Café y chocolates fueron los alimentos que más subieron de precio durante la guerra comercial con Colombia
Un análisis de la consultora NielsenIQ señala que la guerra comercial que atravesaron Ecuador y Colombia impactó mayormente en los precios y en las ventas de chocolates y café.

Percha en un supermercado que exhibe las diferentes presentaciones del café Buendía importado desde Colombia
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PRIMICIAS
Autor:
Santiago Ayala Sarmiento
Actualizada:
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Una vez que Ecuador derogó la imposición de los aranceles a los productos de Colombia, el 1 de junio de 2026, y Colombia hizo lo propio el 5 de junio de 2026, la guerra comercial entre ambos países, que arrancó desde el 21 de enero de 2026, ya se pueden ver los efectos en la venta de una serie de productos.
Un análisis de la consultora NielsenIQ asegura que el incremento de precios derivado de los aranceles provocó una contracción de 11,5% en el volumen de ventas de las principales categorías afectadas durante abril de 2026, mientras los precios promedio registraron incrementos cercanos al 10%.
Entre las categorías que presentan incrementos relevantes de precio acompañados de caídas significativas en volumen destacan, en este orden:
- Café
- Chocolates
- Cremas dentales
- Cepillos dentales
- Lavavajillas
- Jabón de tocador
- Modificadores de leche
- Productos de repostería y cakes
Cabe recordar que, desde que detonó la guerra comercial, Ecuador elevó progresivamente los aranceles a los productos colombianos, pasando de un 30% al 100%. "Los datos muestran una rápida reacción del mercado y un cambio relevante en el comportamiento de compra de los hogares ecuatorianos", dice el estudio.
NielsenIQ explica que los consumidores priorizaron el gasto en productos esenciales y redujeron compras en categorías consideradas más prescindibles.
"Como resultado, la relación precio–valor se convirtió nuevamente en uno de los principales criterios de elección".
Fabian Pazmiño, Consultative Account Executive de NIQ Ecuador.
La guerra comercial entre Ecuador y Colombia impulsó una migración acelerada hacia marcas locales y marcas propias, que logran responder a la necesidad de optimizar el presupuesto familiar sin sacrificar funcionalidad o calidad percibida, añade la consultora.
"Los supermercados mostraron la mayor sensibilidad frente a los cambios de precio, debido a la facilidad con la que los consumidores pueden comparar alternativas dentro de una misma categoría".
A medida que el consumidor busca alternativas más accesibles, las marcas locales y las marcas propias encuentran espacio para fortalecer su participación de mercado, ampliar distribución y consolidar la preferencia de nuevos compradores, puntualiza NielsenIQ.
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