Miércoles, 28 de febrero de 2024

Acercamiento de Norero con Los Choneros enfureció a Los Lobos

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

5 Oct 2022 - 5:28

Leandro Norero, quien fue identificado como financista de la banda de Los Lobos, estaba en conversaciones con los cabecillas de Los Choneros para crear un solo bloque delictivo.

Un helicóptero de la Policía Nacional sobrevuela el Centro de Rehabilitación Social de Cotopaxi, el 4 de octubre de 2022.

Autor: Redacción Primicias

Actualizada:

5 Oct 2022 - 5:28

Imagen referencial. Un helicóptero de la Policía Nacional sobrevuela el Centro de Rehabilitación Social de Cotopaxi, el 4 de octubre de 2022. - Foto: Cortesía / SNAI

Leandro Norero, quien fue identificado como financista de la banda de Los Lobos, estaba en conversaciones con los cabecillas de Los Choneros para crear un solo bloque delictivo.

La masacre de 12 internos en la Cárcel de Santo Domingo, el 18 de julio de 2022, fue el preámbulo de una reorganización de grupos delictivos alrededor de Los Choneros. Y sería también el antecedente del asesinato de Leandro Norero, según la tesis de la Policía.

Ese mismo día fue asesinado José Gregorio Ramírez, alias 'Goyo'.

Las autoridades presumen que 'Goyo' estuvo relacionado con el asesinato de José Luis Zambrano, alias 'Rasquiña', exlíder de Los Choneros.

La muerte de Rasquiña desató, en un primer momento, una guerra entre las bandas delincuenciales por la disputa del liderazgo de los temidos Choneros, que dominaban las cárceles del país.

Una vez eliminado 'Goyo', quien era considerado como 'la manzana de la discordia', se esperaba que las organizaciones criminales volvieran a agruparse en un solo bloque delictivo, de acuerdo con informes de inteligencia policial.

Fue Norero quien presuntamente dio el primer paso para esa reunificación.

'El Patrón' Norero fue detenido en mayo de 2022 y era señalado de ser el financista de varias bandas, como Los Lobos, Los Tiguerones y los Chone Killers.

Tras el asesinato de 'Rasquiña', estas tres organizaciones intentaron asesinar a alias 'Fito' y alias 'Junior', quienes eran los sucesores naturales de 'Rasquiña'.

La traición de Norero

Desde el Centro de Rehabilitación Social (CRS) de Cotopaxi donde estaba recluido, Norero habría enviado emisarios al Complejo Penitenciario de Guayas, donde están presos 'Fito' y 'Junior'.

Fue en esa cita donde empezaron a planear la paz y el nacimiento de un solo bloque delictivo.

Sin embargo, Norero habría empezado el 'proyecto' a título personal. Sin consultar con los líderes de Los Lobos que, cuando se enteraron, pidieron la cabeza de 'El Patrón'. Lo que se consumó el 3 de octubre de 2022, con su asesinato durante un motín.

Durante el motín en el CRS de Cotopaxi, Los Lobos aprovecharon para asesinar a otros 15 presos, algunos de los cuales pertenecían a la guardia personal de Norero.

Agentes penitenciarios ingresan una camilla a la Cárcel de Latacunga para extraer a los heridos tras el motín del 4 de octubre de 2022.

Agentes penitenciarios ingresan una camilla a la Cárcel de Latacunga para extraer a los heridos tras el motín del 4 de octubre de 2022. Cortesía / SNAI

La orden de matar a Norero habrían salido de los dos cabecillas de Los Lobos, que tienen el respaldo internacional del Cartel Jalisco Nueva Generación, de México.

Se trata de Wilmer Chavarría, alias 'Pipo', quien estuvo preso hasta 2018 cuando obtuvo su prelibertad. En 2021 se rumoró sobre su muerte, pero la Policía nunca pudo confirmarla.

El otro responsable intelectual sería Ovidio Zambrano, alias 'Loco Ovidio', quien se fugó de la Cárcel de Portoviejo, en 2016, durante el terremoto del 16 de abril. Lleva seis años prófugo.

Norero habría tenido un fuerte anillo de seguridad al interior del CRS. Para asesinarlo infiltraron en su círculo íntimo a alias 'Brazudo', un exchonero que hace meses empezó a formar parte de Los Lobos.

Según la información de la Policía, 'Brazudo' fue el autor material del asesinato de Norero.

Tras la muerte de Norero, inteligencia policial estima que Los Choneros "no se quedarán quietos" y podrían empezar una nueva ola de violencia, tanto al interior de las prisiones como en las calles.

Mientras que Los Lobos y sus aliados buscarán un nuevo financista.

Actualmente, las cárceles más inseguras son las de Bellavista, en Santo Domingo; el CRS de Cotopaxi y la CRS de Azuay, ubicado en Turi.

Todas ellas estarían bajo el control de Los Lobos. Mientras que el Complejo Penitenciario de Guayas, que incluye a la Penitenciaría del Litoral, la Regional del Guayas y La Roca, está bajo el mando de Los Choneros.

Las alertas no sirvieron

El asesinato de 16 internos en Latacunga es la cuarta masacre carcelaria en Ecuador en lo que va de 2022. En estas masacres han muerto 92 personas.

Los crímenes anteriores sucedieron en las cárceles de Santo Domingo y de Turi, en Cuenca. Luego de estos hechos, las autoridades ya suponían posibles repercusiones en el CRS de Cotopaxi.

El 20 de mayo de 2022, desde Cotopaxi fueron trasladados 36 internos que pertenecían a grupos antagónicos a Los Lobos, para evitar nuevos enfrentamientos.

Pero esto no los frenó. Desde julio, el Servicio de Atención a Personas Privadas de Libertad (SNAI) reportó al menos tres eventos que revelaban que en el CRS de Cotopaxi se cocinaba un nuevo motín.

Un motín anunciado

Las alertas no fueron suficientes para evitar una nueva tragedia, aunque lo que sucedía dejaba entrever que algo extraño estaba pasando.

El 29 de julio de 2022, un equipo militar descubrió un lote de armas enterrado cerca de la malla del cerramiento oeste del CRS de Cotopaxi.

Los militares encontraron en el sitio dos revólveres, dos cuchillos y 12 municiones de diferente calibre.

Casi dos meses después, el 17 de septiembre de 2022, dos presos evadieron los controles del CRS y salieron hasta la misma malla del oeste del predio para recoger dos maletas con armas y municiones.

Dos días después, el 19 de septiembre de 2022, tres policías en servicio activo intentaron ingresar 496 balas a uno de los pabellones del CRS. Pero los agentes penitenciarios los descubrieron en uno de los filtros de acceso a la prisión.