El síndrome de ovario poliquístico cambia de nombre, claves para entender esta patología que afecta a las mujeres
El síndrome de ovario poliquístico cambia oficialmente de nombre a síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS), una condición que afecta a millones de mujeres. Conozca qué hay detrás de este cambio médico y las posibles causas de la patología.

Imagen de referencia de una ginecóloga con una paciente, 22 de mayo de 2026.
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Pexels
Autor:
Daniela Romero
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El conocido síndrome de ovario poliquístico, que afecta a más de 170 millones de mujeres en el mundo según la revista The Lancet, fue rebautizado oficialmente como síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS, por sus siglas en inglés). Este cambio busca visibilizar los retos de la condición, sobre todo donde las mujeres tienen dificultades para recibir atención médica y diagnósticos ginecológicos oportunos.
El ginecólogo ecuatoriano, Iván Vega, conversó con PRIMICIAS para explicar qué significa este cambio de nombre del síndrome de ovario poliquístico y qué implicaciones tiene en la salud femenina.
Una patología que no es nueva
Lo primero que debe saber es que el síndrome de ovario poliquístico no es nuevo: fue descubierto por Irving Freiler Stein y Michael Leventhal en 1935.
¿Por qué se cambió el nombre del síndrome? La decisión no fue casual, expresa el ginecólogo Vega. Tras un riguroso e inédito consenso global que involucró a 56 organizaciones médicas, expertos y pacientes, el "cambio busca corregir un error histórico".
Al rebautizarlo como síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS), los especialistas como Vega buscan:
- Mejorar la precisión médica: El nuevo término omite los quistes y captura la verdadera disfunción endocrina, metabólica y ovárica, reflejando su naturaleza multisistémica.
- Frenar los diagnósticos tardíos: "La confusión derivada del nombre actual puede retrasar el diagnóstico y dificultar la comunicación", detalla el estudio de la revista The Lancet.
- Evitar tratamientos ineficaces y la estigmatización hacia las mujeres que lo padecen.
El médico ecuatoriano Vega precisó que el síndrome ovárico metabólico poliendocrino debe ser tratado por "múltiples profesionales", donde llegan a involucrar nutricionistas, ginecólogos, infertólogos y otros especialistas, dependiendo de la paciente.
"La parte más importante es la manera de entender la enfermedad y el proyectarnos en el tratamiento de la enfermedad".
Iván Vega, ginecólogo
La revista médica precisó que los términos preferidos para el nuevo nombre del síndrome de ovario poliquístico son: poliendocrino, metabólico y ovárico, ya que "reflejan la fisiopatología multisistémica de la condición".
Datos clínicos del síndrome
El estudio de la revista médica The Lancet hizo énfasis en que:
- Hasta un 70% de las mujeres afectadas no son diagnosticadas.
- El síndrome ovárico metabólico poliendocrino crea una resistencia a la insulina, condición que afecta al 85% de las personas con la enfermedad.
- El 75% de las mujeres con peso normal padecen resistencia a la insulina.
- Hay un riesgo cardiovascular alto
Síntomas y causas del síndrome ovárico metabólico poliendocrino
El doctor Iván Vega dijo que los ovarios poliquísticos, al ser un síndrome, son "entidades que alteran el ciclo menstrual, producen infertilidad, un exceso de vello facial y corporal. Además, los ovarios están aumentados con pequeños quistes".
Según el portal especializado Mayo Clinic, las posibles causas de esta enfermedad son:
- Resistencia a la insulina: mucha insulina podría hacer que el cuerpo produzca mucha cantidad de la hormona masculina andrógeno.
- Inflamación de bajo grado: los glóbulos blancos producen una respuesta a infecciones o lesiones.
- Herencia: existen ciertos genes que, por antecedentes familiares, desarrollan la enfermedad.
- Exceso de andrógenos: demasiada cantidad de andrógeno interfiere con la ovulación.

Complicaciones
Estas son algunas complejidades del síndrome ovárico metabólico poliendocrino, según Mayo Clinic:
- Infertilidad
- Diabetes gestacional o presión arterial alta
- Aborto espontáneo o nacimiento prematuro
- Inflamación hepática grave causada por la acumulación de grasa en el hígado
- Presión arterial alta, niveles altos de glucosa en la sangre y niveles anormales de colesterol o triglicéridos
- Diabetes tipo 2 o prediabetes
- Apnea del sueño
- Depresión, ansiedad y trastornos de alimentación
- Cáncer de endometrio
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