ya le ha planteado buscar una audiencia más europea, ella prefiere avanzar en otra dirección. “Quiero que mi público sea de Sudamérica, que sea latino. Primero, quiero conquistar a mi gente”, explica.
Su apuesta musical también va por ahí. Además de las versiones con las que se ha dado a conocer, el año pasado lanzó 'Qué mal por ti', su primera canción inédita, escrita junto a dos músicos de Panamá y Venezuela. Es una cumbia urbana con la que intenta acercar el género a un público más joven y que ya cuenta con videoclip y distribución en las principales plataformas digitales.
Mientras intenta avanzar en la música, mantiene también el “plan B” que siempre le ha exigido su madre. En España terminó un Grado Superior en Administración y ahora estudia Relaciones Laborales en la universidad. La música ocupa buena parte de su vida, pero en casa le recuerdan que conviene tener otra profesión a la que agarrarse.
Yaira pertenece así a una generación marcada por una migración de ida y vuelta. Sus padres cruzaron el Atlántico desde Manabí para instalarse en España; después regresaron con ella a Ecuador y, años más tarde, fue la hija quien volvió sola a Barcelona. Ahora recorre Europa cantando para muchos que han hecho un viaje parecido al de su familia. Por el momento no tiene prisa por conquistar al público español. Antes quiere seguir encontrándose, escenario a escenario, con los latinoamericanos que viven lejos de casa.
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