Argentina cierra el acceso a la Garganta del Diablo en las Cataratas del Iguazú por El Niño
El desmantelamiento de las pasarelas comenzó ante la previsión de fuertes crecidas del río para septiembre. El Parque Nacional Iguazú mantendrá abierto el resto de sus circuitos.

Fotografía cedida por la Dirección de Parques Nacionales de Argentina que muestra el Parque Nacional Iguazú el 1 de agosto de 2026, en Puerto Iguazú (Argentina).
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EFE/ Dirección de Parques Nacionales de Argentina
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El Parque Nacional Iguazú, que protege las Cataratas en Argentina, dispuso el cierre preventivo de la pasarela de acceso a la imponente Garganta del Diablo. La medida responde a las proyecciones técnicas que advierten, para septiembre de 2026, una fuerte crecida del caudal del río Iguazú impulsada por el fenómeno climático de El Niño.
La decisión buscaría evitar la destrucción de la infraestructura de la pasarela metálica que conduce hasta ese emblemático punto de visión panorámica ante el embate del agua.
El intendente del Parque Nacional Iguazú, Jose María Hervás, explicó que las labores para desarmar las pasarelas comenzaron el lunes 3 de agosto y demorarán entre 30 y 40 días.
De acuerdo con la autoridad, el retiro de las estructuras metálicas es estrictamente preventivo, debido a que se prevén precipitaciones abundantes en las cabeceras de la cuenca del río.
Una vez que el caudal de agua se normalice tras el temporal, el proceso para volver a montar las pasarelas tomará entre 30 y 60 días adicionales.
A pesar del cierre de este mirador, la administración aclaró que el parque permanecerá abierto al público con total normalidad.
Todos los demás circuitos, senderos y servicios turísticos—incluyendo la navegación por el río—seguirán habilitados de manera regular, con la única excepción del acceso a la Garganta del Diablo y su estación de tren correspondiente.
Al respecto, Hervás señaló que la situación es "una oportunidad para que los visitantes sepan que el parque no es solo la Garganta del Diablo, sino que tiene muchos otros atractivos", destacando que las mejores panorámicas de los 200 saltos de agua se aprecian desde los miradores del circuito inferior.
La Garganta del Diablo recibe históricamente este nombre debido a la forma de su abismo, que se caracteriza por ser un profundo y estrecho cañón, así como por el rugido fuerte y salvaje del agua.
Según la tradición popular y las leyendas locales, este sitio representa un escenario imponente dominado por las fuerzas de la naturaleza extrema.
El área protegida, que recibió la visita de 143.000 turistas durante la semana pasada, continuará operando para garantizar una experiencia segura a los viajeros de cara al impacto del fenómeno climático.
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