Terminal Cuenca de Petroecuador se hunde y no hay contratista para repararla

Economía

Autor:

Wilmer Torres

Actualizada:

25 Ene 2021 - 0:03

Medios de comunicación recorrieron junto a técnicos las grietas y hundimientos en el Poliducto Pascuales-Cuenca, en enero de 2020. - Foto: Petroecuador

Terminal Cuenca de Petroecuador se hunde y no hay contratista para repararla

Autor:

Wilmer Torres

Actualizada:

25 Ene 2021 - 0:03

Pese a que existe una alerta por el colapso de la terminal de combustibles, Petroecuador declaró desierto el último concurso para contratar las obras de reparación. Un estudio determinó que la infraestructura se construyó sobre suelo frágil.

La Terminal de Productos Limpios de Cuenca, una de las principales obras de infraestructura del Poliducto Pascuales-Cuenca, se derrumba y su solución está lejos de concretarse.

Una vez más, Petroecuador declaró desierto el último concurso para elegir a una empresa que repare la Terminal. Las obras de reparación, que ascienden a USD 25,5 millones, consisten en estabilizar los taludes y evitar que avancen los hundimientos y grietas.

Pero el proceso de licitación fue suspendido porque las ofertas presentadas no cumplieron con las capacidades técnicas, económico, financieras y jurídicas.

En los pliegos del concurso, Petroecuador señalaba que la contratación de obras debía ejecutarse a “la brevedad posible” porque la integridad de la infraestructura corría riesgo.

Aunque la obra está al borde del colapso, no hay un nuevo proceso de contratación, según consta en el Sistema de Compras Públicas.

Una fuente de Petroecuador informó a PRIMICIAS que las demoras obedecen a la falta de recursos. Dijo además que es difícil que la administración del Presidente Lenín Moreno arregle las fallas.

PRIMICIAS buscó versión de Petroecuador sobre la situación actual de la Terminal Cuenca, pero hasta el cierre de este reportaje no obtuvo respuesta.

Falta de revisiones 

La Terminal Cuenca tampoco cuenta con obras de mejoramiento ni es revisada de manera técnica.

Petroecuador también declaró desierto el proceso de licitación para contratar una empresa que realice el monitoreo de las estructuras afectadas por los deslizamientos, el 8 de diciembre de 2020.

En aquel entonces, la petrolera dijo que las ofertas presentadas fueron inhabilitadas. Lo cierto es que el objetivo de este contrato era que una empresa garantice la seguridad y operatividad del Terminal, a través de la detección de eventuales anomalías.

Hundimientos afectan operación

El poliducto Pascuales-Cuenca, de 215 kilómetros de longitud, prometía terminar con el problema de transportar combustibles y Gas Licuado de Petróleo (GLP) al sur del país. Esta operación se efectuaba en tanqueros.

Pero la situación de la Terminal Cuenca, destinada a almacenar hidrocarburos, es causa de preocupación.

Según un estudio de la Empresa Pública de la Escuela Politécnica Nacional EPN-Tech, la Terminal fue construida sobre un suelo frágil y con fallas de ingeniería. Por ello necesita obras urgentes.

Con base al estudio de la EPN-Tech, Petroecuador lanzó el proceso de licitación para repararla, que finalmente, quedó desierto.

En la justificación del fallido proceso, Petroecuador afirmó que los hundimientos y deslizamientos continuaban, complicando la situación del Terminal Cuenca y disminuyendo su operatividad.

Actualmente, la Terminal Cuenca tiene un funcionamiento mayor al 50%, según la empresa estatal.

Entre las obras planificadas para corregir los hundimientos y grietas estaban la fabricación de nuevos pilotes de anclajes, y de galerías de drenaje de aguas.

Litigio legal continúa

Las fallas en la Terminal de Cuenca no han estado exentas de polémicas. Sobre la obra hay todo un litigio legal entre Estado y la empresa brasileña Odebrecht.

Odebrecht alega que no es responsable de las fallas en la obra y culpó a Caminosca, empresa que realizó los estudios de ingeniería básica.

La constructora brasileña demandó a Ecuador por USD 174 millones por la terminación unilateral del contrato.

Ecuador, por su parte, demandó a Odebrecht el 17 de octubre de 2020 por daños y perjuicios, por un monto de USD 281 millones, en el contexto del supuesto incumplimiento del contrato para la construcción del Poliducto Pascuales-Cuenca.

El proceso judicial se encuentra en la etapa de citación. Sin embargo, el 18 de enero de 2021, en el Sistema de Consultas de la Función Judicial consta una “razón de no citación” a Odebrecht, representada por Verónica Isabel Loja Avellán. En términos prácticos, eso ocasiona que el proceso no avance.

Este Poliducto Pascuales-Cuenca es una de las obras más cuestionadas a Odebrecht. En torno a la construcción se han descubierto sobreprecios y sobornos cometidos durante el gobierno de Rafael Correa.

La obra le costó al país USD 464 millones, aunque el presupuesto promedio debió ser USD 250 millones. Así lo determinó la consultora ABS Group, contratada por Naciones Unidas a pedido de Ecuador.

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