Creo tuvo fuerza legislativa, pero la perdió en el camino

Política

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

5 Feb - 0:05

El 27 de febrero de 2018, Guillermo Lasso tuvo una reunión con el bloque de asambleístas del movimiento Creo, en Quito. - Foto: @LassoGuillermo

Creo tuvo fuerza legislativa, pero la perdió en el camino

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

5 Feb - 0:05

En mayo de 2017 Guillermo Lasso aseguraba que el bloque legislativo de Creo haría sentir su presencia en la Asamblea Nacional. Llegaron, de la mano con SUMA, con 32 asambleístas, y ahora, dos años y ocho meses después, cuentan solo con 18.

El movimiento Creando Oportunidades (Creo) nació en 2012 y desde entonces sus principales e inamovibles figuras son su líder Guillermo Lasso y su presidente nacional, César Monge.

De los demás representantes, muchos abandonaron sus filas o se alejaron de la dirigencia. Otros se han sumado a alianzas puntuales o dejaron el grupo por simples cambios de camiseta.

En las representaciones para la Asamblea Nacional los rostros han dependido de la coyuntura. Y el bloque legislativo de Creo ha ido perdiendo aliados y curules.

Mientras Lasso y Monge recorren el país, preparándose para cada campaña electoral, los representantes más visibles del movimiento siguen abandonando sus filas en la Asamblea.

En algunos casos se trata de posiciones personales o posturas ideológicas.

Aunque el coordinador del bloque Luis Pachala, insista en que Creo es de oposición los hechos han mostrado lo contrario y eso se confirmó con el acuerdo de gobernabilidad entre Creo y PAIS, en mayo pasado.

El último legislador en abandonar el bloque fue Roberto Gómez, el lunes 3 de febrero de 2020. Él insistió precisamente en que no puede ser parte de un acuerdo con el Gobierno del presidente Lenín Moreno.

Pero en otros casos quedan visibles también las pugnas internas, especialmente en las provincias más pequeñas, donde las directivas del movimiento están separadas de sus representantes en Quito.

Acuerdos y rupturas, entradas y salidas

Las alianzas y acuerdos fueron puntuales, pero débiles. En su primera elección presidencial, Creo conformó el frente Unidos por el Ecuador, pero terció solo con Lasso como candidato propio.

En el segundo intento apostaron por el frente Compromiso Ecuador. Y decidió unirse oficialmente con el movimiento SUMA. La alianza se hizo en varios niveles.

El binomio presidencial en 2017 fue Guillermo Lasso – Andrés Páez. Y la lista de asambleístas nacionales estuvo encabezada por el entonces presidente de SUMA, Guillermo Celi, y una de las figuras fuertes de Creo en el periodo legislativo anterior, Mae Montaño.

Gracias a las alianzas nacionales y locales, de un bloque de 11 legisladores en 2013, Creo pasó a tener 34 curules en la Asamblea en 2017. El binomio presidencial perdió apenas por un 1% contra el oficialismo, representado por Lenín Moreno, en segunda vuelta.

Pero el pacto con SUMA duró apenas dos meses, aunque también hubo roces internos durante la campaña electoral.

¿El problema? Los paraísos fiscales. Creo anunció que votaría en contra de la Ley que prohíbe a los funcionarios públicos tener bienes y capitales en ‘offshores’. SUMA estuvo a favor.

De entrada, la alianza se rompía y Creo perdía siete legisladores ( los que llegaron de la mano de SUMA). Y poco a poco, el bloque se fue desgranando aún más.

En la lista de quienes se apartaron están Franco Romero, Fernando Burbano, Washington Paredes, y Rosa Verdezoto, suplente de Ana Galarza, quien fue destituida.

Pero, probablemente las bajas más fuertes han sido figuras como Mae Montaño, Fabricio Villamar, Lourdes Cuesta y Roberto Gómez. Tres de ellos con posibilidad de reelección.

Creo deberá buscar nuevas figuras para que los reemplacen y enfrenten de cara al año electoral. O alianzas coyunturales, con figuras de otros partidos que quieran compartir papeleta sin una base ideológica. El escenario actual es fácilmente repetible.

Noticias relacionadas