Alimentos procesados y lácteos salieron ganando en la pandemia

Economía

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

3 Jul 2020 - 0:04

Una mujer recorre un supermercado en Quito, el 30 de abril de 2020. - Foto: API

Alimentos procesados y lácteos salieron ganando en la pandemia

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

3 Jul 2020 - 9:40

Aunque el sector agroindustrial en Ecuador se ha mantenido activo, pues tuvo menos restricciones para operar por ser estratégico, también ha pasado por cambios durante la coronoacrisis.

Bajas en la producción, dificultades en de la cadena la distribución, caída en las ventas y recortes de personal ha experimentado el sector agroindustrial de Ecuador, a pesar de ser uno de los que permaneció activo durante la emergencia sanitaria de Covid-19.

Luego de prácticamente tres meses de confinamiento y de limitación de las actividades económicas, las pérdidas no son iguales para todos los segmentos del sector alimentario.

La tendencia durante la pandemia en Ecuador ha sido abastecerse de productos que suelen ser parte de la canasta familiar y también de alimentos procesados. Los líderes en la canasta de compras, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos y Bebidas (ANFAB), son:

  • Lácteos.
  • Conservas.
  • Mermeladas.
  • Pasta.
  • Harinas y panes.

Se podría pensar que la mayoría de empresas agroindustriales ha mantenido sus niveles de producción porque las personas, según las encuestas, dieron prioridad la compra de alimentos y bebidas durante la pandemia y el confinamiento.

Pero la realidad es que el sector ha sufrido el embate de la llamada coronacrisis.

Al contrario de los clásicos de la canasta familiar, los productos que se compran por impulso, como helados, chocolates y ‘snacks’, han sufrido una pérdida en ventas de alrededor de 80%“, dice en entrevista con PRIMICIAS, Christian Wahli, presidente de la ANFAB.

Eso se debe a que “los alimentos de impulso” se adquieren al entrar o salir de las oficinas y de los centros educativos, que han permanecido cerrados desde mediados de marzo.

“Ahora las personas van al supermercado y compran sólo lo necesario, los productos que normalmente están en las listas de los hogares“, explica Wahli.

Si bien el sector agroindustrial de Ecuador es atractivo para el capital extranjero, Wahli considera que por ahora no es factible que empresas extranjeras inviertan en la adquisición de empresas ecuatorianas del segmento.

Esto responde a dos factores: la incertidumbre sobre la capacidad económica del país para recuperarse y la seguridad jurídica. 

“Los inversionistas son cautelosos porque el país está en época preelectoral, quieren saber quién nos va a gobernar”, explica Wahli. 

Además de la incertidumbre política, el sector enfrenta otros desafíos. PRIMICIAS le presenta tres problemas para la industria alimentaria ecuatoriana durante la emergencia sanitaria de la que el país empieza recién a emerger:

  • Contracción de la producción

    Cadena de producción de la empresa “La Huerta”, dedicada a la siembra y venta de legumbres, 1 de abril de 2020. API

    En estos tres meses cerca del 90% de las industrias del sector continuó desarrollando sus labores al 50%-70% de su capacidad instalada, según información de ANFAB.

    Esto se debió a una serie de factores, entre los que se encuentran:

    • Reducción del aforo al 50%.
    • Problemas logísticos en el transporte del personal.

    Por ejemplo, en condiciones normales, hay empresas atuneras que para el enlatado del producto necesitan 1.200 personas por turno. En la nueva normalidad eso se redujo a un tercio, es decir, 400 personas.

    Las empresas han tenido que ampliar el número de turnos y algunas han llegado a tener cuatro, por lo que ahora también trabajan los fines de semana.

  • La cadena de suministro

    Camión con suministros en un supermercado en Quito, el 17 de marzo de 2020.  Diego Corrales/PRIMICIAS

    Uno de los principales problemas del sector ha sido la adquisición de insumos y la distribución de los productos. 

    “Al inicio los transportistas no querían circular entre la región Sierra y la Costa”, sostiene Wahli, por miedo a asaltos en las vías y a posibles contagios, ya que Guayaquil fue el mayor epicentro de la pandemia.

    En ese contexto, el Gobierno abrió seis corredores logísticos en los que los transportistas pasan por procesos de desinfección y encuentran lugares de descanso seguros. 

    Los costos extra también han sido una traba. Los operadores logísticos han tenido que invertir en implementos de limpieza, guantes y mascarillas. 

    Las empresas más perjudicadas han sido las pequeñas y medianas, que al inicio de la pandemia no pudieron realizar envíos a otras ciudades.

  • Restaurantes, tiendas y hoteles

    Un restaurante en Cuenca el 27 de mayo de 2020. API

    En parte, la caída de la producción en el sector alimentario y de bebidas se debió a la disminución del aforo de las fábricas para albergar a su personal y a problemas en la distribución, pero también a una contracción de la demanda. 

    “Las ventas institucionales, es decir, a hoteles y restaurantes llegaron a cero”, dice Wahli. Esto se debe a las medidas de restricción para estos locales con el objeto de evitar la concentración de personas y los contagios.

    La ANFAB prevé que esa línea de negocio es la que más va a tardar en recuperarse. 

    Al inicio de la emergencia también se reportó el cierre del 50% de las 130.000 tiendas registradas en el país, lo que impactó directamente en las ventas del sector de alimentos.

Hay ganadores

Las empresas que han mantenido sus niveles de ventas durante la emergencia sanitaria son aquellas que se adaptaron a las nuevas condiciones de negocios.

Están utilizando nuevas tecnologías, han impulsado sus ventas a través del comercio electrónico y hacen entregas a domicilio.

Ese es el caso de Pukuna, que produce y exporta pitahaya a Singapur, Hong Kong y Estados Unidos.

Para que los consumidores se sientan seguros ante el producto, la compañía incorporó la tecnología blockchain en sus procesos.

“Los productos y cartones individuales de pitahaya que salen de Ecuador están etiquetados con códigos QR para asignar a cada uno una identidad digital, para que el consumidor pueda monitorear en tiempo real todo el proceso” desde la finca hasta su mesa, explica la empresa.

Otro caso es el de una empresa de productos lácteos, que desarrolló en el país una aplicación para que las personas puedan escanear las etiquetas de bienes como la leche e informarse sobre sus procesos.

Según la ANFAB, uno de los cambios de hábitos en el consumo que quedarán tras la pandemia será la demanda de alimentos más saludables.

El experto en finanzas y empresario colombiano, Thierry Ways, agrega que las personas preferirán además productos con una menor huella de carbono, es decir, con procesos de producción menos intensivos en el uso de recursos naturales y de generación de residuos.

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